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Entre unas y otros

Lucrecia Borgia: una «influencer» del Renacimiento

Isabel Barceló habló de una desconocida y sorprendente Lucrecia Borgia.

Isabel Barceló habló de una desconocida y sorprendente Lucrecia Borgia. / Fundación Mediterráneo

Rosalía Mayor

Rosalía Mayor

Si pensamos en familias de la historia de la humanidad en la que la ambición, las intrigas, el asesinato y el poder, mucho poder, nos vienen a la cabeza, así de pronto, los Corleone y los Borgia.

Esta familia, los Borgia, de ascendencia valenciana, fue algo así como el Falcon Crest del Renacimiento. Separar lo que realmente hicieron y fueron y la leyenda es muy difícil, pero en ello está Isabel Barceló Chico, licenciada en Filosofía y Letras por la UV, cuyo principal trabajo en el mundo de la literatura ha sido poner en valor la memoria de las mujeres que han pasado por la historia y a las que no se les ha hecho suficiente justicia.

Así que su conferencia sobre Lucrecia Borgia, que cierra un ciclo organizado por la Fundación Mediterráneo sobre esta dinastía, superó todas las expectativas de asistentes que querían conocer a esta mujer a la que, entre otras cosas, se ha tildado de libertina, incestuosa, superficial, lasciva, madre desalmada y envenenadora de sus amantes una vez satisfecha su pasión. Pues del negro total pasamos al blanco luminoso después de la charla de Barceló.

Isabel y su hermana Ana Barceló Chico, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Alicante.

Isabel y su hermana Ana Barceló Chico, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Alicante. / INFORMACIÓN

Lo primero que hizo fue ponernos en contexto y argumentar que no se puede juzgar el pasado con los códigos éticos que tenemos en la actualidad. El siglo XV en Italia fue una época violenta, con el país dividido en estados en permanente guerra y en los que las deslealtades y asesinatos estaban a la orden del día. Al mismo tiempo era un momento en el que se consideraba imprescindible el derecho a ser feliz y el cuerpo era un regalo de Dios, por lo que disfrutar de los sentidos y del sexo no era nada vergonzoso, sino que se convirtió en algo cotidiano que se practicaba en todas las clases sociales, incluyendo a los religiosos, aunque estos intentaban ser más prudentes. Las fiestas religiosas o paganas, los fastos, los juegos, los bailes eran la versión obligatoria del carpe diem, porque en esos momentos la vida era breve, incierta y fugaz.

Deseosos de que nos contara más, entre el público se encontraba su hermana, Ana Barceló(la política. Tiene otra, María, la poeta), el historiador y escritor Emilio Soler (que ponía cara rara cuando oía hablar de la gestión de los Borgia), Mari Carmen Soler (de los Soler, pero de otra rama) o la profesora Alicia Moreno de Carlos (descendiente de los Borgia, según contó).

Olivia Baeza y Andrew Weber inauguraron ayer «Entre la Luz y la Forma: Un Encuentro Simbiótico».

Olivia Baeza y Andrew Weber inauguraron ayer «Entre la Luz y la Forma: Un Encuentro Simbiótico». / INFORMACIÓN

Pero vamos con Lucrecia y su mala fama. En realidad, recibió una refinada educación y hablaba varios idiomas, era religiosa y devota de San Francisco de Asís. Cuando su padre es nombrado papa (Alejandro VI) le otorga a su hija de doce años su propia corte donde Lucrecia brillaba por su belleza, su melena rubia ondulada, pero, sobre todo, por su prudencia, discreción, buenos modales, inteligencia, valentía, dulzura, alegría, astucia y sabiduría. A los 19 años fue regente de Spoleto, donde demostró su eficacia en la gestión y su cercanía y afecto a los súbditos, con algo que no existía en la época y que ahora tiene hasta nombre: empatía.

Con habilidades para la diplomacia y el gobierno, fue lo que hoy consideraríamos una influencer muy querida en la época y su corte en Ferrara marcó una etapa de oro en el siglo XVI. Lucrecia se casó tres veces, la primera a los trece años. Todas por decisión de la familia para incrementar su prestigio y su poder, y tuvo dieciocho embarazos, nueve hijos vivos y solo cinco llegaron a adultos. Murió a los 39 años después de una larga agonía

Mari Carmen Soler, Emilio Soler, Alicia Moreno de Carlos e Isabel Barceló.

Mari Carmen Soler, Emilio Soler, Alicia Moreno de Carlos e Isabel Barceló. / INFORMACIÓN

Y ¿por qué tenemos tan mala imagen de ella? ¡Por los cotilleos, los bulos y la desinformación de la época, que lo que tenemos ahora no es nuevo! Se ponían verdes unos a otros con tal de debilitar al enemigo y eso llegó a oídos de Víctor Hugo y no se le ocurrió otra cosa que escribir un drama romántico sobre Lucrecia Borgia. Tuvo tal éxito que esa imagen de depravación, sobre todo por las acusaciones de incesto con su padre y hermanos, es la que ha perdurado. Obviamente Lucrecia tuvo sus luces y sus sombras, y su familia cometió errores y delitos, pero al menos Isabel Barceló nos presentó un perfil desconocido de una mujer fascinante.

La exposición se puede visitar en el espacio Q Real Estate hasta el 17 de abril.

La exposición se puede visitar en el espacio Q Real Estate hasta el 17 de abril. / INFORMACIÓN

Figuración y dos estilos

Dos artistas muy diferentes inauguraron ayer al alimón una exposición en el espacio Q Real Estate. Andrew Weber y Olivia Baeza se han unido en «Entre la Luz y la Forma: Un Encuentro Simbiótico» donde muestran sus obras figurativas, pero que no tienen nada que ver. Según Andrew, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Arizona, sus pinturas se enmarcan en una figuración más academicista, con bodegones, interiores, escenas urbanas o paisajes, buscando captar la luz. Por su parte, la arquitecta Olivia Baeza explica que su obra es figurativa pero no realista. Inventa historias para contar algo, siempre desde una perspectiva positiva.

Los pájaros son los protagonistas de las obras de Olivia Baeza.

Los pájaros son los protagonistas de las obras de Olivia Baeza. / INFORMACIÓN

Cuadros intimistas, con objetos cotidianos como ceniceros, vasos, o limones, paisajes y atardeceres en Altea son algunos de los temas que trata Weber. Por su parte, Olivia Baeza siempre ha estado rodeada de arte y creatividad. Su abuelo era el pintor y muralista Manuel Baeza («sí, es un orgullo ser su nieta y es motivo de inspiración y también de presión por la inevitable comparación»), su tía era bailarina y ella ya de pequeña dibujaba. Estudió Arquitectura pero se dedica en exclusiva al arte. Las obras que mostró ayer «giran en torno a la libertad y he utilizado a pájaros para que el espectador no se vea atacado directamente, porque todo se convierte en una alegoría sobre los animales». Se puede visitar hasta el 17 de abril. ¡Y no te pierdas la recreación de los Beatles, en una de sus más icónicas fotos, cuando decidieron salir de sus jaulas y cruzar al otro lado...!

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