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El Supremo rebaja la condena al guarda que mató a un ladrón en Las Atalayas

El tribunal considera que la respuesta armada del vigilante fue la más adecuada a las condiciones del momento

EUROPA PRESS/J. A. M.

La sala segunda del Tribunal Supremo ha rebajado a tres años y medio de prisión la condena impuesta por homicidio a un vigilante de seguridad del polígono de las Atalayas de Alicante por disparar y matar a un atracador que asaltó de madrugada un bar en junio de 2006, al entender que, según recoge la sentencia, su actuación no puede ser considerada imprudente y que el empleo del arma "fue el más adecuado" dadas las condiciones en las que se produjo el suceso. La Audiencia de Alicante ya le había impuesto una pena de seis años de cárcel y había absuelto a su compañero. El asaltante murió al recibir un disparo en el corazón en el momento en que se disponía a subir al coche tras enfrentarse contra el personal de seguridad del polígono, tras haberles rociado con un extintor. La familia del fallecido también había recurrido la sentencia de la Audiencia, pero este recurso ha sido desestimado.

El fallo del Supremo asegura que las circunstancias en las que se produjeron los hechos, -de madrugada, en un despoblado polígono industrial, con el empotramiento de un coche robado contra una cristalera, a donde llegan unos asaltantes peligrosos, el enfrentamiento "airado y violento" con los dos vigilantes de seguridad- junto al hecho de que los guardias obraran en cumplimiento de un deber, obliga a descender la penalidad en dos grados.

El Supremo entiende la actuación del vigilante como "la justa respuesta punitiva", y lo condena a tres años y medio de prisión. Esta pena, mantiene, "encuentra mejor acomodo en el homicidio mediante 'dolo eventual', dadas las características de la acción y la voluntariedad que reflejan los hechos probados".

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