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Menores y transexualidad

Nacho Vidal: "He denunciado a quienes querían matar a mi hija por ser trans"

El actor porno, junto a su exmujer, cuentan el proceso de reasignación de género de su hija, de 12 años, en 'Me llamo Violeta', un documental contra la transfobia

Nacho Vidal con su hija Violeta.

Nacho Vidal con su hija Violeta. MediaPro

Con sólo seis años, Nacho mostró desapego hacia su cuerpo. Se sentía como una niña, aunque hubiese nacido con el sexo propio de un niño. "Pensábamos que teníamos un hijo gay y resultó que era trans", cuentan Nacho Vidal y Franceska Jaimes. La pareja de actores porno, ya separados pero unidos por sus dos hijos en común, reaccionaron con sorpresa en un primer momento, pero al día siguiente de recibir la noticia le llevaron a comprar ropa de chica. "Creíamos que hasta entonces había sido feliz, pero al verle la cara en ese preciso momento me di cuenta de que en realidad no comenzó a serlo verdaderamente hasta entonces", lamenta Jaimes.

Tras su paso por la cartelera, 'Me llamo Violeta' iniciará un recorrido por las aulas para contribuir en materia de inclusión

Desde entonces, Violeta, nombre que eligió para su nueva vida, lleva su proceso de transformación con total naturalidad y sin complejos. Tanto es así que no tuvo ningún reparo en contar su historia en un documental. 'Me llamo Violeta' ha sido presentado en distintos festivales -entre ellos el de San Sebastián, Málaga o el DocsBarcelona, donde recibió el premio del público- y tras su paso por la cartelera ahora pretende iniciar un infinito recorrido por las aulas para contribuir en materia de inclusión. De hecho, al solicitar la calificación para todos los públicos, han recibido además la mención de: "Especialmente recomendada para el fomento de la igualdad de género".

Durante el rodaje, Violeta recibió una de las noticias que con más ilusión esperaba. "Llevaba ni más ni menos que cinco años esperando a que le cambiasen el nombre en el DNI, y después de denegárselo en un principio, cuando al fin se lo concedieron ella ni siquiera lo celebró. Era su derecho, lo veía algo lógico", cuentan los directores de la cinta, David Fernández de Castro y Marc Paramon.

Tráiler del documental 'Me llamo Violeta'.MediaPro

Para ellos fue todo un reto narrar esta historia, con todas las dificultades que entrañaba. Además del respeto y la delicadeza con la que han querido denunciar esas barreras que la sociedad obliga a superar a las personas trans, se encontraron con el dilema de si era o no necesario preservar oculta la identidad de los menores que protagonizan la historia a pesar de contar con el permiso de sus padres. "No queríamos pixelar su rostro como si fuera un delincuente. Eso podía estigmatizarla, pero por otro, si la enfocábamos, podíamos ser denunciados por la fiscalía de menores, tal y como nos advirtieron los servicios jurídicos", advierten.

"No queríamos pixelar el rostro de Violeta como si fuera un delincuente, pero podíamos ser denunciados por la fiscalía de menores" - Directores del documental

Por ello, decidieron establecer un juego con los espectadores y así, aunque desde el inicio aparece Violeta, lo hace siempre sin enseñar su rostro. "Contamos al público el problema que se nos presentaba de partida con el deseo de construir una relación de complicidad, así que no les sorprende cuando en la piscina le ponemos unas gafas, o en la fiesta va súper maquillada y no se la reconoce o hace boxeo con su padre y lleva una máscara de protección", explican con una sonrisa. Aun con todo, el propio Nacho Vidal critica que "recientemente he tenido que presentar denuncia contra una página de Internet en la que un grupo de personas mostraban su deseo de matar a mi hija sólo por el hecho de ser una niña trans".

Nacho Vidal con su exmujer, Franceska Jaimes, y sus dos hijos, Violeta y León.Festival de Cine de Málaga

Ajena a todo ello, Violeta disfruta de la vida junto a su hermano pequeño, León, y su chihuahua Barbie. Delegada de su clase, saca excelentes notas en inglés, matemáticas y educación física y sueña con ser cirujana. Pero su historia no es la única relatada. También se muestran los casos de éxito, como el de Carla Antonelli, icono del colectivo, diputada en la Asamblea de Madrid o el activismo de Silvia, otra mujer trans que participó en la primera manifestación homosexual celebrada en España organizada de forma clandestina en 1977, que tenía como objetivo derogar la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social aprobada durante el franquismo, que perseguía a "vagos, rufianes y proxenetas y a los que practicaran actos de homosexualidad o prostitución".

El sufrimiento de Alan

Asimismo, 'Me llamo Violeta' da voz a otros niños y jóvenes que viven de una forma distinta el proceso. "No todas las personas trans tienen la suerte de Violeta. Muchas llevan a sus espaldas un gran dolor por la incomprensión de su entorno", subrayan los directores. Ester Albert Cusso y Xavi, su marido, han sufrido en primera persona las consecuencias más crueles de la transfobia. Su hijo, Alan, no pudo soportar el acoso que sufría en el instituto y terminó quitándose la vida en 2015 con sólo 17 años. Sus padres, que denuncian que la muerte de su hijo "no es un suicidio, sino un asesinato social", se han convertido en fervientes activistas de los derechos de las personas transexuales, por lo que no dudaron en formar parte de este proyecto audiovisual.

"Me daba miedo salir, pero creo que puede ayudar a otros jóvenes y me ha servido como terapia" - Iván Reche, joven trans

En él también participa Iván Reche, de 24 años, de Rubí, en Barcelona, el pueblo de Alan. "Su caso me tocó profundamente y me hizo reaccionar", asegura. "Ya con ocho años me atraían las chicas y pensaba que era lesbiana, pero no lo conté en casa hasta que tenía 16. Poco a poco, sin embargo, me di cuenta de que no era eso. Sin embargo, hasta que no conocí el caso de Alan, que fue tan mediático, no inicié el cambio de género. Su historia me removió por dentro y quise iniciar mi transformación por él, porque él no pudo llevar a cabo el proceso", explica.

Su conexión con Alan es tal que incluso llegó a conocer a la novia de Alan y pasados unos años se han convertido en pareja. El documental le ha cambiado la vida totalmente, reconoce. "Al principio me daba un poco de miedo salir, pero creo que puede ayudar a otros jóvenes que estén en la misma situación que estaba yo y además me ha servido como terapia", agradece.

Iván Reche, acompañado de los directores de 'Me llamo Violeta', David Fernández de Castro y Marc Parramon en el Festival de Cine de San Sebastián.Aida M. Pereda

Incluso le ha permitido cumplir su sueño. "Un cirujano conoció mi caso a raíz del documental y se ofreció a realizarme la operación de extirpación del pecho de forma gratuita", cuenta sumamente agradecido. "La histerectomía -extirpación de útero- sí que pude hacérmela por la Seguridad Social, pero para la operación de pecho la lista de espera en Cataluña son diez años de espera, ¡mínimo!", exclama. Después de tres años de hormonación, se siente por fin a gusto con su cuerpo. "He tenido muchas dificultades para encontrar trabajo porque el nombre de mi carnet no se correspondía con mi aspecto físico de chico, pero ahora que ya lo tengo, tengo ganas de estudiar, de ponerme en forma y de disfrutar de la vida", confiesa con una amplia sonrisa.

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