Siete años de cárcel por un tiroteo con dos heridos en un pueblo de Alicante

Un tribunal condena por intento de homicidio y lesiones al patriarca de 89 años de uno de los clanes implicados y a su nieto

Los dos acusados entrando en la Audiencia el día del juicio.

Los dos acusados entrando en la Audiencia el día del juicio. / Alex Domínguez

J. A. Martínez

J. A. Martínez

Dos acusados de un tiroteo que saldó con dos personas heridas en Villena el 3 de junio de 2016 han sido condenados a penas que suman siete años de prisión, según la sentencia a la que ha tenido acceso este diario. El juicio se celebró a finales del pasado marzo en la Audiencia de Alicante en medio de fuertes medidas de seguridad, ante el temor de enfrentamientos entre los dos clanes implicados en la reyerta. Los dos condenados son un hombre de 89 años, patriarca del clan familiar, y su nieto. Al menos otras cuatro personas estuvieron implicadas en los hechos, entre ellos, un menor que ya fue juzgado en la jurisdicción de menores; otra persona ya fallecida; y otra persona huida de la justicia; así como otra en paradero desconocido, que no figura entre los procesados.

El tribunal desestimó la petición de la defensa de dejar fuera del proceso al patriarca familiar, que alegaba que éste sufriría un deterioro cognoscitivo a causa de su edad. Sin embargo, un informe de los forenses establecía que éste se encontraba en condiciones físicas y psíquicas adecuadas.

La Audiencia Provincial les considera responsables de un delito de intento de homicidio y de otro de lesionescon la atenuante de dilaciones indebidas, por lo que les impone las penas de cinco y dos años de cárcel, respectivamente, aunque les absuelve del delito de tenencia ilícita de armas. También deberán indemnizar con 3.000 y 60.000 euros a cada una de las dos víctimas. 

La sala considera probado que los hechos ocurrieron la tarde del 3 de junio de 2016 en el domicilio de la víctima, donde los acusados habían ido a pedirle explicaciones por un asunto familiar y que degeneró en un violento enfrentamiento verbal. Horas más tarde, volvieron a la vivienda al menos seis personas del clan familiar provistos al menos de tres pistolas y comenzaron a disparar al aire. Una persona que trató de mediar entre las dos familias acabó herido en el hombro; mientras que la persona del otro clan con la que los acusados tenían la disputa acabó herido de dos disparos.

Para el tribunal, el hecho de que los dos acusados formaran parte del grupo de seis personas que se personaron en la casa queda acreditado por una abundante prueba testifical que no sólo les sitúa en el lugar, sino porque alguno de los testigos les vieron llevar armas y efectuar disparos. Entre esos testigos, está uno de los propios heridos, de quien los magistrados no dudan de su imparcialidad, ya que ni siquiera formuló acusación contra los acusados.

Riesgo potencial

Según la sentencia, los acusados «desplegaron una actividad en ejecución de un plan trazado que entrañaba un riesgo potencial relevante para la vida y la integridad física de las personas al portar armas de fuego en perfecto estado de funcionamiento y efectuar disparos al aire o contra la fachada de la vivienda de la víctima, hallándose ésta fuera del domicilio, sin medios de protección a su alcance». El fallo destaca que «aunque el grupo acordara disparar al aire y no contra la víctima directamente para acabar con su vida, esta desviación del plan era previsible por el riesgo potencial que los procesados aportaron con su conducta». Además, recuerdan que después de que la víctima recibiera los dos impactos de bala, se acercaron a él para recordarle «ves cómo te hemos matado», añadiendo que se marcharon todos sin prestarle ningún tipo de auxilio.

Los magistrados, en cambio, absuelven a los acusados del delito de tenencia ilícita de arma. Los peritos de balística concluyeron que se usaron cuatro armas que requieren un tipo de licencia que los acusados no tenían. La sala incide en que, en aplicación del principio in dubio pro reo, no les puede condenar al no haberse podido establecer cuáles fueron las armas utilizadas por los acusados durante el tiroteo. En cuanto a las dilaciones indebidas, se trata de hechos ocurridos hace ocho años y el juicio ya había sido suspendido dos veces con anterioridad en los dos últimos años.