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LIMPIEZA

El error que muchos cometen al lavar el coche en verano y puede dañar la pintura

Hacerlo en el momento equivocado puede acabar dejando la carrocería peor de lo que estaba

Un coche lleno de insectos estrellados y excrementos de pájaro.

Un coche lleno de insectos estrellados y excrementos de pájaro. / INFORMACIÓN

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Alicante

Lavar el coche en verano parece una tarea sencilla: cubo, manguera, jabón y unos minutos al aire libre. Pero hacerlo en el momento equivocado puede acabar dejando la carrocería peor de lo que estaba. Uno de los errores más habituales es lavar el coche a pleno sol, especialmente cuando la chapa está muy caliente después de horas aparcada en la calle.

El problema no es solo la incomodidad de hacerlo con calor. El sol y la temperatura elevada de la carrocería hacen que el agua y los productos de limpieza se sequen demasiado rápido, dejando manchas, cercos y residuos sobre la pintura.

Por qué no conviene lavar el coche al sol

Cuando la carrocería está caliente, el agua se evapora casi de inmediato. Eso impide aclarar bien el jabón y favorece que queden restos de producto pegados a la superficie.

Esas marcas pueden parecer simples manchas, pero con el tiempo afectan al brillo y al aspecto de la pintura. Además, si se usan productos inadecuados o demasiado agresivos, el riesgo aumenta: la capa protectora del vehículo puede resentirse y la pintura quedar más expuesta.

La situación empeora en zonas con agua dura, donde la evaporación rápida deja depósitos minerales visibles en la carrocería y en los cristales.

El momento más recomendable

Lo mejor es lavar el coche a primera hora de la mañana, al final de la tarde o en una zona de sombra. La clave es que la carrocería esté fresca al tacto y que el agua y el champú tengan tiempo suficiente para actuar sin secarse de golpe.

Si el coche ha estado aparcado al sol, conviene esperar unos minutos antes de empezar. También se puede refrescar la carrocería con agua, pero sin aplicar jabón hasta que la superficie haya bajado de temperatura.

Atención: Estos son los riesgos para la salud y el medio ambiente de lavar tu coche en los lavaderos

Antes de lavar tu coche la carrocería debe estar fresca al tacto. / INFORMACIÓN

No hace falta buscar un ritual complicado: basta con evitar las horas centrales del día y no lavar el vehículo cuando la chapa quema.

Cuidado con los productos agresivos

Otro error frecuente es usar cualquier producto de casa para limpiar el coche. Detergentes fuertes, lavavajillas, desengrasantes o limpiadores no pensados para automoción pueden eliminar suciedad, pero también afectar a ceras, selladores y capas protectoras.

Para la carrocería conviene utilizar un champú específico para coches, menos agresivo con la pintura. Y para llantas, cristales o plásticos, productos adecuados a cada superficie.

Un producto demasiado fuerte puede dejar la pintura sin protección y hacer que pierda brillo antes de tiempo, sobre todo si se combina con sol directo y calor.

No frotar la suciedad en seco

En verano se acumula polvo, arena, insectos, excrementos de aves y restos de resina. La tentación de pasar un trapo rápido es grande, pero hacerlo en seco puede provocar microarañazos.

Antes de frotar, conviene retirar la suciedad superficial con agua. Después se puede lavar con una esponja o guante adecuado, sin apretar demasiado y aclarando con frecuencia.

El objetivo no es arrastrar la suciedad sobre la pintura, sino levantarla y retirarla con suavidad.

Los insectos y los excrementos, cuanto antes

Los restos de insectos y los excrementos de aves son especialmente problemáticos en verano. Con el calor, se secan y se adhieren con más fuerza. Además, pueden contener sustancias corrosivas que dañan la pintura si permanecen demasiado tiempo.

Estos son los motivos por los que no deberías lavar el coche cuendo haga sol.

No deberías lavar el coche cuando haya estado horas expuesto al sol. / Freepik

Lo recomendable es retirarlos cuanto antes, pero sin rascar. Lo mejor es ablandar primero la zona con agua o con un producto específico y después limpiar con cuidado.

Si se deja pasar varios días, especialmente con el coche al sol, la marca puede quedar más visible.

El secado también importa

Después del lavado, no conviene dejar que el coche se seque solo al sol. Esa es otra forma de acabar con manchas de agua en la pintura y los cristales.

Lo adecuado es secar la carrocería con una toalla de microfibra limpia, sin arrastrar suciedad y sin usar trapos ásperos. El secado ayuda a conservar el acabado y evita cercos, sobre todo en zonas donde el agua tiene mucha cal.

También conviene prestar atención a espejos, juntas, tiradores y emblemas, donde suelen quedar gotas que después dejan marcas.

La forma más segura de lavarlo en verano

La mejor combinación es sencilla: sombra, carrocería fría, champú específico, aclarado abundante y secado con microfibra. Con esos pasos se reducen los riesgos más habituales y el coche queda limpio sin castigar la pintura.

En túneles de lavado o boxes de autoservicio también conviene aplicar la misma lógica. Si el coche llega muy caliente, mejor esperar un poco, aclarar bien y evitar que los productos se sequen sobre la superficie.

Lavar el coche en verano no es malo. Lo que puede dañar la pintura es hacerlo con prisas, a pleno sol y con productos que no están pensados para ella.

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