Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Una acusada de matar a su madre en Alcoy se declara culpable y pacta un acuerdo antes del juicio

La mujer, que sufre un trastorno mental, cometió el crimen en el domicilio en el que convivía con la víctima después de mantener una discusión

La acusada saliendo de la Comisaría de Alcoy tras su detención por el crimen.

La acusada saliendo de la Comisaría de Alcoy tras su detención por el crimen. / Juani Ruz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
J. A. Martínez

J. A. Martínez

Una mujer acusada de matar a su madre en Alcoy se ha declarado culpable del crimen y ha pactado una conformidad con la Fiscalía, según ha confirmado este diario en fuentes judiciales. La procesada, que padece un trastorno mental, iba a ser juzgado popular en la Audiencia de Alicante por un delito de asesinato. La víctima de 65 años fue golpeada en la cabeza con una sartén, después estrangulada y finalmente apuñalada.

Los hechos ocurrieron el 20 de septiembre de 2022 en el piso en el que las dos mujeres convivían en pleno centro de Alcoy. Al parecer, la procesada había vuelto a vivir con su madre de manera temporal por un problema derivado de su estado mental.

Según el relato de la acusación, la acusada, que contaba de 42 años, tuvo una discusión con su madre que terminó de manera trágica. Golpeó con una sartén en la cabeza y en cara a su progenitora, hasta que quedó inconsciente y, a continuación trató de estrangularla. Sin embargo, se dio cuenta de que la víctima no estaba muerta. Con un cinturón la rodeó del cuello y empezó a apretar. Para asegurarse que estaba muerta, cogió un cuchillo de cocina con el que la apuñaló en el tórax hasta asegurarse de que había acabado con su vida.

Medidas de seguridad

La mujer fue enviada a prisión provisional desde que fue arrestada por estos hechos. Aunque tenía diagnosticado un trastorno mental que podría haber limitado sus facultades mentales en el momento del asesinato. Así lo tenía valorado la Fiscalía, que antes del juicio ya contemplaba una atenuante por alteración psíquica. Los términos del acuerdo todavía no se han hecho públicos y en estos momentos el magistrado Francisco Javier Guirau, que iba a presidir el tribunal del jurado, está redactando una sentencia que aplica los términos del acuerdo cerrado entre la Fiscalía y la defensa.

Un acuerdo en el que se podría imponer a la acusada una medida de seguridad consistente en el internamiento en régimen cerrado, para asegurarse que recibe el tratamiento médico adecuado para la enfermedad mental. Esta medida de seguridad suele imponerse atendiendo a la peligrosidad de la acusada, valorando el riesgo de que vuelva a cometer un hecho similar en el caso en que no estuviera recibiendo tratamiento.

En los próximos días se reconocerá la resolución en la que se fijará la condena a cumplir, así como los hechos de los que la acusada se ha declarado culpable. Al tratarse de una conformidad, con toda probabilidad la pena será firme y contra ella no cabrá posibilidad de recurso. Antes del juicio, la Fiscalía consideraba los hechos constitutivos de un delito de asesinato con la agravante de parentesco y una atenuante por anomalía psíquica.

Desde el inicio del procedimiento, la acusada ha admitido el crimen. Desde el mismo momento en que la Policía se presentó en la vivienda se autoinculpó del crimen tras abrir la puerta a los agentes. El cadáver se encontraba en el domicilio con un cinturón en el cuello y un cuchillo clavado. Otra de las hijas de las víctimas, que en el momento de los hechos no estaba en la casa, habría sido quien alertó al 112 para alertar del crimen.

El acuerdo ha evitado un juicio de cuatro días previstos de duración. El martes por la tarde desde la sala del jurado se contactó con todos los testigos citados, así como los miembros del tribunal popular para comunicarles que el juicio no se iba a celebrar.

Otro juicio

El último juicio con jurado popular celebrado en la Audiencia sentó también en el banquillo a un acusado con problemas de esquizofrenia y un trastorno de personalidad, que había matado a puñaladas a su inquilina en una vivienda de Alicante. Posteriormente, estuvo conviviendo con el cadáver cerca de un mes, hasta que finalmente llamó a la Policía para confesar los hechos. El jurado le declaró culpable de un delito de asesinato, pero no vio probado que sus enfermedades mentales hubieran influido en el crimen. Fue condenado a quince años de prisión.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents