Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

"Importante" de abril

García Joyeros: un negocio que brilla desde hace 80 años

El taller ha pasado de generación en generación siendo referencia en Alicante

El joyero Manuel García, cuyo negocio lleva abierto desde 1943.

El joyero Manuel García, cuyo negocio lleva abierto desde 1943. / Pepe Soto

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

«En 1943, Alicante era otra ciudad, mucho más pequeña. Mi padre y mi tío abrieron un taller de joyería en la calle Manuel Antón que llegó a tener doce operarios, ahí empezó todo». Así relata Manuel García el nacimiento de la joyería que lleva su apellido, un conocido negocio que actualmente se ubica en la esquina entre la calle Castaños y la de Pascual Pérez.

Aunque no son las únicas ubicaciones que ha ocupado el establecimiento: la acera frente al Mercado Central en Calderón de la Barca, el número 6 de la calle Castaños... Este histórico establecimiento comercial lleva acompañando a los alicantinos desde hace más de 80 años y lo ha hecho con hasta tres generaciones distintas de joyeros al frente del negocio.

Heredó el negocio de su padre y su tío, mientras que ahora lo lleva con su hijo

Ahora, aunque ya se ve más como un «apoyo», Manuel sigue regentando el negocio que se encuentra en manos de su hijo mayor, con el que comparte también nombre. Toda una vida dedicada a la profesión que ha valido a García Joyeros para hacerse con uno de los «Importantes» del año 2025. «Tampoco he hecho tanto mérito para que me den ese premio, pero me dio una alegría muy grande», reconoce con humildad.

El joyero sostiene que «es una gran satisfacción» tras una vida en la que -asegura- que ha «luchado e intentado mejorar el negocio, que empezó de la nada». En ese sentido, destaca las dificultades superadas, especialmente en un contexto en el que la venta online mantiene en jaque al pequeño comercio: «El futuro tiene muy mala pinta, hay que estar muy especializado para sobrevivir», sostiene el dueño de un negocio que lleva más de ocho décadas dando con la tecla en la capital alicantina.

Tracking Pixel Contents