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Al banquillo por la presunta agresión sexual a una menor durante unas obras de reforma en una vivienda en Alicante

La Fiscalía reclama penas que suman 15 años de prisión para el acusado, que alega que se trataron de relaciones consentidas

Fachada de la Audiencia Provincial de Alicante donde se ha celebrado el juicio.

Fachada de la Audiencia Provincial de Alicante donde se ha celebrado el juicio. / ALEX DOMINGUEZ

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J. A. Martínez

J. A. Martínez

La Audiencia de Alicante ha sentado en el banquillo a un hombre acusado de agresión sexual a una menor mientras trabajaba en unas obras de reforma en una vivienda de Alicante. El juicio por estos hechos ocurridos el 17 de mayo de 2022 ha quedado visto para sentencia este lunes, tras el que la Fiscalía ha mantenido la petición de penas que suman quince años de prisión para el acusado. La supuesta agresión se habría producido en un momento en el que el acusado y la víctima se habían quedado a solas en la casa.

El procesado, que ha pedido declarar al final del juicio una vez que ya habían comparecido todos los testigos, ha asegurado que se trató de una relación consentida y ha atribuido la denuncia a una venganza por parte de la familia de la víctima. El hombre había estado trabajando en las obras de reforma de una escalera de la vivienda, ubicada en las inmediaciones del barrio alicantino de San Blas, y había quedado pendiente unos trabajos para colocar varios espejos dentro del piso. En el momento en que llegó al piso para este segundo encargo, la madre se había tenido que ir a trabajar y el operario se quedó realizando la instalación mientras que la joven, que contaba entonces con 15 años de edad estaba en la casa.

Relato contradictorio del acusado

El procesado aseguró que la joven se metió en una habitación y, cuando estaba moviendo varios muebles, salió y fue hacia él, comenzando a besarle. Según ese testimonio, le llevó hasta un sofá, donde le acabó masturbando. El procesado ha negado haber metido los dedos en las partes íntimas de la víctima y ha mantenido que se trató de relaciones consentidas. En este punto, desde la Fiscalía se le indicó que esa versión era una contradicción con lo que había venido diciendo hasta ese momento, ya que en sus anteriores declaraciones había negado cualquier tipo de contacto sexual con la menor. El acusado ha respondido diciendo que eso no era así, porque hasta ahora se había negado a declarar en el juzgado. El propio tribunal le ha corregido para hacerle ver que sí había declarado en sede judicial por estos hechos, ante lo que matizó que en realidad lo que quería decir era que todas las relaciones con la menor fueron por mutuo acuerdo.

El acusado ha señalado que posiblemente le habían denunciado bien porque se enteraron de que estaba casado; bien porque la madre no estaba de acuerdo con el precio de la obra; o porque pensaron que denunciando estos delitos tendrían más facilidades para conseguir papeles.

En el juicio han declarado tanto la víctima, como un hermano y la madre para ratificarse en las acusaciones: que hubo agresión sexual y que los hechos no fueron consentidos. La víctima ha mantenido que el acusado se aprovechó para cometer la agresión del hecho de que estuvieran a solas en la casa. La familia está personada en la causa como acusación particular. En el momento de denunciar, señalaron a la Policía los lugares de la casa donde había restos de semen del acusado que llegó a caer al suelo. Los restos biológicos encontrados correspondían tanto a la víctima como al procesado, las acusaciones consideran este punto como clave para confirmar el relato de la víctima.

Desde las acusaciones se subrayó el hecho de que el propio acusado sabía perfectamente que la víctima era menor de edad, porque en un momento dado, al presentarse la denuncia dijo que: "no me gustan los niños", para tratar de negar los hechos. Las acusaciones inciden en que la declaración del acusado está plagada de contradicciones; mientras que los denunciantes se han mantenido en el relato de lo ocurrido ese día, sin que existiera motivo alguno para acusarle falsamente de una agresión sexual. La única relación entre ellos era el haber realizado las obras de reforma en la vivienda. Además de la acusación por agresión sexual, se le imputa también otro delito de lesiones. Las acusaciones incidieron en que el procesado trata de minimizar con su declaración su participación en los hechos, ante la evidencia de las pruebas biológicas. Desde la defensa se incidió en que las constracciones del acusado no son suficientes para fundamentar una condena y subrayó que existían muchas lagunas en el relato de la familia denunciante.

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