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Condena al expresidente de una coral por abusar de un niño en Moraira

El acusado admite que aprovechó una excursión a la Marina Alta para meterse en la cama con el menor y hacerle tocamientos - La Audiencia de Alicante le impone dos años de cárcel

Fachada de la Audiencia de Alicante en una imagen de archivo.

Fachada de la Audiencia de Alicante en una imagen de archivo.

La Audiencia de Alicante ha condenado al expresidente de una coral del municipio valenciano de Quart de Poblet por haber abusado de un niño que contaba entonces con doce años durante una excursión a Moraira. Los hechos ocurrieron hace más de diez años pero el menor no lo denunció hasta 2016 por «miedo y vergüenza» tras conocer que otros compañeros de la coral ya habían denunciado abusos similares.

El acusado se ha declarado culpable de los hechos que se le imputaban y la Sección Primera le condenó este jueves a la pena a dos años de prisión en una sentencia que se ha dictado in voce al término de la sesión, según explicó el abogado Julio Merelo que ha ejercido la acusación particular en nombre de las víctimas en éste y en otros casos enjuiciados. La pena es la mitad de lo que se le pedía por el Ministerio Público, cuatro años y seis meses cárcel.

El acuerdo le impone otros cinco años de libertad vigilada y la inhabilitación durante ocho años para tener trabajos donde tenga que interactuar con menores de edad. En este caso, no se ha fijado indemnización alguna porque la víctima renunció expresamente a ella. «Lo único que se buscaba era Justicia», ha dicho su abogado.

Los hechos ocurrieron en fechas no concretadas entre septiembre de 2010 y junio de 2011 cuando el acusado se desplazó con un grupo de menores de la coral a una excursión en Moraira, donde iban a dar un concierto ese fin de semana.

El grupo se quedó a dormir en un albergue de la localidad, donde fue el presidente de la coral el que hizo la distribución de las habitaciones y los alumnos. El acusado compartió habitación con la víctima y otros dos menores más, donde iban a dormir en camas individuales y que éste acabó uniendo.

La Fiscalía considera que el acto de juntar las camas fue una circunstancia provocada por el acusado con el único fin de quebrantar la indemnidad sexual del menor. El escrito de acusación relata que el procesado esperó a que todos estuvieran dormidos para tumbarse al lado de la víctima y, prevaliéndose de la corta edad del menor y de su situación de superioridad que le confería su situación, empezó a hacerle tocamientos libidinosos en los genitales. El menor se quedó paralizado por el estupor que le causaba la situación, no atreviéndose a oponerse a lo que le estaban haciendo por temor a la reacción del acusado, limitándose a fingir que dormía y a voltearse en repetidas ocasiones para que el acusado no pudiera alcanzarlo. Sin embargo, éste lo volvía a girar hacia él y comenzaba de nuevo a hacerle tocamientos, conducta que se estuvo repitiendo hasta el amanecer.

Al menos cinco alumnos de la coral acabaron presentando denuncias por hechos ocurridos en viajes efectuados a Austria, Francia, Sevilla y Requena. Alguno de ellos ya ha llegado a juicio también y se ha cerrado con la declaración de culpabilidad del acusado, como es el caso de la excursión a Austria, donde fue condenado a dos años de prisión en un juicio celebrado en la Audiencia Nacional por haber ocurrido los hechos en otro país.

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