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EXPRESIONES POPULARES

Por qué decimos "ir piripi" para describir a alguien que va un poco borracho sin sonar demasiado bruscos

“Ir piripi” significa estar achispado o ebrio, aunque la palabra conserva un tono más coloquial, ligero y casi humorístico que otras formas de hablar de la borrachera

Un hombre que ya está piripi tras tomarse unos tragos.

Un hombre que ya está piripi tras tomarse unos tragos. / INFORMACIÓN

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Alicante

Hay palabras que suavizan lo que nombran. No es lo mismo decir que alguien está borracho que decir que va piripi. La primera suena más directa; la segunda tiene algo de castizo, de noche de fiesta, de comentario entre amigos cuando alguien ha bebido más de la cuenta pero todavía no ha perdido del todo el control.

La expresión “ir piripi”, igual que “estar piripi” o “ponerse piripi”, se usa en castellano coloquial para referirse a una persona que está ebria o achispada por el alcohol. La RAE recoge piripi como adjetivo coloquial equivalente a “ebrio”, con el ejemplo “Está piripi”.

Un origen expresivo, no una historia cerrada

A diferencia de otras frases hechas que proceden de un oficio, una costumbre concreta o un episodio histórico, “piripi” no tiene un origen documentado con fecha, lugar y protagonista.

El Diccionario histórico de la lengua española de la RAE clasifica piripi como una voz expresiva y documenta la construcción “estar o ponerse piripi” con el sentido de “estar o ponerse alegre, achispado” en el Vocabulario navarro de José María Iribarren, publicado en 1952.

Ese dato es importante porque sitúa la expresión, al menos por escrito, en el habla popular de mediados del siglo XX. No significa necesariamente que naciera entonces: muchas palabras coloquiales circulan durante años antes de aparecer en repertorios y diccionarios.

Por qué suena a palabra de borrachera

La fuerza de piripi está en su sonido. La repetición de la sílaba pi, la abundancia de la vocal i y su ritmo ligero le dan un aire casi infantil o juguetón. Esa musicalidad encaja bien con la idea de estar alegre, desinhibido o un poco pasado de copas.

Algunos repertorios de argot explican precisamente la locución como un juego formal basado en la repetición de la vocal i y de la sílaba pi, más que como una palabra derivada de otra raíz clara.

Dos amigos que van "piripis" por una calle.

Dos amigos que van "piripis" por una calle. / INFORMACIÓN

Por eso “ir piripi” no tiene la dureza de “ir borracho”, “ir como una cuba” o “ir ciego”. Tiene un matiz más leve, aunque el contexto manda: puede usarse para alguien simplemente achispado o para alguien claramente bebido, pero dicho con tono menos áspero.

Ir, estar o ponerse piripi

La forma más normativa y habitual en los diccionarios es “estar piripi”, pero en el habla coloquial también se oye “ir piripi”, especialmente en frases como “iba piripi”, “salió piripi del bar” o “llegó un poco piripi a casa”.

También se usa “ponerse piripi”, que marca el proceso: alguien empieza sobrio y, después de beber, acaba alegre o ebrio. El Diccionario histórico recoge precisamente esa combinación de “estar o ponerse piripi” con el sentido de “alegre, achispado”.

Una borrachera dicha con humor

La palabra funciona porque rebaja la gravedad. Piripi puede servir para describir una borrachera sin cargar demasiado el juicio moral. Se suele usar en ambientes informales y con cierta complicidad: “se tomó dos vinos y ya iba piripi”.

Eso no significa que siempre sea inocente. Como toda expresión sobre el alcohol, depende del contexto. Puede ser una broma entre amigos, una forma suave de decir que alguien no estaba en condiciones o una manera de quitar hierro a una situación incómoda.

Diferencia con “achispado”, “contento” o “como una cuba”

Achispado suele indicar una embriaguez leve, ese punto de alegría provocado por el alcohol. Contento funciona de forma parecida, con un tono incluso más eufemístico. Como una cuba, en cambio, ya apunta a una borrachera mucho más evidente.

Piripi se mueve entre esos registros. Puede ser leve o más intenso, pero casi siempre conserva un aire coloquial, sonoro y algo cómico. Es una de esas palabras que parecen diseñadas para no tomarse del todo en serio, aunque hablen de algo tan reconocible como beber de más.

Una expresión que sigue viva

Aunque suena algo antigua, “ir piripi” sigue siendo perfectamente comprensible en España. Quizá no sea la palabra más usada por los jóvenes, que tienen otros giros para hablar de la borrachera, pero mantiene un valor expresivo muy claro.

Su encanto está precisamente en eso: en que no necesita una gran leyenda detrás. Piripi parece haber nacido del oído popular, de la repetición y del humor con el que el castellano ha ido nombrando todos los grados posibles entre estar sobrio y no estarlo tanto.

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