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Condenado a 36 años por violar tres veces a la canguro de sus hijos

La Audiencia de Alicante fija en 20 años el límite máximo de cumplimiento para el empresario kuwaití apresado en Calp - El acusado deberá indemnizar a la víctima con 30.000 euros

El empresario condenado por violar a la canguro de sus hijos, el día que fue juzgado en la Audiencia de Alicante. | ALEX DOMÍNGUEZ

El empresario condenado por violar a la canguro de sus hijos, el día que fue juzgado en la Audiencia de Alicante. | ALEX DOMÍNGUEZ

La Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a penas que suman 36 años de prisión a un empresario kuwaití por violar en tres ocasiones a una joven canguro que trabajaba para él cuidando a sus dos hijos. Según una sentencia dictada esta semana por la Sección Tercera, el tribunal considera al acusado autor de tres delitos de violación y le impone 12 años de cárcel por cada uno, aunque establece como límite máximo de cumplimiento el de 20 años de acuerdo a lo establecido en el Código Penal.

El acusado, defendido por el abogado Francisco Miguel Galiana Botella, ha sido condenado también por un delito leve de lesiones a una multa de 900 euros. Asimismo, deberá indemnizar a la víctima con 280 euros por las lesiones causadas y con 30.000 euros por los daños morales provocados, según se recoge en la sentencia. La defensa considera que el procesado no ha tenido un juicio justo al no haberse aceptado ninguna de las pruebas propuestas y ha anunciado que recurrirá la sentencia.

La Audiencia también ha acordado que no pueda acercarse ni comunicar con la víctima por ningún medio durante un periodo de 30 años.

Para el tribunal, la declaración de la víctima ha sido «contundente» y no ha presentado «fisuras o contradicciones que hagan dudar de su credibilidad». La Audiencia destaca que la víctima vivió «un estado de pánico muy difícil de fingir». La víctima pudo huir de la casa y tras negarse a ayudarla un vecino contactó con dos niños que avisaron a su padre, un policía local fuera de servicio, y la socorrió.

Los hechos declarados probados en la sentencia ocurrieron en el verano de 2019. Una joven marroquí comenzó a trabajar en el chalé del acusado en Calp cuidando a sus dos hijos menores de edad y la primera violación se produjo un día indeterminado entre julio o agosto. Fue a las ocho de la mañana cuando el acusado entró en la habitación de la canguro con un bote de crema lubricante y con la intención de mantener relaciones sexuales con ella.

Según la sentencia, la joven se negó a mantener relaciones y comenzaron a forcejear. Ella le dijo que aún era virgen y que le arruinaría la vida porque es musulmana. Sin embargo, el acusado la cogió con fuerza y tras decirle que la mataría si gritaba o se resistía, la empujó sobre la cama, le bajó la ropa interior y la penetró por vía anal. Esto sucedía mientras la agarraba del pelo con una mano y con la otra le pegaba en la boca para que no gritase.

Unas semanas más tarde, a finales de agosto o principios de 2019, ocurrió la segunda agresión sexual declarada probada por la Audiencia. Sucedió a las diez de la mañana y de nuevo en la habitación de la joven. El empresario kuwaití accedió y le dijo que en dicha ocasión iba a penetrarla vaginalmente. La joven comenzó a llorar y a suplicarle que no lo hiciera porque era virgen. El procesado le dio una bofetada y tras lanzarla con fuerza contra la cama le metió los dedos en la vagina y de nuevo la violó analmente.

La tercera agresión sexual ocurrió a las siete de la mañana del 12 de septiembre. El acusado entró en la habitación de la víctima, le obligó a hacerle una felación e intentó violarla de nuevo vía anal. Sin embargo, la joven logró zafarse del acusado y se encerró en el cuarto de baño. Cuando salió más tarde para huir de la casa el procesado la agredió y arrastró por el suelo mientras la agarraba del pelo. La víctima pudo finalmente escaparse de la vivienda y pedir ayuda.

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