Al banquillo por acosar y perseguir de manera obsesiva a una mujer en La Vila Joiosa
La víctima relata ante el tribunal cómo el acusado la persiguió corriendo por la calle y la agarró del cuello para darle un beso

Despliegue policial ante la Audiencia de Alicante en una imagen de archivo. / HECTOR FUENTES
Pese a tener órdenes de alejamiento que le impedían acercarse a ella, seguía persiguiéndola y presentándose en su lugar de trabajo. La Audiencia de Alicante ha sentado en el banquillo este martes a un hombre acusado de acosar y perseguir de manera obsesiva a una mujer con la que había tenido una relación esporádica. La Fiscalía le reclama penas que suman cuatro años de prisión por quebrantar el alejamiento y agresión sexual por agarrarla del cuello para intentar darle un beso. El hombre está en prisión preventiva y negó todo en el juicio, asegurando que a la hora en la que la víctima dice que pasó todo estaba en su casa. "Es ella la que me acosa con denuncias falsas", dijo.
Los hechos ocurrieron el 6 de agosto de 2024 sobre las 14.00 horas cuando la víctima estaba saliendo del trabajo. "Cuando iba a coger la moto, él estaba esperándome allí. Me dijo que estaba ahí para decirme que él estaba allí para lo que necesitara", relató la mujer al tribunal. Acusado y víctima habían tenido una breve relación de varios meses, una relación que ella quiso dejar, pero él insistía en continuar. "No entendía lo que era un no", señaló. De esta manera, esa insistencia se convirtió en algo más. "Venía a mi trabajo y empezaba a dar golpes en el cristal. Mi jefe no me decía nada, pero era una situación incómoda", aseguró. El juzgado dictó una orden de alejamiento y en ese contexto se lo encontró esperándola en la moto.
Ante la insistencia del acusado, la mujer le pidió que se marchara que la estaba poniendo nerviosa. Una incomodidad ante la que la mujer arrancó la moto y se marchó. Sin embargo, el procesado comenzó a perseguirla por la calle corriendo detrás llegando incluso casi al mismo tiempo que ella a su destino, la casa de su hijo. El trayecto fue de cerca de un kilómetro. Al final, la agarró del cuello y la acabó besando, relató. La mujer dijo que llamó por teléfono a su hijo para pedirle ayuda y cuando esté se presentó en el lugar el acusado "se marchó corriendo sin camiseta". "Se volvió obsesivo. Lo ha hecho más veces; pero unas denunciaba y otras no. No se puede vivir así. Estoy de baja por ansiedad, cuido a mi madre con Alzheimer, vivo sola y me siento vulnerable", manifestó la mujer ante el tribunal. En un primer momento, acudió a Urgencias del centro de salud por un ataque de ansiedad y luego se presentó ante la Guardia Civil para denunciar.
Biombo
La declaración de la mujer se ha producido con el acusado oculto tras un biombo para no tener contacto visual con ella. Lo paradójico de la situación es que ha sido la defensa quien ha pedido que su cliente esté tras la mampara. La acusación particular no lo había planteado, pero al solicitarlo la defensa le pareció una medida correcta.
Desde la defensa se ha planteado que el procesado tiene limitaciones intelectuales, con una medicación muy agresiva contra la epilepsia. Un psicólogo de la cárcel ha planteado que entre esas limitaciones está el ser incapaz para entender los límites y, por tanto, lo que supone una orden de alejamiento y con la memoria afectada a medio y a largo plazo. El procesado ha asegurado que la tarde en que ocurrieron los hechos estuvo en su casa y que él no se acercó a la mujer. "Es ella la que me acosa a mí. Todo lo que ha dicho es mentira", ha dicho en una declaración que se ha producido al final del juicio y solo para responder a preguntas de su letrada. Para corroborar que estuvo en su casa, la defensa ha presentado como testigo a la propia madre del encausado, que ha dicho que "la medicación es tan fuerte que a esa hora se queda siempre dormido".
Por el contrario, el hijo de la víctima ha ratificado que vio cómo el acusado salía corriendo cuando le vio aparecer. "Me llamó mi madre para pedirme ayuda y no me gustó nada el tono que tenía. No me dio muchas explicaciones, pero sabía que pasaba algo", relató. Según su versión, en la conversación oía que su madre le decía que se marchara y oía al otro gritar de fondo, sin concretar lo que decía.
En el juicio declaró también el Guardia Civil que atendió a la mujer cuando se presentó en el cuartel para contar lo sucedido. "Ella no quería denunciar, pero nosotros abrimos diligencias de oficio", ha explicado. Según su versión, la mujer se encontraba nerviosa y en un estado de ansiedad. Aunque en un principio, ella no había dicho nada de que había intentado besarla.
Del mismo modo, testificó una psicóloga que atendió a la víctima por una crisis nerviosa, aunque un mes después de los hechos. "Estaba agobiada porque había un chico que la perseguía", ha explicado.
Conclusiones
La Fiscalía y la acusación particular han mantenido los cargos contra el procesado al destacar que el testimonio de la víctima es "coherente, verosímil y persistente". Desde el Ministerio Público, se destacó que la mujer había contado todo tal como ocurrió y sin ánimo de perjudicar al acusado, ya que en los numerosos incidentes que han tenido hay ocasiones en las que no ha querido denunciar. El fiscal no considera probado que haya atenuantes por problemas mentales que se tengan que aplicar , "no hay datos concluyentes por alteración mental". Desde la acusación se ha subrayado que la orden de alejamiento estaba vigente cuando se produjo el incidente.
Por su parte, desde la defensa se ha pedido la libre absolución por falta de pruebas, al considerar que no había pruebas de que el procesado estuviera allí. "No hay imágenes que lo acrediten, ni tampoco nadie ha visto el beso", ha recalcado la abogada.
Suscríbete para seguir leyendo
- El nuevo ventilador de Lidl para la ola de calor: “En media hora ha bajado la temperatura de mi habitación 5°C"
- Los bomberos rescatan a 11 personas tras el hundimiento de un catamarán en Tabarca
- Condenada a tres años de cárcel la exedil de Los Verdes de Orihuela Martina Scheurer por amañar la adjudicación de los chiringuitos en 2014
- El Campello estrena playa
- Arranca este sábado una edición más de Rock Arena, el festival de heavy metal gratuito de la provincia
- Fallece un hombre en una playa de Santa Pola tras pedir auxilio en el agua
- Sesenta detenidos en Orihuela por una trama de falsificación de solicitudes de protección internacional para trabajar
- Así ha sido el rescate contrarreloj en Tabarca
