CONDUCCIÓN
La DGT advierte del "efecto submarino" que puede provocarte lesiones graves cuando vas en el coche
Este fenómeno se produce cuando el cuerpo se desliza por debajo de la banda abdominal del cinturón en un frenazo o accidente

Una persona se abrocha el cinturón de seguridad. / Efe| SCT

El cinturón de seguridad salva vidas, pero para hacerlo bien tiene que estar correctamente colocado. Si va flojo, mal ajustado o el ocupante adopta una postura inadecuada, puede aparecer el llamado efecto submarino, un fenómeno peligroso que reduce la eficacia del cinturón y puede provocar lesiones graves.
La imagen es muy gráfica: en lugar de quedar retenido por el cinturón, el cuerpo se desliza hacia delante y hacia abajo, como si “se sumergiera” por debajo de la banda abdominal. De ahí el nombre. La DGT explica que ocurre cuando el cuerpo no está bien sujeto y acaba deslizándose bajo la parte baja del cinturón.
Por qué es tan peligroso
El cinturón está pensado para sujetar las zonas más resistentes del cuerpo: el hombro, el pecho y la pelvis. Cuando se coloca mal, la banda abdominal puede subir hacia el vientre y presionar zonas blandas, como el abdomen, en lugar de apoyarse sobre los huesos de la cadera.
En un golpe, eso aumenta el riesgo de lesiones internas. Además, si el cuerpo se desliza demasiado, puede acabar chocando contra el volante, el salpicadero o la parte baja del habitáculo. La DGT advierte de ese doble riesgo: impacto contra elementos del coche y daños provocados por el propio cinturón al presionar una zona incorrecta.
Cuándo puede producirse
El efecto submarino puede aparecer en un frenazo fuerte o en un accidente, especialmente si el ocupante no va bien sentado. No hace falta circular a una velocidad extrema: basta con que el cinturón no actúe como debe en el momento decisivo.

El cinturón de seguridad debe ponerse con una correcta posición del cuerpo. / INFORMACIÓN
Entre las situaciones que lo favorecen están llevar el cinturón flojo, sentarse demasiado tumbado, colocar una toalla, cojín o manta sobre el asiento, viajar con ropa muy voluminosa o no ajustar bien la banda inferior. El RACE resume el problema de forma sencilla: se produce cuando el cinturón no está bien colocado y el cuerpo se desliza sin quedar correctamente retenido.
El error de ir demasiado reclinado
Uno de los gestos más peligrosos es viajar con el respaldo muy inclinado, algo frecuente en trayectos largos cuando el pasajero intenta dormir. Esa postura cambia el ángulo del cuerpo y facilita que, en una deceleración brusca, la persona se deslice hacia delante por debajo del cinturón.
También es arriesgado llevar los pies en el salpicadero. En ese caso, además del efecto submarino, se suma el peligro de que el airbag se active y provoque lesiones muy graves en piernas, cadera o columna.
Cómo colocar bien el cinturón
La banda diagonal debe pasar por el centro del hombro y cruzar el pecho, nunca por el cuello ni por debajo del brazo. La banda abdominal debe quedar baja, ajustada sobre la pelvis, no sobre la tripa.

Imagen de una conductora colocándose un cinturón de seguridad. / EPC
Conviene tensar ligeramente el cinturón después de abrocharlo, comprobar que no esté retorcido y sentarse con la espalda apoyada en el respaldo. La DGT recomienda colocar bien las bandas sobre hombro y pelvis y evitar reclinar demasiado el asiento para prevenir este efecto.
Objetos que no deberías poner en el asiento
Un cojín blando, una manta, una funda resbaladiza o incluso una toalla pueden parecer detalles sin importancia, pero pueden favorecer que el cuerpo se deslice en caso de frenazo. Cuanto menos contacto firme haya entre el ocupante, el asiento y el cinturón, peor funcionará el sistema de retención.
Por eso, en viajes largos, es mejor buscar comodidad ajustando bien el asiento y haciendo paradas, no improvisando apoyos que cambian la postura o elevan el cuerpo.
También afecta a los niños
En menores, el riesgo aumenta si el sistema de retención infantil no es adecuado para su talla y peso o si el cinturón les queda mal colocado. Un niño no debe viajar sujeto solo con el cinturón de adulto si todavía necesita elevador o silla homologada.
La banda inferior debe sujetar la pelvis, no el abdomen, y la diagonal debe cruzar correctamente el hombro. Si el cinturón queda sobre el cuello o la tripa, no está protegiendo como debería.
Un gesto sencillo que puede evitar lesiones graves
Evitar el efecto submarino no exige ninguna tecnología especial. Basta con sentarse bien, llevar el cinturón ajustado, no reclinar demasiado el respaldo y no colocar objetos entre el cuerpo y el asiento.
El cinturón es uno de los elementos de seguridad más importantes del coche, pero no hace milagros si se usa mal. En caso de accidente, unos centímetros de holgura o una mala postura pueden marcar la diferencia entre quedar protegido o deslizarse por debajo del sistema que debía sujetarte.
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