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El virus, más cerca del escape vacunal

El virus, más cerca del escape vacunal.

El virus, más cerca del escape vacunal.

EE UU advierte que la próxima variante, “a unas pocas mutaciones de distancia”, podría eludir la vacuna


“La gran preocupación es que la próxima variante que pueda surgir, a solo unas pocas mutaciones potencialmente de distancia, podría eventualmente evadir nuestra vacuna”. Son declaraciones de Rochelle Walensky, directora de los Centros de Control de Enfermedades (CDC, en inglés) de Estados Unidos. Sus palabras, para justificar la decisión de los CDC de volver a recomendar la mascarilla en interiores para los vacunados, tras el auge de la variante delta, advierten sobre el gran temor de la pandemia, que surja una cepa que eluda completamente la inmunidad inducida por la vacunación. Casi ningún experto en España lo descarta, aunque ponen por delante tres certezas. Uno: las vacunas siguen siendo muy eficaces para reducir en gran medida el riesgo de enfermedad grave y muerte por COVID-19. Dos: no se debe dejar atrás a ningún país en la vacunación. Y tres: de surgir una cepa de escape, se pueden rediseñar rápidamente las vacunas para que sean efectivas contra ella, sobre todo las de ARNm, como las de Pfizer y Moderna.

Rochelle Walensky, directora de los CDC de EE UU. / REUTERS

El debate científico se centra en una cuestión concreta: ¿Hay límites a cuánto puede evolucionar el SARS-CoV-2 para escapar de los anticuerpos? El catedrático de Parasitología Rafael Toledo, de la Universidad de Valencia, escribió hace unas semanas en “The Conversation” un artículo en el que cargaba contra el “aluvión de profecías apocalípticas” sobre las variantes. En él señalaba que las mutaciones en la proteína “S”, la “llave” que utiliza el coronavirus para entrar en la “cerradura” de la célula, el receptor ACE2, pueden afectar a la viabilidad del virus. “Cuando hacemos una copia de una llave y no ajusta bien, limamos los dientes y vamos mejorando su complementariedad con la cerradura. Pero estos cambios han de ser limitados, porque si hacemos demasiados la llave pierde complementariedad y resulta inservible –explica Toledo en el artículo–. Pueden producirse cambios en S, pero para escapar de la respuesta inmunitaria necesitaría tantos cambios que perdería la complementariedad con ACE2 y, por tanto, su viabilidad”.

“Que salga una variante de escape es inevitable”, dice Benito Regueiro

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Pocos se atreven a dar como segura esta hipótesis. Preguntado al respecto por FARO en un coloquio científico, el jefe de Microbiología del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, Benito Regueiro, señaló que el hecho de “que salga una variante de escape vacunal es inevitable, es lo que tiene que hacer el virus”.

El catedrático de Microbiología Ignacio López-Goñi, de la Universidad de Navarra, apuntó en una entrevista con FARO que “es muy complicado hacer predicciones”. Aunque los coronavirus mutan menos que los virus del sida y de la gripe, dijo, “pueden mutar y recombinar”, y “este momento, con muchas personas a medio vacunar, es delicado, porque pueden seguir apareciendo variantes que nos den algún susto”.

En otra entrevista, la inmunóloga África González señaló que un problema de dejar circular el virus entre los jóvenes “es la generación de mutaciones, de forma que surjan variantes que puedan escapar a la inmunidad, bien tras haber desarrollado la infección o tras la vacunación”. La investigadora de la Universidad de Vigo recalcó que esta pandemia ha de entenderse como algo global: “Si hay zonas en el mundo con una alta tasa de contagios, el virus mutará”.

En este sentido, Benito Regueiro ha recordado que “en un día puede haber 385 millones de infectados en el mundo. Eso quiere decir que hay una cantidad de 10 elevado a 21 de copias de virus”, lo que multiplica las probabilidades de que aparezcan mutaciones problemáticas.

El jefe del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital del Mar de Barcelona, Robert Güerri, se ha mostrado también preocupado por la posibilidad de que el virus pueda acabar por escaparse de las vacunas si sigue mutando, y ha alertado de que mutará más cuanto mayor sea el descontrol de los contagios.

Los investigadores Eric Topol (The Scripps Research Institute, EE UU) y Roberto Burioni (Universidad San Raffaelle, Milán, Italia) firmaron un artículo en “Nature Medicine” en el que resaltaron la necesidad de “lograr la contención global de SARS-CoV-2” tan pronto como sea posible para evitar una mayor evolución sustancial, un término que generalmente connota lentitud pero que ha estado sucediendo rápidamente”.

Es lo que la investigadora gallega en Houston (EE UU) Sonia Villapol ha llamado “La pandemia de la gente no vacunada”. La profesora del Houston Methodist Research Institute recuerda en un reciente artículo en “El Progreso” que “la gente vacunada también se puede infectar”, y que “cada vez que aumentan los contagios, aunque sean entre la gente vacunada, le estamos dando al virus la oportunidad de mutar y surgir nuevas variantes más transmisibles y virulentas”.

Amós García, presidente de la Sociedad Española de Vacunología, dijo en TVE que “mientras siga habiendo casos van a seguir apareciendo nuevas variantes, algunas de las cuales serán más resistentes a las vacunas actuales”. Si esto ocurriese, los laboratorios adaptarían sus vacunas, aunque esto obligaría a revacunarse. En este sentido, la cofundadora de BioNTech, Özlem Türeci, destacó en una reciente entrevista a “La Nueva España” –del mismo grupo de comunicación de FARO–, que en agosto comenzarían las pruebas de la nueva vacuna de Pfizer-BioNTech mejor adaptara a la variante delta. Pfizer sigue insistiendo en la conveniencia de terceras dosis.

El virólogo y profesor de investigación Miguel Ángel Jiménez Clavero ha señalado que, aunque las vacunas protegen frente a la variante delta, esta “no está lejos de poder dar un susto”. Sin embargo, su colega José Manuel Jiménez, experto en coronavirus del King’s College de Londres, declaró a FARO hace unas semanas que, aunque “no es imposible” que pueda aparecer una variante que sea resistente a las vacunas, “la probabilidad no es muy alta, sobre todo viendo que hasta el momento ninguna de las variantes identificadas es resistente”, subrayó. “Además, estamos viendo aparecer las mismas mutaciones de manera independiente en distintas partes del mundo y eso significa que las opciones disponibles que tiene el virus para optimizar la infección y transmisión podrían ser limitadas”, opinó. 

Otra razón para el optimismo es que en la respuesta inmunitaria no solo cuentan los anticuerpos (respuesta humoral), sino también los linfocitos T (respuesta celular).

En cualquier caso, conviene no olvidar lo advertido por el microbiólogo Benito Regueiro: “Los virus son una maquinaria inteligente, se originaron hace 4.000 millones de años –recordó en un coloquio en Vigo–. Cuando empezaron a desarrollarse los virus ni siquiera existía la Luna. Tienen una capacidad de aprendizaje muy superior a la nuestra. Vemos variantes que han aprendido del confinamiento cómo atacarnos”.

“Hay vacunados infectados con la delta con la misma carga viral que los no vacunados”

Anthony Fauci

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Anthony Fauci EUROPA PRESS

Otra advertencia desde Estados Unidos que causa preocupación y debate entre la comunidad científica es la del inmunólogo Anthony Fauci, que ha advertido que en vacunados que se han contagiado con la variante delta del coronavirus se ha hallado una carga viral igual a la de los no vacunados que infectan. “Cuando vemos el nivel de virus en la nasofaringe de una persona vacunada que tiene una infección con delta, es exactamente el mismo nivel de virus que el de una persona sin vacunar que se infecta”, ha dicho a la cadena estadounidense MSNBC. Según este científico de prestigio mundial, estos “datos muy contundentes” han provocado el cambio de criterio de los CDC, que ha vuelto a recomendar la mascarilla en interiores también para los vacunados.

La revista “Nature” publicó el lunes un artículo en el que señalaba que varios estudios habían confirmado que las vacunas reducen la transmisión del SARS-CoV-2 en más de un 80%, pero estos trabajos fueron realizados antes de que la variante delta, mucho más transmisible, se hiciera prevalente. Queda mucho por investigar.

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