La carrera en dos taxis de Almería a Alicante les ha salido un poco cara a hombres que intentaron entrar el sábado en la ciudad en pleno cierre perimetral. Pagaron 300 euros a cada taxista por el viaje y tras ser sorprendidos y multados huyeron corriendo, pero la Policía Nacional les detuvo en la estación de autobuses.

Fueron apresados y tras pasar la noche en los calabozos pasaron a disposición judicial y quedaron en libertad, pendientes de un juicio rápido. Los detenidos, seis argelinos de entre 18 y 32 años que llegaron en patera a la península apenas dos días antes de su arresto, tendrán que pagar ahora la multa correspondientes por incumplir el cierre perimetral y responder del delito de desobediencia.

No obstante, las probabilidades de que comparezcan en el juicio son escasas y probablemente se hayan marchado ya de España, ya que su intención era viajar en autobús a de Alicante a Barcelona y posteriormente a Francia, según explicaron en su comparecencia judicial.

Los hechos ocurrieron el pasado sábado por la tarde en un control de la Policía Nacional y Policía Local desplegado en la rotonda de México en Alicante para vigilar el cumplimiento del cierre perimetral. Los agentes le dieron el alto a dos taxis y los conductores explicaron que las seis personas que transportaban les contrataron en Almería para viajar hasta Alicante.

Al no estar amparados por ninguna de las excepciones para acceder a la ciudad la Policía indicó a los taxistas que debían regresar a su punto de origen y levantaron ocho actas de sanción a los seis pasajeros y a los dos conductores. Los taxis reanudaron su marcha y al detenerse en un semáforo en rojo los viajeros se bajaron y huyeron a la carrera. Se inició entonces una persecución por varias calles y al final fueron localizados y detenidos por la Policía en la estación de autobuses, donde se refugiaron. En dependencias policiales no declararon pero en el juzgado de guardia explicaron que habían llegado dos días antes en patera y que su intención era viajar en bus a Francia previa escala en Barcelona.