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València

Condenado a seis meses por insultar y pegar a una pareja gay tras coincidir en una boda

La Audiencia castiga al acusado por un delito de odio al decirles «maricones de mierda, comepollas, os voy a matar»

El acusado, durante el juicio en València.

El acusado, durante el juicio en València. DANIEL TORTAJADA

La Audiencia de València ha impuesto una condena de seis meses de prisión por un delito de odio al acusado de llamar «maricones de mierda» y «comepollas» a una pareja homosexual con la que habían coincidido en la boda de una amiga común y a la que agredió y obligó a bajar del coche de un amigo cuando los cuatro regresaban a València tras la celebración.

El tribunal basa su condena en la «coherencia, congruencia y verosimilitud» del relato de las víctimas, sustentado por la declaración de la novia en el juicio celebrado el pasado 30 de junio en la Ciudad de la Justicia, en contraposición con la versión tanto del ahora condenado, Rafael A. R., que el magistrado ponente de la sentencia califica de «ambigua, poco creíble y claramente contradictoria» con lo reunido en el procedimiento judicial.

La misma opinión le merece la declaración del dueño y conductor del coche, inicialmente también imputado en la causa, aunque durante la instrucción la Audiencia validó el archivo de la causa para él. La declaración de ese testigo, a quien el presidente de la sala advirtió hasta en tres ocasiones durante el juicio que si mentía debería proceder contra él, tampoco desvirtúa, en opinión del tribunal, la coherencia del relato ofrecido por las dos víctimas durante el juicio.

Además de condenarle a seis meses por un delito de odio, el tribunal le impone otras dos penas de un mes de multa cada una de ellas por sendos delitos de lesiones, derivados de los golpes y puñetazos que les propinó dentro del coche y cuando estaban saliendo.

Los hechos se produjeron a las 7.30 horas del 26 de agosto de 2017. La pareja homosexual no tenía medios para regresar a València desde Riba-roja, donde se había celebrado la boda, y accedieron a subir en el coche con el conductor y con un amigo de este, Rafael A. R. En el trayecto, según deja probada la sentencia, contra la que cabe recurso, el copiloto sugirió a los otros tres «irse de putas» como remate de la boda. Los dos chicos que viajaban en el asiento trasero, respondieron, pensando que era una broma, que como mucho, ellos se irían «de putos», dado que eran homosexuales y, además, pareja.

La respuesta de Rafael A. R., según recoge la sentencia, fue girarse y comenzar a golpear al que estaba sentado inmediatamente detrás de él, mientras gritaba «maricones de mierda, comepollas, os voy a matar» y conminaba a su amigo a parar el coche para hacerles bajar.

Y así fue. Los dejaron en una rotonda, después de que el ahora condenado los sacara a golpes del vehículo. Cuando ya se habían ido, una de las víctimas reparó en que se le había caído el móvil en el asiento trasero a raíz de los golpes, así que llamaron a la novia y le contaron lo sucedido. Los dos hombres regresaron para darles el móvil, momento en que Rafael A. R. volvió a agredirles, hasta que el dueño del coche logró devolverles el teléfono y les pidió disculpas.

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