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Encarcelada una mujer por planear con su exmarido el asalto al chalé de otra expareja en Callosa d'en Sarrià

La Guardia Civil concluye que los dos encapuchados que intervinieron en el presunto robo y secuestro fallido tenían datos sobre los hábitos de la víctima que solo conocían las personas de su entorno

Detenida por planificar desde el extranjero el robo a su pareja en una casa de Callosa d'en Sarrià

Detenida la presunta autora intelectual de un robo frustrado en una vivienda de Callosa d'en Sarrià / Europa Press / EFE

J. A. Martínez

J. A. Martínez

Giro sorpresa en el caso del asalto a una vivienda en Callosa d’en Sarrià. Un juzgado de La Vila Joiosa ordenó este fin de semana el ingreso en prisión de la expareja de la víctima como presunta inductora o cómplice del secuestro fallido. Como ya publicó este diario, por estos hechos ya estaban encarceladas dos personas, un británico de 64 años y un portugués de 56. La investigación de la Guardia Civil ha revelado que ambos habrían actuado en connivencia con la mujer de la víctima. Uno de los detenidos estuvo casada con ella años atrás y el mismo día de los hechos se habían intercambiado mensajes. Los asaltantes disponían de información sobre la víctima que solo conocían él y la sospechosa.

Estos indicios llevaron a la titular del juzgado de Instrucción número tres de La Vila Joiosa a acordar la prisión de la nueva detenida el pasado sábado. La mujer se acogió a su derecho a no declarar. La jueza considera que existe riesgo de que puedan huir del país, así como de destrucción de pruebas.  Inicialmente, se les investiga por delitos de detención ilegal y robo con violencia en grado de tentativa. La víctima está personada en la causa como acusación particular a través del abogado Francisco González. El perjudicado sostuvo en el juzgado que no tenía tanto dinero como sospechaban sus asaltantes, por lo que está convencido de que lo hubieran matado al descubrirlo.  

Los hechos ocurrieron al mediodía del pasado 5 de marzo en el chalé de la pareja en Callosa d’en Sarrià. El hombre, también de nacionalidad británica, había acudido expresamente a la casa desde el gimnasio, a petición de su expareja para que le localizara el número puk de su teléfono. Al salir, detectó la presencia de dos encapuchados que trataron de abordarle. El hombre pudo salir corriendo y pedir ayuda, lo que provocó que trataran de fugarse a pie y pudieron ser detenidos gracias a la colaboración ciudadana. En la batida de reconocimiento de las inmediaciones, se encontró una pistola de aire comprimido, dos Taser y tres sprays de defensa, todos operativos, además de pasamontañas, guantes, mascarillas y un rollo de cinta americana. También se localizó una furgoneta de alquiler, que los detenidos planeaban usar para huir.

La planificación

Todo apuntaba a que la mujer pudo haberle enviado allí con una excusa para que fuera abordado por los captores. La víctima y su expareja ya no estaban juntos tras 14 años de relación. La mujer había vuelto al Reino Unido en diciembre y la investigación desveló que ella había tenido problemas económicos por numerosas deudas. La mujer le recriminaba que no la correspondía económicamente como ella se merecía, hecho que para la Guardia Civil podría haber motivado que planificara el robo. Según las pesquisas, la mujer retomó la relación con quien había sido su marido en el Reino Unido y a espaldas de quien ahora iban a intentar secuestrar. Este primer sospechoso contactó con su cómplice en Portugal para ofrecerle un trabajo que consistía en dar un susto a una persona y por el que le iba a pagar 2.500 euros. La furgoneta con la que se iba a perpetrar el supuesto secuestro fue alquilada en Perpignan, localidad francesa donde dejó todos sus dispositivos electrónicos en la habitación de hotel en la que se hospedaba.

Imagen del material requisado por la Guardia Civil a los dos detenidos tras el asalto fallido.

Imagen del material requisado por la Guardia Civil a los dos detenidos tras el asalto fallido. / Información

A partir de ese momento, funcionaron con teléfonos prepago que tenían en la agenda unos pocos números. Todo apunta a que el plan original era llegar el mismo día 5 a hacer el checkout del hotel. Con esa furgoneta recogió a su amigo del aeropuerto de Barcelona, desde donde se encaminaron a la provincia de Alicante. A las nueve de la mañana, envió un mensaje a la supuesta cómplice con un escueto «En Benidorm. Te llamaré pronto», comunicación que para la Benemérita podría indicar que ella sabía para qué era el viaje. Hay varios mensajes más que ella envió, pero que posteriormente fueron borrados del teléfono. La Guardia Civil concluye que debía ser de carácter comprometedor, además del hecho de que se trataba de terminales telefónicos comprados expresamente para cometer los hechos.  

A los sospechosos se les intervino varias anotaciones manuscritas con datos de acceso a varios de sus dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles; la dirección de la casa, del gimnasio. Otro dato que valoran los investigadores es que la sospechosa envió un mensaje a la víctima desde el Reino Unido diciendo que sentía mucho lo que había pasado, a pesar de que él no le había contado en ningún momento lo que había pasado.

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