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La víctima de la agresión junto a una discoteca de Alicante: "Fue un linchamiento"

El joven de 18 años asegura en el juzgado que le golpearon al menos veinte personas y que al despertar en el Hospital le dijeron que estaba vivo de milagro

La Policía detiene a cuatro personas por la agresión a un joven de 18 años tras salir de una discoteca en Alicante

La Policía detiene a cuatro personas por la agresión a un joven de 18 años tras salir de una discoteca en Alicante / INFORMACIÓN

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J. A. Martínez

J. A. Martínez

Fue un linchamiento. De esta expresiva manera se ha referido la víctima a la brutal paliza que recibió en las inmediaciones de la discoteca Magma de Alicante la madrugada del pasado 5 de octubre. Cuando todavía no ha pasado un mes del suceso, el joven de 18 años ha declarado en el juzgado que investiga los hechos. La comparecencia se ha producido en una maratoniana mañana, en la que había citados al menos una docena de testigos de la pelea. Hay cuatro jóvenes imputados, uno de ellos menor de edad y hermano del presunto cabecilla, de los que tres se encuentran en prisión provisional, debido a la gravedad de las lesiones. "Su comportamiento fue más propio de animales aseguraba la juez en el auto por el que los enviaba a prisión.

La víctima y tres de sus amigos fueron atacados cuando se encontraron en las inmediaciones de la discoteca a una chica que estaba llorando y se acercaron para ver lo que pasaba. Inmediatamente, se presentó el novio de la joven y sus amigos, y empezaron a golpearles sin dejar que se explicaran. La novia no ha podido aportar nada a la investigación, porque dijo que en cuando vio aparecer a su novio gritando se marchó de allí y llamó a su padre para que le recogiera.

Mientras desde el entorno de los agresores se sostiene que fue una pelea entre dos grupos, la víctima ha asegurado que allí había al menos entre quince y veinte personas tratando de agredirle. El joven continúa su recuperación en casa tras haber tenido que ser ingresado en la UCI. Según su testimonio, pese a que consiguió escapar una primera vez, sus agresores le dieron alcance y le continuaron golpeando en el suelo cuando cayó inconsciente. "Una chica les llamó la atención para que dejaran de pegarme, momento que aproveché para intentar salir corriendo. Estaba ya mareado de tanto golpe y me alcanzaron. Al caer al suelo, siguieron golpeándome, momento en el que perdí el conocimiento. Cuando me desperté en el hospital, lo primero que me dijeron fue que estaba vivo de milagro", ha asegurado.

Como consecuencia del traumatismo craneoencefálico que se produjo en la brutal paliza, la víctima sufre lesiones cerebrales, por las que permanece en absoluto reposo y bajo tratamiento con anticonvulsivos muy fuertes. Sus padres explicaron a INFORMACIÓN que se marea al mínimo esfuerzo, tiene rigidez muscular y episodios de fiebre. "Esta semana le tuvimos que llevar a Urgencias por ese motivo", explicaron. Como consecuencia de esta situación, no ha podido reincorporarse a las clases. “No puede hacer nada, va muy poco a poco”, lamentan. El alcance de las lesiones y las posibles secuelas todavía no se conocen, aunque uno de los principales riesgos es que pueda sufrir epilepsia, como consecuencia de los coágulos que aún tiene en la cabeza. Por el otro lado, están las secuelas psicológicas y el miedo a que sus atacantes puedan ir a por él.

El joven insiste en que no fue una simple pelea, sino un ataque colectivo de una multitud: “Mientras me atacaban entre seis, a uno de mis amigos lo estaban pegando entre tres y cuatro. Esos mismos vinieron a por mí luego", datos con los que intenta explicar que sus atacantes era un grupo mucho mayor. Al principio, "intentamos salir corriendo, pero una marabunta nos cerró el paso. Si solo hubieran sido cuatro, como ellos dicen, no nos podrían haber cerrado el paso; taponaron toda la calle”, explica.

Versiones enfrentadas

Para la pelea en la que hay dos versiones enfrentadas. Por un lado, desde el entorno de las víctimas, donde se asegura que fueron atacados por una multitud y que llegaron a golpear en la cabeza en el suelo al joven después de caer inconsciente. Por el otro lado, están los amigos de los supuestos agresores que aseguran que ellos solo estaban allí mirando y que trataron de intervenir. Su testimonio ha contribuido a identificar a los principales autores de los golpes. Desde este bando, niegan que se hubiera golpeado a la víctima mientras estaba inconsciente en el suelo. Ambos grupos estaban citados a horas diferentes para que no coincidieran en los pasillos. Aun así, algunos de estos testigos sí que se cruzaron cuando acababa el primer grupo y empezaba la hora del segundo.

Dos amigos de la víctima también sufrieron lesiones en la pelea, pero de menor magnitud que el de la víctima y pudieron escapar de la multitud. Para evitar confrontaciones entre los dos grupos el juzgado los ha citado en horarios diferentes. Primero la víctima y sus allegados y cuando terminaban los últimos de este primer grupo comenzaron a llegar los amigos a los agresores. Dentro de estos primeros testigos también había jóvenes que según la acusación son imparciales y que se encontraban en la zona esa noche y acudieron a ayudar a los agredidos cuando vieron lo que estaba pasando. Uno de ellos era un joven que iba conduciendo y que relató que vio desde su coche la brutal paliza. Tras dar media vuelta para tratar de ayudar, los agresores salieron corriendo. Su testimonio fue clave en la investigación policial, porque identificó a los autores de los golpes como las personas que momentos antes estaban en el reservado de la discoteca. Un hilo que sirvió para poder identificar a los supuestos autores de la pelea. "Le pegaban como si fuera un muñeco", ha llegado a decir.

Con estas declaraciones prácticamente se ha terminado de interrogar a todos los testigos, que se han ratificado en lo mismo que ya declararon en Comisaría. Uno de los motivos que esgrimió el juzgado para enviar a prisión a los detenidos fue el riesgo a que se pudiera coaccionar a los testigos. Riesgo que se ha querido evitar citando a todo el mundo la misma mañana. En estos momentos, la causa queda a expensas de lo que puedan decir los informes médicos sobre el alcance de las lesiones. Un informe que determinará si se trata de un intento de homicidio, como sostiene la acusación particular que ejerce la familia a través del abogado Miguel Ángel Cánovas, o se trata de un delito de lesiones.

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