El jurado popular ha exonerado a Juan Cano y a los otros seis acusados del asesinato del alcalde de Polop tras un día de deliberación. El tribunal popular no ha considerado probado que el sucesor de Alejandro Ponsoda en la Alcaldía contratara a tres sicarios para cometer el crimen, ni ha considerado probadas las reuniones en el club de alterne Mesalina de club de alterne MesalinaFinestrat en las que se habría gestado el crimen.

De esta manera, también han sido declarados no culpables los otros acusados de ser los autores intelectuales del crimen, el empresario Salvador Ros, así como Pedro Hermosilla y Ariel Gatto, propietario y gerente del club respectivamente, El jurado tampoco ha visto probada la participación en los hechos del español Raúl Montero y los checos Radim Rakowski y Robert Franek, a quienes se acusaba de ser autores materiales del crimen. El veredicto se ha cerrado tras un día de deliberaciones y con un resultado de cinco votos a favor de la inocencia frente a cuatro que

se decantaban por la culpabilidad para todos los acusados, excepto Pedro Hermosilla que ha sido declarado inocente por seis votos a tres. Tras el veredicto, la magistrada Cristina Costa que ha presidido el tribunal del jurado ha procedido a la absolución in voce de todos los acusados. En próximos días se dictará sentencia desarrollando los argumentos del jurado.

Alejandro Ponsoda murió tras ser tiroteado la noche del 19 de octubre de 2007 a las puertas de su casa en la pedanía polopina de Xirles.

Los siete fueron detenidos poco más de dos años después del crimen, después de que un testigo protegido testigo protegidoantiguo portero del club de alterne Mesalina asegurara a la Unidad Central Operativa (UCO), el cuerpo de élite de la Guardia Civil que investigaba el caso, que le habían propuesto cometer el asesinato durante el verano de 2007 en los reservados del club. El testimonio de este testigo protegido era uno de los pilares de este caso.

Los acusados fueron quedado en libertad tras el pago de una fianza tras pasar ocho meses en prisión preventiva, plazo que fue mayor para aquellos que no consiguieron reunir el dinero en un primer momento. Durante todo ese tiempo han asegurado que son inocentes y que no tienen nada que ver con la muerte de Alejandro Ponsoda.

A la salida de la Audiencia, Juan Cano no ha querido hacer declaraciones. "Soy inocente, dejadme tranquilo. Ya habéis manchado mi imagen durante diez años" ha espetado Cano a los informadores a la salida de Audiencia. "Nos han castigado trece años por la cara. Se ha hecho Justicia", ha dicho Pedro Hermosilla a los periodistas. "Después de este calvario al final se ha hecho lo que tenía que ser", ha asegurado Salvador Ros.

Por su parte, Robert Franek ha recalcado que estas tres últimas semanas "han sido las peores de mi vida" en las que había llegado a pasar miedo por la petición de 27 años de cárcel a la que se enfrentaba. Uno de los que más se ha explayado ante las cámaras ha sido Raúl Montero Trevejo que pidió a las Fuerzas de Seguridad que "busquen a los verdaderos culpables". "Entiendo el sufrimiento de las hijas de Alejandro Ponsoda, pero nosotros no tenemos nada que ver con la muerte de su padre". Montero aseguró que la Guardia Civil tenía presiones para cerrar rápido el caso y necesitaba encontrar a un culpable. "De alguna manera y con el testimonio del testigo protegido nos han puesto a nosotros como el vínculo de Cano con la delincuencia de Benidorm para encargar el asesinato. Pero nosotros no tenemos nada que ver. Yo ya cumplí mis cuentas con la Justicia por un hecho anterior", ha dicho, y ha expresado su solidaridad con las hijas del alcalde asesinado para que los verdaderos culpables sean identificados.