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A juicio cuatro familiares por una presunta agresión sexual múltiple en un piso de Alicante

La denunciante asegura que fue víctima de una emboscada cuando estaba en la vivienda tras descubrir que sus agresores eran parientes

Los cuatro acusados en el banquillo antes del inicio del juicio.

Los cuatro acusados en el banquillo antes del inicio del juicio. / ALEX DOMINGUEZ

J. A. Martínez

J. A. Martínez

Lo que comenzó como una noche de copas en el centro de Alicante el 18 de diciembre de 2021, ha terminado sentando en el banquillo de la Audiencia de Alicante a cuatro familiares (tres hermanos y un primo) que se enfrentan a una petición de pena de hasta casi dos décadas de cárcel. El juicio ha estado marcado por declaraciones contradictorias y el peso del consumo de alcohol. Los hechos arrancaron en un pub de la zona centro. Según el relato de las partes, la víctima y uno de los acusados se desplazaron a la vivienda de este para mantener relaciones sexuales, las cuales ambos admiten que fueron consentidas de inicio. El conflicto surge con la llegada del resto del grupo.

La víctima sostiene que, estando desnuda, los otros tres familiares llamaron a la puerta. A pesar de que ella pidió que no les abrieran, estos accedieron al piso. En su declaración, la joven expresó su sospecha de que estaba siendo grabada por un teléfono móvil. Ya con el grupo al completo en el piso, repentinamente, su acompañante inicial se marchó a dormir, alegando que debía coger un vuelo a Palma de Mallorca por trabajo a la mañana siguiente, dejándola sola con los otros tres hombres. Sin embargo, los otros tres aseguran que cuando su familiar se fue a dormir, era ella quien no quería irse para seguir la fiesta con ellos, donde estuvieron bebiendo.

La mujer aseguró que no la dejaban marcharse y que dos de los acusados la violaron consecutivamente. Respecto al cuarto hombre presente, la víctima relató un giro inesperado: creyó encontrar en él a un aliado que intentaba protegerla de los demás. Bajo esa premisa de "salvaguarda", mantuvo relaciones con él. Sin embargo, descubrió más tarde que todos los que estaban en la casa eran familia. "Me sentí utilizada", ha explicado la joven, sugiriendo que esa actitud protectora era en realidad una técnica para conseguir acostarse con ella, aprovechando su estado de shock. "Estaba todo preparado para ponerme en esa situación", ha asegurado.

Ticket de Cabify

Desde las defensas, ejercida por los letrados Moisés Candela Sabater y Aitor Navarro García, por su parte, han esgrimido pruebas para desmantelar la tesis de la agresión. Entre ellas, han aportado la factura de un vehículo Cabify con el que dos de los acusados regresaron al centro, argumentando que optaron por marcharse de la casa al ver que la joven estaba con el otro familiar y negaron cualquier contacto sexual con ella. Según su versión, cuando la joven estaba con el primer chico, ellos estaban comprando alcohol. El grupo sostiene que la víctima sabía que estaban todos juntos, porque estuvieron en el pub antes de ir a la casa.

Asimismo, los abogados han hecho hincapié en que, en los días posteriores, la víctima intercambió mensajes cordiales con dos de ellos a través de una red social. Ella, ante el tribunal, ha reconocido la autoría de esos textos, pero los ha enmarcado en un estado de "bloqueo" y "postrauma": "No quería conflictos, estaba en shock y les seguía la corriente para que todo pasara", ha confesado, admitiendo que solo denunció cuatro días después tras ser convencida por su hermano y una amiga de la gravedad de lo ocurrido.

A pesar de que la joven presentaba un moratón en la pierna, ella misma aclaró que se debió a un resbalón al intentar salir de la casa y no a una agresión física directa. Sin embargo, mantiene que no se resistió porque se sintió "totalmente intimidada" por la superioridad numérica y el contexto de la vivienda.

Todos los implicados han reconocido un alto consumo de alcohol aquella noche, aunque aseguran que eran conscientes de sus actos.

Delitos y penas

La Fiscalía ha mantenido las acusaciones al dar credibilidad al testimonio de la víctima. Para dos de los acusados, reclama 18 años de cárcel como autores de un delito de agresión sexual y cooperadores necesarios de otro. Para el tercer acusado, el otro joven con el que la chica tuvo relaciones consentidas, solicita ocho años de cárcel, al considerar que fue cooperador necesario de las violaciones sus familiares.

Por último, para el cuarto, el que se fue a dormir, se le reclama solo el pago de una multa por un delito de omisión del deber de socorro.

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