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Recogida de firmas

"Es muy injusto que la salud mental esté considera un lujo"

La malagueña María Rodríguez lidera en Change.org una iniciativa en defensa de la salud mental dentro del sistema público de salud | Su batalla personal contra la ansiedad la llevó a crear una campaña que tiene como objetivo reforzar este servicio dentro de la sanidad pública, para que pueda ser accesible para toda la ciudadanía

La campaña cuenta con 843 firmas. African psychologist hold hands of girl patient, close up. Teenage overcome break up, unrequited love. Abortion decision. Psychological therapy, survive personal crisis, individual counselling concept

España acarrea con una carencia crónica de los servicios de accesibilidad a la salud mental. Al igual que en el resto del país, la falta de profesionales en el sistema público de salud dificulta el acceso de los pacientes a estas consultas. El colapso deriva en retrasos que pueden extenderse hasta dos meses, en el caso de primeras consultas. Las visitas posteriores se alargan mucho más en el tiempo, aseguran los especialistas.

Ante este escenario, las personas que no pueden permitirse abonar una consulta privada ven como pasan los meses sin que su patología sea tratada o pueda realizarse un seguimiento prolongado en el tiempo -clave para tratar cualquier problema relacionado con la salud mental-. Esta situación se hace aún más insostenible ante el aumento observado en los últimos años de cuadros de ansiedad, depresión y sus derivados.

Ante el incremento producido a raíz de la pandemia y su increíble impacto sobre la salud mental, los recursos se reforzaron ligeramente para atender el extra de demanda. Sin embargo, el número de psicólogos y psiquiatras en el servicio de salud público continúa siendo insuficiente para hacer frente a las necesidades de toda la población. Aumentar la ratio por paciente de estos profesionales es ahora una labor fundamental, y de ello se ha hecho eco la malagueña María Rodríguez, que ha iniciado una campaña para defender que la salud mental sea prioritaria en la sanidad pública.

"La salud mental es fundamental para el desarrollo de una vida plena y de calidad. La depresión, la ansiedad, el trastorno obsesivo compulsivo o los trastornos de conducta alimentaria son algunas de las enfermedades que pueden incapacitar la vida diaria de quien la padece, además de provocar un enorme dolor en el paciente y sus familiares". Estas líneas acompañan el inicio del escrito que María ha publicado en la plataforma Change.org, con el que pretende instar a las autoridades competentes a aumentar el número de profesionales que se dedican a la salud mental dentro del sistema de salud público.

La lucha de esta malagueña tiene como trasfondo su propia batalla personal. María es una de las tantas personas que libra un pulso diario con la ansiedad desde el inicio de la pandemia. Por fortuna, explica, puede acudir a terapia una vez por semana pagando por ello la correspondiente suma de dinero. «Pero es muy injusto que la salud mental esté considerada un lujo», lamenta.

Con esta reivindicación como bandera, la malagueña lidera la campaña ‘Salud mental, prioritaria en la sanidad pública’. En ella, denuncia que «el sistema de salud público no prioriza las enfermedades relacionadas con las emociones. Hay enfermedades muy limitantes, incluso incapacitantes para la vida, y sus terapias deben estar al alcance de los enfermos que no han elegido serlo», defiende.

La sanidad pública es la única opción para aquellos que no pueden pagar los elevados costes de las consultas privadas. «Más de la mitad de la población no puede permitirse pagar un psicólogo privado y muchos enfermos se abandonan sin acudir a terapia, acostumbrándose a vivir con el malestar emocional y su consecuente sufrimiento».

Por su parte, los pacientes que consiguen acceder a estas consultas se enfrentan a largas esperas entre una visita y otra. Esto dificulta el tratamiento continuado del trastorno, una de las claves para favorecer la evolución de cualquier problema mental: "El seguimiento adecuado en el tiempo es fundamental para que los tratamientos surtan efecto y es intolerable que entre dos visitas continuadas pase un elevado número de semanas o meses", denuncia María.

La solución a estas problemáticas pasa por el aumento de profesionales. Este es el fin principal que persigue esta campaña, "conseguir que las autoridades competentes del Ministerio de Sanidad tengan en cuenta la urgencia de visibilizar la salud mental y aumentar en el sistema de salud público el número de psicólogos y psiquiatras que se dedican a ella".

La iniciativa cumple ahora un mes y ya cuenta con 843 firmas, pero aún queda mucho por andar. Según Sanidad, traslada María, una iniciativa popular de este tipo necesita medio millón de firmas para poder registrarla en el Congreso y que se empiece a trabajar en ella. Queda entonces mucho trabajo por delante, y en él debe estar involucrada toda la ciudadanía: «Una enfermedad mental puede afectarnos en cualquier momento de nuestro ciclo vital, así que todos somos susceptibles de beneficiarnos de una sanidad pública de la que estar orgullosos».

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