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Investigación

Caso Déborah: los forenses remiten muestras de las uñas a Madrid para buscar ADN

Los especialistas tratarán de encontrar 19 años después algún rastro esclarecedor: con las actuales técnicas ya no hace falta una secuencia de ADN entera, ya que un solo fragmento, los STR, podría ser suficiente

La madre y Rosa, una de las hermanas de Déborah, en Pereiró el día de la exhumación.

La madre y Rosa, una de las hermanas de Déborah, en Pereiró el día de la exhumación. Ricardo Grobas

La semana pasada el caso Déborah daba un paso clave, con la exhumación de los restos mortales de la joven viguesa con el fin de buscar pistas que permitan avanzar en un procedimiento judicial al que le falta ya menos de un año para su prescripción. Junto al estudio de los huesos, el objetivo principal de esta prueba era analizar las uñas de la víctima, en busca de posibles restos de ADN de otra persona. Pues una vez se ha dado ya por finalizado el estudio del cadáver en Vigo, los forenses han procedido a remitir las muestras obtenidas de las uñas a Madrid, al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Allí los especialistas tratarán de encontrar 19 años después algún rastro esclarecedor: con las actuales técnicas ya no hace falta que haya una secuencia de ADN entera, ya que un solo fragmento, los STR (short tandem repeats), podría ser suficiente para realizar una identificación completa de un perfil distinto al de la víctima en caso de que se encuentre material genético y se cuente con una muestra para hacer la comparación.

El jefe de Patología Forense de la sede viguesa del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), José Luis Gómez, y el antropólogo forense Fernando Serrulla fueron los encargados de realizar el análisis del cuerpo de Déborah. El perito de la familia, Aitor Curiel, estuvo también presente en parte del estudio. La labor de campo de estos forenses, que junto al estudio de las uñas incluyó el de los huesos con la realización de radiografías y un TAC, ya finalizó. Recogidas las muestras y remitidas a Madrid, ahora será el momento de que allí las procesen. El objetivo sería encontrar en esas uñas ADN de la persona o personas implicadas en la muerte criminal de Déborah. Algo que sería viable en caso de que la joven se hubiese defendido con sus manos. El informe pericial presentado por la familia y elaborado por Aitor Curiel descarta la muerte súbita y apunta a que la víctima falleció de forma homicida, como consecuencia de una asfixia por sofocación.

Aunque es previsible que se haga pronto un informe provisional del análisis del cuerpo realizado en Vigo, el definitivo deberá esperar a que lleguen los resultados de Madrid. Todo apunta a que se pidió máxima urgencia en estas pruebas, ya que, por experiencia de casos criminales anteriores ocurridos en la ciudad, el Instituto Nacional de Toxicología suele tardar varios meses.

Y junto a lo que depare esta exhumación, también se está a la espera de lo que arroje el análisis del disco duro del ordenador de la víctima, que están realizando técnicos de la empresa Lazarus Technology, que también participó en el caso Diana Quer.

Más diligencias

Los abogados de la familia de Déborah han seguido en los últimos meses pidiendo más diligencias, algunas de ellas relacionadas con las pruebas halladas en la zona donde se encontró en 2002 el cadáver de la joven. También se solicitaron más comparecencias de testigos en sede judicial. Por ahora, no hay ninguna nueva fijada. Las últimas fueron el pasado abril.

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