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El amargo lamento en Twitter de un rider de Orihuela que se ha vuelto viral en redes sociales

Un repartidor oriolano se planta en las redes sociales y expone la precaria situación laboral en la que se encuentra este colectivo: "Ya no aguanto más esto de la bici y la mochila"

Un repartidor cruza en moto frente a la plaza de los Luceros de Alicante.

Un repartidor cruza en moto frente a la plaza de los Luceros de Alicante.

Domingo por la noche, está lloviendo y el fin de semana se despide más rápido de lo que te gustaría. Abres la nevera y un triste limón te saluda desde dentro rogándote que lo tires a la basura y acabes con su soledad. La falta de provisiones, o la absoluta ausencia de ganas de cocinar, te lleva a coger tu móvil y abrir una app de comida a domicilio. Encargas tu pedido, te sientas en el sofá a esperar a que llegue y te viene a la cabeza la tortilla de Jon Kortajarena. Un domingo cualquiera.

A unos pocos kilómetros de ti, un rider acepta tu solicitud. Se monta en la bici y atraviesa la ciudad bajo la lluvia para llevarte a casa la cena como un rey. Él es la otra cara de las aplicaciones de comida para llevar, esos héroes anónimos que te hacen olvidar por un rato tu inevitable pertenencia a la clase media-baja. 

Uno de ellos es Denis Allso, portavoz de la agrupación RidersxDerechos en Alicante, que se ha hecho viral en las redes sociales gracias a un hilo de Twitter. "Estoy cansado de ser Rider. Acabo de terminar una jornada de 12 horas para ganar 35 euros y estoy cansadísimo en Murcia, pero aún me quedan 27 km en bici hasta mi casa en Orihuela", así comienza la historia de este repartidor oriolano.

La puntuación negativa de cualquier cliente penaliza a los «riders» con una reducción del horario laboral y caída de ingresos

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El rider explica su hartazgo de un empleo en el que nunca ha cobrado más de 300 euros al mes y, a lo largo de varios tuits, expone su currículum y la precaria situación en la que se encuentra este colectivo. Por lo general, obtienen unos tres euros por pedido y en algunos casos sólo pueden realizar entregas durante una serie de horas asignadas por un algoritmo que, sin excepciones, les penaliza si reciben cualquier valoración desfavorable de los usuarios. 

El hilo del rider que ha decidido plantarse y buscar trabajo a través de la red social del pajarito ha conseguido casi 6.000 retweets en unas pocas horas y acumula más de 8.500 likes. Todo esto mientras el debate sobre si existe relación laboral entre los repartidores a domicilio de comida y las plataformas como Uber Eats, Deliveroo o Glovo está más vivo que nunca.

El Gobierno quiere zanjar la cuestión con la publicación inminente de la ley de riders, que en estos días encara las últimas fases de la negociación con la patronal y los sindicatos. Todo apunta a que los repartidores dejarán atrás la etiqueta de falsos autónomos y pasarán a ser trabajadores en nómina. Mientras la negociación se resuelve y tú esperas en el sofá, estos héroes del reparto a domicilio, mochila cuadrada a la espalda, seguirán formando parte de la estampa de cualquier gran ciudad.

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