Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Acepta quince años de cárcel por intentar matar a su pareja en Alicante quemando la casa con ella dentro

El juicio se centra en el pago de las indemnizaciones por el incendio que causó daños en varias viviendas, entre ellas la de la víctima

El acusado custodiado por la Policía a su llegada al juicio  este viernes.

El acusado custodiado por la Policía a su llegada al juicio este viernes. / ALEX DOMINGUEZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
J. A. Martínez

J. A. Martínez

El hombre acusado de intentar matar a su pareja provocando un incendio en la vivienda familiar de Alicante se ha declarado culpable y ha aceptado una pena de quince años de prisión. La Audiencia Provincial ha cerrado este viernes con una conformidad un juicio por violencia de género en el que el procesado ha admitido que prendió fuego de forma deliberada al piso después de que la víctima le comunicara su intención de romper la relación. El acuerdo entre la Fiscalía, la acusación particular y la defensa ha evitado la celebración de un juicio que estaba señalado para dos sesiones y en el que iban a declarar numerosos vecinos y miembros de las Fuerzas de Seguridad. La conformidad rebaja sustancialmente la petición inicial de penas, que superaba los veinte años de prisión.

Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 29 de julio de 2025 en un inmueble de la calle Cronista Viravens de Alicante. El acusado, un hombre de 36 años natural de Kazajistán y defendido por el abogado Álvaro López Iniesta, convivía en esa vivienda con la víctima, con quien tiene un hijo en común de siete años, además de otros dos menores hijos de ella. Ninguno de los niños se encontraba en el domicilio cuando comenzó el fuego.

Las llamas no solo arrasaron la vivienda de la pareja, sino que también causaron daños en pisos colindantes y vehículos estacionados en la calle. Parte del procedimiento se centró así en determinar si la aseguradora debía asumir los daños ocasionados por el incendio. La compañía sostenía que no estaba obligada a cubrir los desperfectos en la vivienda donde se originó el fuego al tratarse de un siniestro intencionado. Sin embargo, tanto la Fiscalía como la acusación particular defendían que la titular de la póliza era precisamente la víctima y que, por tanto, también debía ser indemnizada por la destrucción de su vivienda y sus efectos personales. La mujer reclama más de 30.000 euros por daños en la vivienda, a lo que se suman otros 6.710 euros por sus efectos personales, entre los que se incluyen 3.000 euros por la muerte del perro durante el siniestro.

Según el escrito de acusación, la mujer logró escapar cuando el humo ya inundaba la vivienda. Mientras tanto, cuatro vecinos del piso superior, entre ellos un niño de cuatro años, tuvieron que huir por una estrecha cornisa para salvarse. Todos ellos resultaron intoxicados por inhalación de humo, al igual que la víctima.

La Fiscalía reclamaba inicialmente penas de hasta 21 años de prisión, además de indemnizaciones cercanas a los 69.000 euros. En el incendio falleció el perro de la víctima asfixiado por el humo, motivo por el que inicialmente también se solicitaban otros dos años de cárcel por maltrato animal. Sin embargo, este delito finalmente quedó fuera de la acusación después de que el procesado alegara que no pretendía causar daño al animal cuando provocó el fuego, aunque la muerte del perro sí se mantiene dentro de la reclamación.

Durante la vista, el acusado asumió prácticamente en su integridad el relato de hechos de la Fiscalía. Mientras el magistrado le iba leyendo la acusación, respondía “sí” a cada una de las frases del escrito de acusación para expresar su conformidad. Solo corrigió dos extremos: el relativo a la muerte del perro y el momento en que fue atropellado durante su huida. En este último punto, el procesado aseguró que no trató de escapar, sino de suicidarse arrojándose al paso de un vehículo que circulaba por la vía. Durante su turno de última palabra, ha asegurado que "no soy un asesino", diciendo que solo quería causar el incendio.

La víctima fue la única testigo que compareció en la sala. Declaró protegida tras un biombo para evitar el contacto visual con su agresor. Aunque únicamente debía ratificar lo ya manifestado durante la instrucción, diciendo un simple sí, compareció muy nerviosa y el presidente del tribunal llegó a pedirle que se sentara al notar su inquietud para intentar tranquilizarla.

El Ministerio Público sostiene que la relación estaba marcada desde hacía meses por los conflictos, insultos y amenazas. Según su relato, el procesado había llegado a advertir con anterioridad de que prendería fuego a la vivienda con la mujer y los menores dentro. La acusación añade que, tras el regreso de la víctima de un viaje a Rusia el 19 de julio de 2025, la convivencia empeoró y el acusado comenzó a acusarla constantemente de infidelidad en un contexto de humillación y sometimiento.

Discusión y fuego

La noche de los hechos, sobre las 00:00 horas del 29 de julio, ambos mantuvieron una fuerte discusión por motivos económicos y porque la mujer quería poner fin a la relación. Según la acusación, antes de provocar el incendio el acusado comunicó a un amigo que iba a “prender su casa” y que “o lo metían en la cárcel o saltaba por el balcón”.

Después de la discusión, la víctima se retiró al dormitorio y se quedó dormida. Fue entonces cuando el acusado se dirigió al salón y prendió fuego al sofá presuntamente con la intención de acabar con su vida.

Las llamas se propagaron rápidamente por el salón, el techo, la galería y el resto de la vivienda. La Fiscalía destaca que había abundante material inflamable y que una ventana abierta favoreció la expansión del fuego y del humo hacia el resto del edificio.

El acusado abandonó inmediatamente la vivienda sin avisar a su pareja, cogió las llaves del coche y una bolsa con efectos personales e intentó marcharse. Al no conseguir abrir el vehículo, salió corriendo y fue atropellado cuando cruzaba la calle. Este es el otro punto en el que el procesado discrepó con el escrito de acusación, diciendo que quería matarse.

La mujer despertó cuando el humo ya invadía la vivienda y consiguió escapar con grandes dificultades. La escena más dramática se produjo en la planta superior, donde varios vecinos tuvieron que huir por la terraza y avanzar por una estrecha cornisa situada a la altura de una cuarta planta para evitar quedar atrapados por el incendio y salvar sus vidas. Lo hicieron pese a las advertencias de los agentes que se encontraban en la calle debido al peligro extremo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents