¿Qué hay detrás de las denuncias de pinchazos a mujeres denunciados en la provincia de Alicante? La investigación que llevan a cabo las Fuerzas de Seguridad tras los diez casos denunciados el pasado fin de semana no ha detectado indicios de que puedan tratarse de intentos de sumisión química y todo apunta a actos vandálicos que buscan crear alarma. Las fuentes consultadas por este diario señalaron que los pinchazos han sido reales. Ha habido alguien con una jeringuilla que ha pinchado a sus víctimas en un momento de descuido cuando ha visto la oportunidad. Una acción cometida en lugares con poca iluminación, donde hay una alta concentración de personas y sin presencia de cámaras de seguridad.

Aunque los médicos han constatado la existencia de pinchazos, la analítica no ha hallado indicios de que a las víctimas se les haya inoculado sustancia alguna y tampoco en los casos denunciados se ha llegado a producir ninguna agresión sexual. Algo que lleva a la conclusión de que hay una intención de atemorizar y de puro vandalismo, extremos que tratan de aclarar tanto los investigadores de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Las hipótesis que se barajan desde el Ministerio del Interior oscilan entre la sumisión químicas para cometer agresiones sexuales o bien el tratar de amedrentar a las mujeres para expulsarlas de los lugares de ocio. Incluso que se traten de gamberradas que busquen causar la alarma, creando un efecto llamada entre los agresores.

Como ha publicado este diario, durante el pasado fin de semana se denunciaron un total de diez casos de pinchazos a mujeres en distintos puntos de la provincia de Alicante. Desde las fuentes oficiales se insiste en que la provincia se encuentra en plena temporada alta por las vacaciones de verano y que, dada la alta afluencia de turistas, las cifras registradas son bajas. Aunque se reconoce que se han encontrado con casos en los que las víctimas no han querido denunciar expresamente, a pesar de que los médicos del centro de salud habían constatado la existencia de pinchazos. La recomendación del protocolo de la Conselleria de Sanidad a la víctima es la de denunciar, aunque no se hayan detectado sustancias químicas en la analítica.

Los casos de los pinchazos ya se registraron meses atrás en Londres y en Francia, donde en lugares de ocio personas provistas de jeringuillas, alfileres , o cualquier otro instrumento punzante personas desconocidas se dedicaron a pinchar a mujeres. Se registraron miles de denuncias y no se llegó a saber que hay detrás. Con el verano, estos casos han llegado a España y las primeras denuncias en la provincia de Alicante empezaron a presentarse la semana pasada. En estos momentos, es en Dénia y la zona de la Marina Alta donde mayor número de casos se han detectado.

El hecho de que muchos pueblos de la zona hayan estado en fiestas durante estos días y con grandes aglomeraciones, las han convertido en objetivo para cometer estos hechos. Aunque a medida que han pasado los días, se han ido registrando nuevas denuncias en otras poblaciones. Algunas fuentes señalaron que con la alarma creada tras estas denuncias en algunos lugares se había llegado a detectar un descenso de la afluencia de público.

Este martes se conocía la denuncia de una joven menor de edad que aseguraba que dos personas le inyectaron alguna sustancia en una playa de Dénia y la habrían llevado a un piso donde la habrían tenido secuestrada contra su voluntad durante dos días. La Policía Nacional está investigando los hechos, pero las fuentes consultadas por este diario señalaron que hay contradicciones en su denuncia que se estaban tratando de aclarar. La propia delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, aseguró que los primeros indicios que recibieron los servicios médicos es que la menor ni siquiera presentaba pinchazo alguno.