Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Momento histórico

Artemis se convierte en la misión tripulada que más se ha alejado de la Tierra y en la primera en llevar a astronautas a ver la cara oculta de la Luna

La NASA confirma que Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se han convertido en los humanos que más lejos han estado de nuestro planeta y que, además, la nave Orión acaba de pulverizar el récord de distancia del Apolo 13

El emotivo homenaje de Artemis II: proponen nombrar el cráter “Carroll” en honor a la difunta esposa del comandante Reid Wiseman

Lucía Feijoo Viera

Valentina Raffio

Barcelona

Hace decenas de miles de años, los humanos empezaron a pintar las paredes de las cavernas para dejar constancia de su existencia, de su historia y de sus anhelos para la posteridad. Ahora, tan solo un parpadeo cósmico más tarde, esa misma especie que un día dejó su huella en las piedras calizas está viajando hacia la Luna con la intención de dejar una huella que, algún día, podría convertirse en otro testimonio eterno de que los terrícolas somos capaces de soñar más allá de nuestra propia existencia. Este lunes, tras un apasionante viaje de cinco días, la misión Artemis II se ha adentrado en uno de los momentos más memorables de su recorrido y se ha convertido oficialmente en la expedición que más lejos ha llevado a los humanos de su planeta madre y en la primera que ha llevado a cuatro astronautas a sobrevolar la cara oculta de la Luna y a contemplar con sus propios ojos esta enigmática región del satélite terrestre.

Hace poco más de 65 años que nuestra especie ha empezado a explorar el espacio. Desde entonces, hemos vivido expediciones en la órbita terrestre, excursiones a la Estación Espacial Internacional y apenas una docena de viajes tripulados a la Luna. Por espectacular que parezca, en términos mundanos, los terrícolas no hemos viajado demasiado lejos de nuestra superficie. Es por eso que, puesto en perspectiva, el logro conseguido este lunes por Artemis resulta aún más extraordinario. Según ha confirmado la NASA minutos antes de las ocho de la tarde (hora peninsular española), esta histórica misión ha logrado llevar a cuatro astronautas a más de 400.000 kilómetros de la Tierra. Se trata de la distancia más larga jamás registrada para una misión tripulada y que, tal y como afirman los expertos, supera incluso el récord registrado en los años setenta por la famosa misión Apolo 13. La expedición que pasó a la historia por el comunicado de urgencia de "Houston, tenemos un problema" y que, ahora, ha perdido una de sus medallas.

Una mirada humana

Entre la noche de este lunes y la madrugada de este martes, Artemis vivirá su gran momento. El cronograma de la misión, pautado minuto a minuto, indica que en las próximas horas los cuatro astronautas a bordo de Orión sobrevolarán la cara oculta de la Luna, una región de nuestro satélite que nunca había sido observada directamente por ojos humanos. En este recorrido, en el que perderán la comunicación con la Tierra y quedarán completamente aislados durante casi una hora, los tripulantes podrán ver un relieve abrupto, lleno de cráteres y montañas, muy distinto de las amplias llanuras oscuras de lava del lado visible. Esta parte de la geografía lunar guarda el recuerdo de los impactos de meteoritos ocurridos a lo largo de la historia de nuestro Sistema Solar y constituyen una especie de registro histórico de los encontronazos cósmicos que ha vivido tanto nuestro planeta como su satélite. Y por primera vez, todo ello será observado por terrícolas.

Una de las tareas más importantes de los astronautas será tomar notas sobre todos los colores y texturas que observen en la cara oculta de la Luna

Según han explicado los científicos responsables de la misión, la mirada de los astronautas podría proporcionar información inédita sobre la cara oculta de la Luna. "El objetivo es que puedan reportar todo lo que observen con sus propios ojos. Lo más importante serán los matices de color y las texturas observados desde la órbita. Un cambio de gris a marrón en una determinada región, por ejemplo, podría indicar la presencia de ciertos minerales o desvelar la historia de procesos geológicos hasta ahora desconocidos", ha explicado Sarah Noble, responsable de la investigación científica lunar del proyecto Artemis. "También será muy importante señalar todas aquellas zonas donde no se puedan realizar observaciones porque eso también tiene su importancia científica", ha añadido la especialista con gran entusiasmo.

En la fase final del sobrevuelo, los astronautas vivirán un eclipse al ver cómo la Luna se interpone entre ellos y el sol

Entre la una y de las tres de la madrugada, durante su travesía por el lado más oculto de la Luna, los astronautas de Artemis vivirán dos momentos excepcionales. Primero, en el inicio del recorrido, la nave Orión pasará a apenas 6.000 kilómetros de la superficie lunar, marcando su máximo acercamiento al satélite y completando uno de los grandes objetivos de la misión. Después, a medida que la misión siga avanzando, habrá un momento en que la Luna se interpondrá entre la nave y el Sol y provocará un eclipse solar en pleno espacio. Ambos momentos dejarán imágenes espectaculares pero, sobre todo, servirán para recopilar datos de alto valor científico y técnico. Una vez finalizado este recorrido por la parte más misteriosa de la órbita lunar, la nave volverá a estar expuesta a una luz directa y, gracias a ello, la tripulación disfrutar por última vez de una vista directa de la polvorienta superficie de nuestro satélite antes de iniciar el camino de vuelta a la Tierra.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents