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Ni negro ni blanco, llega el rape híbrido

Biólogos vascos descubren que los rapes tenidos por especies diferentes se cruzan y que sus descendientes tienen hijos viables

El hostelero luanquín Ramón Menéndez enseña a su sobrino Leo Magadán un extraordinario rape de más de 25 kilos.

El hostelero luanquín Ramón Menéndez enseña a su sobrino Leo Magadán un extraordinario rape de más de 25 kilos.

La naturaleza nunca deja de dar sorpresas y de cuestionar principios que se consideraban asentados. El pixín (rape) negro y el pixín blanco han sido consideradas siempre especies distintas por los pescadores y comercializadas como tal. Esta distinción se establece en función del color del epitelio que recubre la cavidad intestinal (negro en el rape negro y blanco en el rape blanco). Sin embargo, una investigación realizada por el centro tecnológico pesquero vasco AZTI cuestiona la efectividad de ese método de identificación y, además, ha descubierto la existencia de pixines híbridos, desconocidos hasta ahora, fruto del cruce sexual de rapes blancos y rapes negros.

“Hemos demostrado por primera vez que el rape negro y el rape blanco hibridan, que estos híbridos pueden reproducirse y tener hijos viables y que, además, el porcentaje de híbridos es muy alto en algunas zonas, casi el 20 por ciento”, explica Naiara Rodríguez-Ezpeleta, experta en genómica marina de AZTI.

Para llevar a cabo el estudio, desarrollado en el marco del proyecto Gecka y publicado en la revista especializada “Evolutionary Applications”, los investigadores analizaron cientos de muestras de rape blanco que fueron seleccionadas atendiendo al color del epitelio para asignar la especie. Las muestras fueron recogidas por diferentes institutos y centros colaboradores ubicados en el área de distribución de la especie en el Atlántico.

“Al analizar en el laboratorio las muestras seleccionadas como rape blanco nos dimos cuenta de que algunos de los ejemplares, genéticamente eran en realidad rapes negros, por lo que llegamos a la conclusión de que el color del epitelio no es una característica fiable para establecer ante qué tipo de especie nos encontramos”, explica la investigadora. El estudio ha demostrado, además, que existe hibridación entre rapes blancos y negros.

“Vimos también que existen híbridos que surgen a partir de la relación entre rapes negros y blancos, pero también entre híbridos y rapes blancos o negros, por lo que podemos asegurar que los rapes híbridos pueden reproducirse, lo que podría tener consecuencias en la conservación de la especie a medio y largo plazo, ya que podría deparar la desaparición del rape blanco y negro y la prevalencia de la especie híbrida”, expone Rodríguez-Ezpeleta.

Por ello, AZTI ve crucial “descubrir si la hibridación se ha producido recientemente y, aunque la investigación aún no ha podido determinar cuáles han sido los motivos de la misma, es posible que el cambio climático haya incrementado la coexistencia de ambas especies en la misma zona y, por tanto, inducido la existencia de híbridos”.

Además, el estudio agrega información trascendente para la economía del sector pesquero y los consumidores, pudiendo tener importantes consecuencias en el precio de las especies consideradas diferentes hasta ahora. “Mirando los dos últimos años, el precio del rape blanco en la primera venta suele ser de unos 4 o 5 euros el kilo y el del rape negro, de unos 6 o 7. Si no se puede distinguir visualmente a ambas especies, estos precios no deberían ser diferentes tampoco”, añade la investigadora de AZTI.

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