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Secciones

La compra de un teléfono móvil permitió localizar en Alicante a parte la banda que secuestró a un empresario en Portugal

El grupo logró arrebatar a la víctima más de 100.000 euros en un viaje a punta de pistola desde el país luso hasta Barcelona

Uno de los implicados está en Fontcalent por el violento asalto a un prostíbulo en Benidorm

Desarticulado un grupo criminal que secuestró a un empresario en Portugal y que apareció amordazado cerca de Barcelona

MOSSOS D´ESQUADRA

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J. A. Martínez

J. A. Martínez

A punta de pistola secuestraron a un empresario de 82 años en Portugal y lo trasladaron en coche hasta Barcelona. Un trayecto de más de 1.200 kilómetros en el que bajo amenazas y golpes consiguieron los números de sus tarjetas y le despojaron de más 100.000 euros. Allí le dejaron atado en un árbol en la localidad barcelonesa de Collbató, mientras ellos huyeron con el botín. Tres grandes transferencias que después se repartieron entre otras 52 cuentas abiertas con documentación falsa para tratar de dificultar el rastreo del dinero por parte de las Fuerzas de Seguridad. Además, realizaron numerosas compras con las tarjetas de la víctima. La compra de un teléfono móvil y de la carcasa para el dispositivo fue la pista de la que pudieron tirar los investigadores para llegar en Alicante hasta uno de los autores materiales del secuestro. Una compra de diez euros que llevó a los policías hasta la vivienda del sospechoso, porque todo apuntaba a que era para él. Ese mismo implicado estaba en prisión por haber participado en el asalto a un prostíbulo de Benidorm con bates de béisbol en el que encañonaron a empleados y clientes.

Esta fue la pista alicantina que llevó a la desarticulación de una peligrosa banda de origen brasileño formada por jóvenes de entre 24 y 25 años, muy violentos y extremadamente profesionalizados en sus golpes. El secuestro del empresario portugués fue planificado con al menos un mes de antelación y la banda tomaba numerosas medidas de seguridad para comprobar que no eran seguidos por las Fuerzas de Seguridad. La investigación conjunta entre los Mossos d'Esquadra, la Policía Nacional, y la Policía Judiciaria portuguesa, todos ellos coordinados por Europol. Nueve detenidos en Málaga, Murcia y Alicante por el secuestro de este empresario y por el rapto fallido de otra mujer en ese país. De los nueve detenidos, cinco han sido arrestados en Torremolinos (Málaga) y los otros cuatro en Alicante, Sucina (Murcia) y Málaga, y se les atribuyen los delitos de secuestro, robo con violencia y pertenencia a un grupo criminal.

La investigación de la llamada 'Operación Luso' se inició el pasado 25 de agosto de la mano de la Europol a partir de un primer secuestro de un empresario de 82 años en Almacil (Portugal), al que lograron sustraer unos 100.000 euros. Según ha informado este jueves en rueda de prensa el inspector de los Mossos d'Esquadra Rafael Montes, la víctima explicó que le habían asaltado y obligado a pasar a la parte trasera de su coche, para que los atacantes pudiesen conducir el vehículo. Durante las aproximadamente 20 horas que tardaron en cubrir el los 1.200 kilómetros que separan Almancil de Collbató los secuestradores golpearon y amenazaron al hombre para conseguir sus claves bancarias e iniciar grandes movimientos de dinero.

Localización del coche

La víctima, que fue encontrada desorientada por un vecino de Collbató en una carretera secundaria, presentaba contusiones, lesiones superficiales y hematomas, cosa que alertó de inmediato a las autoridades locales. Una vez superada la barrera del idioma, el secuestrado explicó que sus captores le habían dejado atado a un árbol después de trasladarle desde Portugal. El vehículo fue encontrado días después correctamente aparcado en un aparcamiento del aeropuerto de Barcelona, lo que permitió obtener imágenes de los autores y acceder al vehículo para que la policía científica pudiese analizarlo en busca de huellas.

Imagen de la rueda de prensa conjunta este jueves para hacer balance de la investigación.

Imagen de la rueda de prensa conjunta este jueves para hacer balance de la investigación. / Lorena Sopena/Europa Press

El inspector Rafael Montes ha hecho hincapié en la importancia del estudio de transferencias continuadas de dinero a diferentes cuentas, porque los delincuentes operaban con entidades bancarias, todas a través de internet, abiertas con documentos falsos, para intentar dificultar el rastreo del dinero. Además, los detenidos, de nacionalidad brasileña y de entre 24 y 25 años, utilizaron las tarjetas de crédito de la víctima para hacer compras en locales de restauración y tiendas de electrónica. Los cuerpos de seguridad cifran en alrededor de 100.000 euros el dinero sustraído a la víctima, y están en trámites judiciales para recuperar parte del capital, que se transfirió a entidades ubicadas en Francia y Lituania.

A lo largo del secuestro, los autores realizaron hasta 52 transferencias bancarias, además de diferentes paradas en cajeros automáticos y tiendas en las que usaron las tarjetas de crédito de la víctima.

El inspector de la Policía Judicial Portuguesa Batista Correira ha explicado que la banda seleccionaba víctimas con un patrimonio muy elevado y con dinero en la cuenta corriente y seguía sus pasos durante un periodo de tiempo, además de buscar información exhaustiva.

Secuestro fallido

Las detenciones se desataron con un intento de secuestro frustrado el 11 de diciembre a una mujer cuando antes de llegar a su domicilio en Setúbal (Portugal), apareció un vehículo, del que bajaron dos personas, y la amenazaron con un arma de fuego para intentar introducirla en la parte posterior del coche de ella. Alertada por los gritos de la mujer, su pareja salió y forcejeó con los secuestradores, que acabaron renunciando al secuestro, pero que huyeron con el vehículo de la víctima.

La mujer denunció el robo de su vehículo y, gracias al GPS del mismo, el coche se pudo localizar en Torremolinos, junto con los cinco autores de la tentativa de secuestro. Tras este suceso, los cuerpos de seguridad llevaron a cabo siete registros de domicilios en los que encontraron una arma de fuego, dos armas de fuego simuladas, teléfonos, documentación falsificada, bridas, ropa del día del secuestro y una impresora especializada en la impresión de documentación.

El inspector de la Policía Nacional de la UDYCO de Alicante Juan Castillo ha explicado las dificultades que encontraron para hacer los registros y las detenciones, puesto que los criminales "nunca estaban en su domicilio ni juntos, iban a Francia, a Portugal". Entre los nueve detenidos se encuentran dos de los tres autores materiales del primer secuestro, que han ingresado en una cárcel de Alicante, mientras que el tercero ya estaba en prisión por un intento de robo con violencia en un prostíbulo de Alicante. Los otros integrantes de la banda, considerados como grupo de apoyo y encargados de los movimientos bancarios fraudulentos, han sido puestos en libertad con cargos.

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