¿No se te ocurre qué hacer este puente de diciembre? Las medidas sanitarias de la pandemia del coronavirus como el cierre perimetral y el toque de queda no permiten hacer escapadas o viajes como otros años. No obstante, la provincia de Alicante tiene multitud de rincones con encanto que se pueden descubrir respetando las restricciones. Desde miradores con vistas panorámicas a pueblos que han sabido cuidar patrimonio pasando por playas y calas con aguas cristalinas.

A continuación te proponemos una serie de planes al aire libre que puedes realizar en la provincia de Alicante:

Mirador de Santa Pola

Una panorámica que te dejará sin palabras. No hay visión más relajante que la del vaivén de las olas y más si estás situado, literalmente, sobre el mar. Ubicado junto al faro de Santa Pola, este mirador es uno de los balcones naturales más extraordinarios para asomarse al Mediterráneo.

Se trata de una pasarela metálica de 70 metros de longitud que recorre la bahía para desembocar en el vacío, justo frente a la isla de Tabarca, y con el mar a nuestros pies. Todo un privilegio.

Tabarca

Si eres un buen alicantino, hay que ir, al menos, una vez al año a Tabarca a comerse un buen caldero. Esta pequeña isla es la perla de la Costa Blanca, un auténtico paraíso de aguas cristalinas que se encuentra a unos 22 kilómetros de Alicante y a 8 de Santa Pola.

Altea

Si Tabarca es la perla de la Costa Blanca, Altea es la joya. Sus calles trazan un laberinto de callejuelas empedradas, escalinatas y casas blancas. Además, dispone de un hermoso patrimonio cultural donde descubrir edificios históricos, iglesias, visitar museos y monumentos.

Castell de Guadalest

No hay lugar a dudas de que Castell de Guadalest es un pueblo con encanto. Se trata de una de las imágenes más emblemáticas de la provincia de Alicante. La localidad, declarada conjunto histórico-artístico en 1974, ha sabido conservar, a través del tiempo, los rasgos más típicos de las poblaciones del interior alicantino.