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Alfa Romeo resucita su mito más exclusivo: sólo 33 unidades, hasta 750 CV y alma de obra de arte

El 33 Stradale combina el legado del icono de 1967 con una versión V6 biturbo de 630 CV y otra eléctrica que se convierte en el Alfa Romeo más potente de la historia

El Alfa Romeo 33 Stradale

El Alfa Romeo 33 Stradale / LUCA DANILO ORSI

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Alfa Romeo ha vuelto a mirar a su pasado para fabricar uno de esos coches que nacen más cerca del coleccionismo que del mercado convencional. El 33 Stradale no es un deportivo más: es una serie ultralimitada de sólo 33 unidades en todo el mundo, pensada para recuperar el espíritu de los grandes Fuoriserie italianos.

El modelo toma como referencia directa el 33 Stradale de 1967, uno de los automóviles más bellos y codiciados de la historia de Alfa Romeo. Pero la marca no se ha limitado a hacer un ejercicio nostálgico. Ha convertido aquel mito en un superdeportivo moderno, con carrocería de fibra de carbono, fabricación artesanal y dos formas muy distintas de entender la potencia.

La primera es la más emocional: un motor V6 biturbo de 630 CV, con una sonoridad diseñada para formar parte de la experiencia. La segunda mira al futuro: una variante 100% eléctrica de 750 CV, que se convierte en el Alfa Romeo más potente jamás fabricado.

El coche ha sido desarrollado junto a Carrozzeria Touring Superleggera, uno de los nombres históricos de la artesanía automovilística italiana. Cada unidad se concibe casi como una pieza a medida, con especial atención a acabados, pintura y personalización.

“Una auténtica obra de arte en movimiento”

El diseñador Alejandro Mesonero lo ha definido como “una auténtica obra de arte en movimiento”, una frase que resume bien la intención del proyecto: no competir por volumen, sino por deseo.

El 33 Stradale utiliza un monocasco de fibra de carbono ultraligero y resistente, combinado con una estructura de aluminio en el techo para reforzar rigidez y seguridad. La pintura manual de tres capas busca acentuar las líneas esculpidas de una carrocería que mezcla referencias clásicas con proporciones de superdeportivo actual.

En conducción, Alfa Romeo ha querido mantener una doble personalidad. En uso normal, el coche promete una entrega suave, suspensión confortable, transmisión fluida y válvulas de escape que sólo se abren por encima de las 5.000 rpm. Pero en modo Pista, el carácter cambia: respuesta más agresiva, suspensión más rígida, cambios más rápidos y escape siempre abierto.

La función Partenza Veloce, activada desde el botón del Quadrifoglio, está pensada para ofrecer la máxima aceleración evitando el deslizamiento de las ruedas. La velocidad máxima declarada alcanza los 333 km/h en circuito.

El apartado técnico se completa con frenos carbocerámicos Brembo, suspensión activa de doble horquilla, amortiguadores electrónicos y dirección semivirtual en ambos ejes para mejorar precisión y agarre.

Más allá de las cifras, el 33 Stradale representa algo importante para Alfa Romeo: la voluntad de seguir jugando en el territorio emocional del automóvil, incluso en plena transición eléctrica. Es un coche minoritario, carísimo y prácticamente inaccesible, pero también una declaración de intenciones.

En una industria cada vez más dominada por plataformas compartidas, SUV y electrificación masiva, Alfa Romeo ha elegido fabricar 33 unidades de un coche que existe para recordar por qué algunos automóviles siguen tratándose como piezas de museo antes incluso de salir a la carretera.

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