Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los forenses no pueden determinar la causa de la muerte del hombre descuartizado en Alicante

Los peritos aseguran que no han podido obtener datos concluyentes del cadáver debido al mal estado en el que se encontraba tras ser desmembrado y quemado

Los dos acusados, a la derecha de la imagen, el día que comenzó el juicio en la Audiencia Provincial.

Los dos acusados, a la derecha de la imagen, el día que comenzó el juicio en la Audiencia Provincial. / J. A. M.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
J. A. Martínez

J. A. Martínez

Los forenses no han podido determinar cuáles fueron las causas de la muerte del hombre cuyo cadáver fue descuartizado en Alicante. Hasta cinco médicos del Instituto de Medicina Legal han comparecido este jueves en el juicio por el presunto homicidio que se celebra en la Audiencia Provincial ante un jurado popular. El cadáver fue desmembrado y los restos fueron quemados posteriormente tras ser abandonados en caminos apartados en partidas rurales de Alicante, a lo que se añade que la putrefacción ya empezaba a aparecer. Unas circunstancias por las que los forenses no han podido encontrar nada concluyente. No pueden concluir que la muerte haya sido de origen violento, pero tampoco por causas naturales. "Simplemente, no podemos saber por qué ha muerto", ha sido la expresiva manera con la que el forense Miguel Ángel Devesa ha explicado las conclusiones de la autopsia.

Los hechos ocurrieron el 17 de junio de 2024 cuando en un camino de tierra del Portell de la Serreta fue localizado un torso humano calcinado; cinco días más tarde, junto a una antigua casa de aperos de Fontcalent se hallaron la cabeza y las extremidades de la víctima en una hoguera ya extinguida. A través de las huellas pudo identificarse a la víctima como Fernando A. P., vecino del Virgen del Carmen de Alicante. La Policía encontró a los dos acusados, Raquel G. M. y Tomás Ezequiel M. C., viviendo en la casa del fallecido y que además habían realizado extracciones de las cuentas donde el fallecido cobraba su pensión. La Fiscalía sostiene que los dos acusados mutilaron el cadáver y lo quemaron para evitar su identificación, quedándose con la vivienda y con el dinero de la pensión, y pide para cada uno de ellos la pena de 17 años de prisión. Aunque los dos acusados han pedido declarar al final del juicio, las defensas que ejercen los letrados Miguel Ángel Garijo y Miguel Ángel Cánovas, plantean que la víctima murió por causas naturales y que la pareja se asustó al no haberse dado cuenta en el momento del fallecimiento, por lo que optó por deshacerse del cadáver. La mujer asegura que convivía con la víctima para cuidarle y que este le había autorizado para sacar dinero del banco a fin de comprar lo que necesitase para la casa.

Los forenses no han podido establecer las causas de la muerte. Según han declarado, no se han encontrado lesiones ni de arma blanca, ni de arma de fuego. Tampoco de que el hombre pudiera haber sido estrangulado o envenenado. El propio jurado se interesó por estas hipótesis y planteó preguntas a los forenses sobre estas posibilidades. Sobre la tesis de la asfixia por estrangulamiento, desde la Fiscalía se planteaba el hecho de que en el desmembramiento se habían perdido las lesiones en el cuello, además de que esta era una de las zonas más afectadas por el fuego. No había tampoco evidencias de hemorragias internas que hubieran podido causar el fallecimiento. Todo esto con la matización de que el cadáver fue rociado con gasolina y había partes del cuerpo totalmente destruidas y de las que no se podía obtener ninguna información.

Lesiones

La única señal de una posible violencia vino de la mano de los peritos de toxicología, que detectaron pequeñas fracturas en la zona de la nariz y que pudieron causarse con el impacto de un objeto contuso. Los peritos matizaron que estas lesiones se encontraban en tejidos muy frágiles, aunque se produjeron bien cuando la víctima aún estaba con vida o bien en los primeros instantes después de la muerte.

El primer informe realizado tras el hallazgo del torso concluía que se trató de una muerte de etiología violenta, "ya que estadísticamente si un cuerpo es troceado y quemado suele ser para eliminar pruebas y dificultar que sea identificado", explicó el forense Pedro Galiana. El jurado en sus preguntas a los forenses también expresó su interés por el proceso para descuartizar el cadáver y si este habría dejado manchas de sangre a pesar de que la víctima ya hubiera fallecido. En esta línea, Devesa fue claro al señalar que la sangre en el cuerpo no coagula tras la muerte y que el proceso suele ser "muy sucio".

El informe de la autopsia detectó lo que se llaman "heridas de tanteo", que son cortes realizados con la sierra eléctrica en el momento del descuartizamiento. Los forenses explicaron que los autores iban buscando las mejores zonas donde realizar el corte, lo que evidenciaría que no eran expertos en este tipo de maniobras. En todo caso, los forenses aseguraron que tanto el desmembramiento, como el incendio de los restos mortales se produjeron cuando la víctima ya había fallecido.

Los acusados declaran el viernes

Los dos acusados declararán este viernes y después está prevista la lectura de las conclusiones finales de las partes. La magistrada Cristina Costa, que preside el tribunal del jurado, había planteado a las defensas la posibilidad de que ambos fueran interrogados este jueves, a fin de agilizar la sesión del viernes. Sin embargo, tras la consulta con los letrados han optado por hacerlo en la fecha prevista. La pareja se encuentra en prisión preventiva desde su detención por estos hechos. A partir del lunes, comenzará la deliberación del jurado.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents