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Condenado a dos años un expresidente de la ampa de Maristas en Alicante por gastarse 28.000 € en masajes, prostitución y otras compras

El acusado juzgado admite también que en tres meses utilizó dinero de Apamar para su uso particular en restaurantes, supermercados y ropa, entre otros gastos

El expresidente de Apamar, en el banquillo de los acusados en el juicio celebrado en Alicante. / Jose Navarro

El expresidente del AMPA de Maristas en Alicante, condenado por usar fondos de la asociación en masajes, prostitución y compras personales / Notebooklm

Dos años de cárcel. Esta la pena impuesta este martes por un magistrado a un expresidente de la Asociación de Padres y Madres de Alumnos del Colegio Maristas (Apamar) de Alicante que ha reconocido en el juicio haberse gastado indebidamente algo más de 28.000 euros en poco más de tres meses.

Los cargos fraudulentos admitidos por Elías S. fueron por diferentes conceptos, entre ellos restaurantes, masajes eróticos y servicios de prostitución. Este desfalco ocurrió poco después de descubrirse un «agujero económico» aún mayor de su antecesor en el cargo de Apamar, el cual desvió más de 117.000 euros de las cuentas de la asociación y aunque devolvió todo el dinero aún está pendiente de ser juzgado en la Audiencia Provincial.

El expresidente de Apamar ha sido enjuiciado este martes en la Plaza número 1 de Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Alicante -antiguo juzgado de lo Penal número 1- y tras reconocer los hechos y declarar varios testigos el magistrado ha dictado la sentencia «in voce» y le ha impuesto dos años de cárcel. La Fiscalía y la acusación particular, ejercida por el abogado Santiago Talavera Vico en nombre de Apamar, han solicitado que se le impusiera una pena de tres años de prisión por un delito de apropiación indebida. El juez le ha condenado a dos años, pero sin estimar las atenuantes de reparación del daño y confesión alegadas por la defensa del acusado, que poco antes del juicio abonó 3.000 euros para cubrir una parte de la indemnización que le corresponde a la ampa del centro escolar.

Suspensión de pena

El expresidente de Apamar no entrará inicialmente en prisión porque el magistrado ha acordado la suspensión de la ejecución de la pena durante un periodo de cinco años, bajo la condición de que abone cuotas mensuales de algo más de 400 euros hasta satisfacer 25.403 euros que aún están pendientes de la indemnización que le corresponde a Apamar como perjudicada por la apropiación indebida. En caso de impago de las cuotas se le revocaría la suspensión y debería entrar en la cárcel para cumplir la pena.

El acusado, en el juicio celebrado en Alicante.

El acusado, en el juicio celebrado en Alicante. / Jose Navarro

Los hechos objeto de acusación por parte de la Fiscalía y del abogado de Apamar que ha admitido el acusado se remontan a finales de 2022. El acusado, como presidente de la Asociación de Padres y Madres de Alumnos del Colegio Hermanos Maristas Sagrado Corazón de Alicante -Apamar- estaba autorizado en una cuenta bancaria a realizar pagos relativos a los fines de Apamar y tenía una tarjeta para ello. Dicha cuenta era del Servicio de Ayuda Escolar (SAE), desde donde se financian gastos y material de alumnos durante su etapa colegial en caso de fallecimiento o incapacidad permanente del padre o de la madre.

Gastos indebidos

En noviembre de 2022 contactó con el gestor del banco para pedir una tarjeta compatible con el pago con teléfono móvil, ya que la que tenía no podía activarla en el móvil. Una vez dispuso de una tarjeta de débito a nombre suyo y de Apamar, comenzó a realizar los gastos indebidos entre el 2 de diciembre de 2022 y el 13 de marzo de 2023. En estos poco más de tres meses, el procesado utilizó la tarjeta para realizar pagos y extracciones en cajeros automáticos «de naturaleza particular» por un importe total de 28.403,22 euros.

Los gastos fueron realizados en restaurantes, supermercados, ropa, perfumería, óptica, servicios como masajes eróticos, consumo de prostitución -servicio al que incluso invitó a un amigo- y la compra de un ordenador de alta gama, entre otros conceptos.

La entonces secretaria de Apamar observó los movimientos extraños en la cuenta y denunció la situación ante la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional de Alicante, cuyos agentes detuvieron al ahora condenado tras recabar indicios sobre la apropiación indebida de los fondos que gestiona la Apamar en el Colegio Maristas.

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