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Al banquillo un presunto pirómano por una oleada de incendios en el casco urbano de La Vila Joiosa

El acusado, que está en prisión por estos hechos, niega ser la persona captada por las cámaras de seguridad y se desvincula de las pruebas halladas en su edificio

Detienen a un presunto pirómano en La Vila Joiosa

INFORMACIÓN

J. A. Martínez

J. A. Martínez

La Audiencia de Alicante ha sentado en el banquillo este lunes a un presunto pirómano acusado de una docena de incendios registrados en el casco urbano de La Vila Joiosa. Vehículos estacionados, las sillas de la terraza de un bar y arbolado público fueron pasto de las llamas en una oleada de fuegos urbanos que se sucedían durante las horas de la madrugada a lo largo de enero de 2024 y que generó una gran alarma entre la población. Por estos hechos está acusado un hombre de nacionalidad holandesa al que la Fiscalía reclama más de 18 años de cárcel. El hombre, que se encuentra en prisión preventiva desde su arresto, ha negado cualquier implicación en estos hechos y se ha declarado inocente. Ha sido un interrogatorio largo en el que ha tratado de dar explicaciones a los indicios recogidos contra él.

Según ha declarado, en uno de los incendios que le atribuyen ni siquiera estaba en España, sino en Alemania, donde había ido a visitar una amiga. El procesado ha asegurado que ni siquiera estaba cerca de las zonas afectadas por las llamas en ese momento. Eran horas en las que ya no estaba en la calle. Solo ha admitido haber presenciado el incendio de una autocaravana desde su domicilio cuando se encontraba con su madre. El hombre fue detenido, según la Policía Local, mientras se escondía entre unos coches y con una mecha en la mano. El acusado ha asegurado que no se escondía y que no tenía nada encima en ese momento que pudiera ser utilizado para causar un incendio.

Lo primero que dijo a los agentes cuando fueron a por él fue: "yo no fuego". El acusado, que en el juicio ha estado asistido por un intérprete, aseguró que días antes había sido identificado por otra pareja de agentes. En la conversación con los funcionarios, se enteró de que estaban buscando al autor de una oleada de vandalismo y, por ese motivo, reaccionó con esa frase el día que fue sorprendido en las inmediaciones del incendio.

Pruebas ocultas en un cuadro eléctrico

Durante el registro en su vivienda, fueron localizados escondidos en el interior de un cuadro eléctrico un mechero, unas botellas con gasolina y ambientador. Elementos que los investigadores consideran acelerantes del fuego. El procesado lo negó y aseguró que esos objetos no eran suyos. "Es un cajetín cerrado con llave y yo no tengo ninguna. Solo la tenía el conserje o algún responsable del edificio", ha dicho. La pista que hizo que la Policía reparara en ese cajetín fue una tuerca en el suelo.

Asimismo, los agentes encontraron en la vivienda un cuaderno con anotaciones que vincularon con los incendios. "No enfrente del Ayuntamiento que hay policía", o "paisanos", eran algunas de las anotaciones halladas. El procesado también las desvinculó de los hechos, asegurando que era una especie de juego en el que participaba un grupo de doce personas y que consistía en averiguar trabajos físicos de la gente.

Otras de las principales pruebas en las que se apoya la acusación son las cámaras de seguridad. Según la Fiscalía, el acusado fue captado en las inmediaciones de los lugares afectados. El contenido de esas imágenes ha centrado una buena parte del interrogatorio. El acusado ha asegurado que él no es la persona que aparece en ellas y añadió que le indigna que se le pregunte por ellas. Tan solo ha admitido haber estado en las inmediaciones del Parque Censal de La Vila Joiosa, caminando por una de las pasarelas mecánicas que tiene el recinto público. Según ha explicado, estaba buscando un lugar donde hubiera buena cobertura para hacer una videollamada y mantuvo que el lugar de las llamas no formaba parte de su itinerario.

Cuatro fuegos en una noche

La investigación arrancó a raíz de que durante la noche del 13 de enero de 2024, el término municipal de La Vila Joiosa registrara un total de cuatro incendios intencionados en muy corto espacio de tiempo. Algo que, según los agentes que intervinieron, era totalmente inusual. "Apenas había una diferencia de quince minutos entre uno y otro. Estaba claro que el presunto autor iba en línea recta, en dirección de Alicante a Benidorm", explicó uno de los policías.

Primero fue el aviso de un contenedor y, quince minutos más tarde, empezó a arder la terraza de un bar. Este fue el incendio más complicado, ya que las llamas se extendieron a los toldos y terminaron afectando a un bloque de viviendas cercano. La inmensa humareda obligó al desalojo de los vecinos. Es este siniestro el que ha motivado que se pidan las penas de prisión más elevadas, debido a que se estima que existió riesgo para la vida de los residentes. Todavía esa noche se registraron otros dos fuegos más. En días sucesivos también se produjeron hechos similares.

Los incendios continuaron en las semanas sucesivas y en ellas principalmente resultaron afectados vehículos que estaban estacionados en la vía pública. El análisis de las cámaras de seguridad, en una investigación conjunta entre la Policía Local y la Guardia Civil, llevó a la identificación del sospechoso. Se le imputan once delitos de daños y otro de incendio, en el caso de la terraza del bar.

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