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Los policías, sobre el presunto crimen machista de Alcoy: "Parecía una película de terror"

Los responsables de la investigación defienden la cadena de custodia de las pruebas ante las dudas de la defensa

Continúa el juicio por el crimen machista de Alcoy con testimonios del entorno familiar y momentos de tensión

Continúa el juicio por el crimen machista de Alcoy con testimonios del entorno familiar y momentos de tensión / Alex Domínguez

J. A. Martínez

J. A. Martínez

El escenario de una película de terror. De esta expresiva manera describió la escena del crimen, durante el juicio por el asesinato a puñaladas de una mujer de 29 años en Alcoy, uno de los policías que halló el cadáver. Un jurado popular juzga en la Audiencia de Alicante al novio de la víctima por el presunto asesinato machista. El acusado se precipitó por la ventana de la vivienda la noche del crimen y asegura que no recuerda nada de lo ocurrido, mientras que su defensa apunta a la posible autoría de terceras personas y a una deficiente investigación policial. La pareja llevaba más de un año de relación, con rupturas y reconciliaciones, y no convivían juntos, sino que se veían los fines de semana. Él mantenía su domicilio en la Playa de San Juan de Alicante y ella residía en Alcoy, en la vivienda donde fue asesinada.

La segunda sesión del juicio ha contado con la declaración de hasta 16 policías nacionales que intervinieron en la investigación, además de otros dos agentes de la Policía Local. Una larga jornada de interrogatorios en la que el abogado de la defensa, Enrique Botella, ha cuestionado los protocolos policiales y ha puesto en duda la cadena de custodia de algunas de las pruebas. El acusado se enfrenta a una petición de pena de 25 años de cárcel y está en prisión preventiva.

Aquella fatídica noche del 23 de octubre de 2022, los policías encontraron el cuerpo sin vida de la mujer en el cuarto de baño de la vivienda, en medio de un gran charco de sangre y bloqueando la puerta. Dori había recibido hasta 18 puñaladas, muchas de ellas dirigidas a zonas vitales. El agente relató que había cristales rotos y marcas de manos ensangrentadas en las paredes. La primera reacción fue intentar comprobar si se podía hacer algo por salvarle la vida, por lo que arrastraron el cuerpo fuera del baño para tomarle las constantes en el pasillo, aunque ya no se pudo hacer nada por ella.

Consciente y con dolores

Los agentes habían acudido inicialmente al inmueble porque el novio de la víctima se había precipitado al vacío desde una ventana y había caído sobre el tejado de uralita de un patio de luces. En un primer momento, se desconocía qué había sucedido, aunque pronto determinaron que la caída se había producido desde la quinta planta. El hombre aún estaba consciente, quejándose de dolores y pidiendo a los agentes que le dejaran morir. Incluso llegó a decir: “salvadla a ella”, un comentario que disparó todas las alarmas y que llevó a los policías a echar la puerta abajo ante las sospechas de lo que podía haber ocurrido. Previamente, los agentes habían estado subiendo planta por planta, preguntando a los vecinos para tratar de averiguar dónde se había producido todo.

Los equipos de rescate accedieron al lugar donde se encontraba el sospechoso desde la vivienda de una vecina del primer piso del edificio de enfrente. Según manifestaron, el hombre estaba consciente y llegó a comunicarse con ellos, sin presentar golpes en la cabeza, salvo algún arañazo. Posteriormente, fue trasladado al Hospital Virgen de los Lirios de Alcoy, donde permaneció en situación de coma inducido.

La Policía acudió hasta en dos ocasiones al centro sanitario para tratar de tomarle declaración, aunque no pudo hacerlo porque se encontraba entubado. En este punto, varios testigos fueron apercibidos por el tribunal de que no podían hacer mención a supuestas revelaciones del acusado mientras estaba ingresado. Estas pruebas han quedado invalidadas por el juez y ninguno de los testigos pudo referirse a ellas.

El arma del crimen, un cuchillo de grandes dimensiones, no fue localizada por los primeros agentes que accedieron al piso. Fue encontrada posteriormente en el suelo. Uno de los policías indicó que posiblemente acabó en el pasillo mientras se comprobaban las distintas estancias para asegurar la vivienda.

Las declaraciones más extensas de la sesión fueron las del instructor de las diligencias y del inspector de la Policía Científica que revisaron la vivienda. El interrogatorio se convirtió en una defensa de la investigación y de los protocolos empleados ante los cuestionamientos de la defensa.

Cadena de custodia

El letrado había afirmado en la primera sesión del juicio que no existía un informe de huellas en el domicilio del crimen. Los agentes insistieron en que no se elaboró dicho informe porque no se localizaron huellas útiles. Explicaron que era inviable obtenerlas del cuchillo, ya que estaba cubierto de sangre, y que tampoco se pudieron recoger muestras válidas en otras superficies como puertas, marcos de ventanas o pomos.

La defensa también cuestionó las horas de entrega de la ropa del detenido y el hecho de que estas fueran extendidas en el suelo para incorporarlas al reportaje fotográfico. El responsable del informe de la Policía Científica defendió la cadena de custodia, explicando que la entrega se realizó en Comisaría, donde se seleccionaron las prendas con restos de sangre susceptibles de ser enviadas al laboratorio. En este sentido, aseguró que las fotografías se tomaron en condiciones adecuadas para evitar la contaminación de las pruebas.

Otro aspecto en el que incidió la defensa fue que la víctima estaba cubierta con una sábana verde, sin que nadie haya podido precisar quién la colocó.

En el juicio también declararon dos agentes que intervinieron cinco meses antes del crimen por una pelea entre la pareja. La Policía fue alertada por un particular y localizó a ambos en las inmediaciones de una zona de ocio de la localidad. Sin embargo, la mujer no quiso presentar denuncia y no se realizó actuación alguna, al no poder determinarse que lo ocurrido fuera más allá de una discusión.

El juicio continúa este miércoles con la declaración de testigos del entorno tanto de la víctima como del acusado. Allegados de la mujer asesinada han convocado una concentración para esa mañana frente a la sede judicial.

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