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Congreso americano ASCO

El orden de administración de los fármacos en el cáncer de colon metastásico influye en la eficacia del tratamiento

Un grupo español dirigido por el doctor Salazar del ICO demuestra que la secuencia de las terapias dirigidas influye en la reducción tumoral y el control temprano

El cáncer de colon es uno de los que más aumentan en los países occidentales.

El cáncer de colon es uno de los que más aumentan en los países occidentales. / ALTHAIA

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Beatriz Pérez

Barcelona

El orden de administración de las terapias dirigidas en pacientes con cáncer colorrectal metastásico del lado izquierdo, sin mutaciones en RAS y no tratados previamente –uno de los subtipos más frecuentes de esta enfermedad avanzada– influye en la eficacia del tratamiento. Así lo ha probado un ensayo clínico –el CR-Sequence– en fase tres del Grupo Cooperativo Español de Tratamiento de los Tumores Digestivos (TTD) presentado este martes en el congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO), que está teniendo lugar estos días en Chicago (EEUU).

En España se diagnostican alrededor de 44.000 nuevos casos de cáncer colorrectal cada año y, de ellos, entre un 20% y un 25% ya presentan metástasis en el momento del diagnóstico, mientras que otros las desarrollan posteriormente. En concreto, con el subtipo concreto abordado en este ensayo, se estima que se podrían beneficiar cada año entre 3.000 y 5.000 pacientes en España. El objetivo de CR-Sequence era responder a esta cuestión: si es más eficaz comenzar con un tratamiento anti-EGFR (panitumumab) seguido de un anti-VEGF (bevacizumab), o hacerlo en el orden inverso, siempre en combinación con quimioterapia estándar.

"Faltan dos años de seguimiento"

"No hay una única 'secuencia ganadora' para todos cuando miramos el resultado principal –reconoce el doctor Ramon Salazar, jefe del Servicio de Oncología del Institut Català d'Oncologia (ICO)–, pero sí una conclusión práctica: si buscamos máxima reducción tumoral y control temprano, empezar con anti-EGFR es la estrategia más recomendable". "Siendo rigurosos, a nivel global del estudio, no podemos afirmar una mejora definitiva de supervivencia global. Por ahora se observan tendencias y las curvas están madurando, faltan dos años más de seguimiento", afirma Salazar.

No obstante, el doctor precisa que "clínicamente" el beneficio potencial individual de esta estrategia sí que es "real". Según el especialista, que haya "más respuestas" y un "mejor control precoz" se traduce en "más calidad de vida" y, en pacientes seleccionados, en "mejores opciones de tratamientos locales" –por ejemplo, cirugía o ablación de metástasis hepáticas–, lo que "puede influir en supervivencia a largo plazo", aunque sea "difícil de demostrar con potencia estadística en un ensayo de secuencias".

Biopsia líquida

Además, CR-Sequence añade "un paso moderno": la biopsia líquida. Durante el ensayo, se han recogido muestras de sangre en diferentes momentos del proceso para analizar ADN tumoral circulante mediante biopsia líquida. Este enfoque permitirá estudiar la evolución molecular de la enfermedad y avanzar en la identificación de biomarcadores que ayuden a seleccionar mejor qué pacientes pueden beneficiarse más de cada secuencia terapéutica.

"El siguiente paso será profundizar en la hiperselección molecular mediante ctDNA [biopsia líquida]. Es decir, entender mejor qué características biológicas de cada tumor pueden ayudarnos a decidir la mejor secuencia para cada paciente", explica el doctor Salazar. El especilista precisa que esta nueva estrategia presentada este martes en el congreso ASCO se puede incorporar "ya" a la práctica clínica como "orientación" porque utiliza "tratamientos disponibles". "Lo que cambia es el orden según el objetivo clínico", matiza.

Cáncer de colon

Aunque al considerar ambos sexos, el cáncer de colon se sitúa en el primer puesto de diagnósticos globales, superando al de mama —que afecta casi exclusivamente a mujeres— y al de próstata —exclusivo de hombres—, "afortunadamente" la mayoría de esos nuevos casos acumulados se detectan "en etapas tempranas o localizadas", dice Salazar. "Aun así, por volumen global de casos, la enfermedad metastásica representa una carga clínica importante", señala.

En cuanto a la aparición de casos de cáncer de colon en personas jóvenes, menores de 50 años, en muchos países se ha registrado un aumento del cáncer colorrectal de aparición temprana, cuyas causas son "multifactoriales" y aún no se explican por un único motivo. "Entre los factores implicados destacan los cambios en el estilo de vida –como el sedentarismo, la obesidad y la dieta–, factores ambientales o metabólicos y, en menor medida, la predisposición hereditaria", dice el jefe de Oncología del ICO. "Es crucial no restar importancia a síntomas como cambios en el ritmo intestinal, sangre en las heces o anemia, y promover la consulta médica temprana, sobre todo si existen antecedentes familiares", insiste.

El doctor Salazar valora positivamente la ampliación de los cribados de cáncer de colon de los 69 a los 74 años. "La ampliación del cribado suele mejorar dos cosas: por un lado, detecta pólipos y evita que progresen a cáncer y, por otro, sirve para diagnosticar más tumores en fases iniciales, cuando son más curables y con tratamientos menos agresivos", cuenta Salazar.

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