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Entre unas y otros

Lo que viví en los Goya

Miguel Herrero, Tsvetelina Lyubenova, Amanda y Manuel Ramos, Vicente Seva, Rosario Puñales, Rosalía Mayor, Paloma Mora, Pedro Pastor, Luna Esteban y Alexandra Croitoriu.

Miguel Herrero, Tsvetelina Lyubenova, Amanda y Manuel Ramos, Vicente Seva, Rosario Puñales, Rosalía Mayor, Paloma Mora, Pedro Pastor, Luna Esteban y Alexandra Croitoriu. / INFORMACIÓN

Rosalía Mayor

Rosalía Mayor

Por esas carambolas de la vida, me invitaron a la gala de la entrega de los premios Goya en Barcelona. Ya se sabe los que ganaron, así que no voy a entrar en ello, sólo dar la enhorabuena a los premiados.

Cuando recibes la invitación, pues hace mucha ilusión, la verdad; harta de verla por la tele, pensar que vas a estar allí en vivo y en directo es emocionante. Y después de la alegría inicial, todas las lectoras entenderán que lo primero que te viene a la cabeza es ¿y qué me pongo? Después de rebuscar en el baúl de los recuerdos aquel traje de la boda de tu hermana o el que te pusiste en aquella nochevieja en la que ibas tan ideal; después de bucear en el armario de una amiga para husmear en todas sus reliquias… Una primera llamada. “¡Rubén, te necesito!” Y el diseñador de moda Rubén Hernández, acudió en mi ayuda. Segunda llamada a Andrea Egido, a ver si con sus maravillosas manos podía hacer algo para quitarme la cara de cansada. Cumplidas estas dos misiones, una tercera llamada. A Luis Ivars, nominado a la mejor canción. “Luis, que voy sola, que me pego a ti como una lapa”.

Luis Ivars, Blanca Paloma y JP Polo.

Luis Ivars, Blanca Paloma y JP Polo. / INFORMACIÓN

Llevar un traje para los Goya en el tren, cómodo, cómodo no es… Pero con mi chándal (de vestir, que una tiene su orgullo) y mis tenis (hago esta referencia en especial para José Antonio Bermejo, ¡que sé que le va a encantar!), coloqué como pude la enorme funda con cara de “hago como que no me importa, pero miradme, que voy a los Goya”, porque en ese momento el ego te puede y la vanidad te rebasa por todos los poros.

Al llegar a Barcelona me encontré que en el mismo tren viajaba el director del festival de cine de Alicante, Vicente Seva, y su hermana, la diseñadora y profesora Rosario Puñales, que desde ese momento me adoptaron como si fuera de la familia y que les agradezco de corazón. Con ellos también Oriana Quintero, David Valero, Miguel Herrero, Tsvetelina Lyubenova, Manuel y Amanda Ramos, y ya andaban por Barcelona Adam Aliaga, Pilar Pérez Solano, Vanesa Romero y Miguel Molina.

Vicente Seva, Luis Miguel Seguí, Rosario Puñales y David Pérez.

Vicente Seva, Luis Miguel Seguí, Rosario Puñales y David Pérez. / INFORMACIÓN

La organización había previsto un servicio de transporte a los hoteles, por lo que puede llegar con tiempo suficiente para la ampolla flash, la capa de titanlux y ahuecarme un poco el pelo, para que todo el esmerado trabajo que hizo mi Virginia se luciera. El vestido me dio algún problemilla, porque Rubén tiene la manía de hacerlo todo al punto antes de que estalle y lleno de botoncitos, así que tuve que pedir ayuda en recepción para que me abrocharan una parte del vestido. ¡Cosas de ir sola!

A las puertas del auditorio coincidí con el productor valenciano Pedro Pastor y las encantadoras y divinas Luna y Zoe Esteban, con las que estuve haciéndome fotos como si no hubiera un mañana.

Como casi todo en esta vida, no es oro todo lo que reluce. La imagen de glamour, hechizo y fascinación que vemos por la tele, en directo tiene sus matices. Para empezar, los nominados y famosos entran por otra puerta y están en otro recinto hasta que empieza la gala. Control riguroso para la entrada y acceso a un enorme hall donde se servía un pre-cóctel sin alcohol y palomitas azucaradas.

Y mucho mezclote. Ellas, con algún vestido de diseñador (pocos), junto a modelos imposibles, vestidos del baúl de la Piquer, y las que quieren sorprender con palitos en el moño en plan japonesa o vestidos con lentejuelas y botas de motera para ir de modernas. Entre los caballeros, mucho smoking y también mucho traje de chaqueta normal y corriente, pero eso sí, con pajarita, pensando que no se nota que esa no es la etiqueta. Y luego los que quieren llamar la atención, con atuendos indescriptibles y que quieren convertirse en los reyes por un instante.

Y todos pasamos por el photocall, claro, porque a ver quién va a los Goya y no se hace “LAFOTO”. En la larga cola, que todos aceptamos con estoicismo, charla con la productora valenciana Paloma Mora, mientras veíamos posar a Charo Reina con un vestido blanco reluciente y pedrería, muy folclórica y apretada.

Nacho Roipérez, Alexandra Croitoriu y Paloma Mora.

Nacho Roipérez, Alexandra Croitoriu y Paloma Mora. / INFORMACIÓN

La gala, así sin anestesia, larga y aburrida. El único momento en el que hubo risas fue cuando emitieron algunas escenas de galas anteriores con Rosa María Sardá, Buenafuente o Silvia Abril. Muchísimos premios y falta de acatamiento a las normas. Habían advertido que no subiera más de un premiado al escenario, que solo hablara uno, y un minuto como máximo. Ni caso. Mensajes políticos desde la primera intervención, todos ovacionados por un público entregado y que los estaba esperando para aplaudir a rabiar.

Total, tres horas y cuarto de gala. A la salida, vi allí, a lo lejos, a la comitiva del presidente Pedro Sánchez y de refilón al ministro Óscar López. Y la marabunta casi a la carrera para arrasar con todas las bandejas de canapés que encontramos, porque a la una y media de la mañana estábamos casi desfallecidos. Uno de ellos, el actor de La que se avecina, Luis Miguel Seguí, acompañado de David Pérez, que le dieron a los montaditos de carrillera sin dolor. Allí finalmente pude ver a Luis Ivars, con cara de resignación y diciendo que “a la quinta va la vencida”, porque finalmente no se llevó la ansiada “cabeza”. Y a ultimísima hora, un encuentro inesperado y maravilloso con Javi Ivànyez y Jorge Luna, de Eh Universo Media.

Jorge Luna y Javi Ivàynez.

Jorge Luna y Javi Ivàynez. / INFORMACIÓN

Y hasta aquí puedo contar de una gala que es toda una experiencia para conocer un poco mejor el interior del mundo del cine y que empezó en febrero y terminó en marzo.

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