Violaciones

Antoni Estela, denunciante de abusos sexuales en Nazaret: "Quiero sentarlo en el banquillo y preguntarle por qué abusó de mí"

El hombre que denunció las violaciones sufridas en los años 80 en el centro de menores y su abogado, Francisco Fernández, celebran que la Fiscalía pida continuar el proceso judicial pero advierten: "Buscamos que se celebre un juicio y que haya una sentencia condenatoria"

Antoni Estela, a la derecha, junto a su abogado, Francisco Fernández

Antoni Estela, a la derecha, junto a su abogado, Francisco Fernández / B. RAMON

Marcos Ollés

Una pequeña victoria en una batalla que todavía no ha terminado. Antoni Estela, el hombre que denunció haber sufrido decenas de agresiones sexuales por parte de un monitor en el centro de menores Nazaret durante los años 80, y su abogado, Francisco Fernández Ochoa, han recibido con moderada alegría la petición de la Fiscalía para que el proceso judicial contra el acusado siga adelante. "No me ha sorprendido. La esperanza nunca la he perdido, estoy muy contento y espero que esto llegue hasta el final y sirva de precedente para que otras personas se lo piensen antes de atacar a un niño", explica Estela. Pese a que la sombra de la prescripción sigue planeando sobre el asunto por el tiempo transcurrido, el letrado apunta que "hay posibilidades de que el caso llegue a juicio al existir una prueba sobrevenida", en alusión al vídeo grabado por Estela en 2022 en el que el acusado reconocía en parte los hechos y le pedía perdón.

La postura del ministerio público sobre la denuncia presentada hace algo más de un año ha sido firme desde el principio. Pese a que han transcurrido cuatro décadas desde los supuestos abusos sexuales en el centro de menores de la Fundación Nazaret, dependiente del Obispado de Mallorca, tanto Estela como el acusado -F.C.M.H., que tiene ahora 65 años- han sido interrogados en el juzgado. Y ahora la Fiscalía ha pedido que el procedimiento judicial continúe con vistas ya a un posible juicio por delitos de agresión sexual. "Quiero que haya juicio, que sirva de precedente para todos los niños y niñas, que no se lo guarden y lo escondan, que lo denuncien, lo hagan público y vayan a por el agresor. Hacer esto a un niño es una carga para el resto de su vida", sostiene Estela.

Llegar hasta aquí no ha sido fácil. El denunciante sigue rememorando con amargura los abusos sufridos entre 1983 y 1987, cuando tenía entre 11 y 14 años, en Nazaret y el silencio que se autoimpuso durante buena parte de su vida. "Él tenía estructura familiar y en su momento no se vio con fuerzas, valoraba más la estabilidad de su familia que la suya", expone el abogado. "Intenté ir cuatro veces a poner una denuncia, pero me tiré para atrás. Cuando finalmente fui a la Policía en 2016, me atendieron muy bien, vino una psicóloga… Pero me dejaron claro que no iban a coger la denuncia porque estaba prescrito. El caso ni siquiera llegó al juzgado", recuerda Estela.

Fue en octubre de 2022 cuando la víctima decidió ir a ver al acusado para pedirle explicaciones y grabar un vídeo de su encuentro. "Te pido perdón si en algo te puede hacer daño. Igual pudimos hacer algo hace treinta o cuarenta años, pero yo ya lo olvidé y me arrepentí. En la vida a veces fallamos, ¿pero quién es perfecto?", alegó entonces F.C.M.H. La grabación ha sido aportada en el proceso judicial y según explica Francisco Fernández pueden tener un papel clave en el procedimiento. «El caso de Antoni Estela es muy particular porque él mismo ha obtenido el reconocimiento de los hechos», argumenta.

Esta evidencia puede dar un importante vuelco al asunto para no declarar prescrito el delito, al menos por el momento. El abogado Francisco Fernández explica que "hay una jurisprudencia menor que considera que al haber una prueba sobrevenida, como este vídeo, al haber un reconocimiento reciente hay que contemplar la posibilidad de que haya juicio, más allá de la discusión jurídica sobre la prescripción". "Hay una base específica para que el caso llegue a juicio", expone sobre la denuncia de Estela.

"Nuestras expectativas son claras y transparentes desde el principio. Hay casos en los que se llega a juicio, la Audiencia corrobora que los hechos están probados y luego el Tribunal Supremo declara que han prescrito. Nosotros buscamos una sentencia condenatoria declarativa", añade.

"Necesito respuestas concretas"

Estela se muestra satisfecho con el desarrollo del proceso judicial y la postura de la Fiscalía. "Yo quiero sentarle en el banquillo. Le perdonaré, pero que sea la justicia la que decida. Pensando como el niño que fui, necesito hacerle preguntas. ¿Cuál era tu propósito? ¿Qué sentías? Necesito respuestas concretas. Espero que la Fiscalía y la jueza tengan en cuenta esto. No busco venganza, sino justicia", afirma. Al denunciante, la posibilidad de que se acrediten los abusos que sufrió pero se declaren prescritos no le parece satisfactoria: "No me serviría. Nadie tiene derecho a quitarle la ilusión a un niño. La Justicia debería sentar un precedente en estos temas, que haya mano dura. Respetando la presunción de inocencia pero que caiga todo el peso de la ley sobre los culpables. Para mí los abusos son como un asesinato, dejan un trauma para el resto de la vida".

El caso de Estela, desvelado por Diario de Mallorca, de Prensa Ibérica, llevó a otros antiguos internos de Nazaret a confirmar que ellos también sufrieron abusos sexuales. Sin embargo, ninguno de ellos ha denunciado formalmente. "Muchos no quieren decirlo para no afectar a su familia después de tanto tiempo. De alguna manera, se sienten representados por mí", considera Estela.

El denunciante lamenta el papel que ha tenido la Fundación Nazaret ante los abusos que sufrió en el centro. "Nadie me ha pedido perdón. Tuvimos una reunión hace un año y medio en Nazaret con un abogado y gente del Obispado. Me dijeron: ‘No te vamos a pedir perdón hasta que lo condenen’", explica. También critica que no le dejaran participar en la celebración del centenario de la entidad para leer una carta en la que él y otro exinterno relatan los abusos sufridos. "Es parte de su historia y no pueden taparla", sentencia Estela.

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