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Condenan a ocho años de cárcel a El Chato como líder de una red que vendía droga a traficantes de Alicante y Albacete

La Audiencia dice que 16 kilos de cocaína y anfetamina incautados en Alcoy eran del dueño de la gallera de Aspe e impone penas de tres a siete años y medio a otros once acusados

El Chato detenido de nuevo por tráfico de drogas

Alex Domínguez

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La Audiencia Provincial de Albacete ha condenado a Ángel Alberola, conocido como El Chato y dueño de una conocida gallera que lleva su nombre en Aspe, a penas que suman ocho años de prisión por tráfico de drogas e integración en grupo criminal al considerar que era el líder de una red de distribución de cocaína y anfetamina a traficantes de las provincias de Alicante y Albacete. El tribunal no se ha creído la versión ofrecida en la vista oral por El Chato, quien alegó que realizaba muchos viajes por el negocio de los gallos y que no era el dueño de los más de 5,5 kilos de cocaína y 10,9 kilos de anfetamina incautados por la Policía Nacional en Alcoy, ni tampoco del medio kilo de «coca» que transportaba otro procesado el día de las detenciones.

El Chato fue juzgado junto con otros trece procesados y la Audiencia ha condenado a once encausados a penas de entre tres y siete años y medio de prisión. Por contra, absuelve a dos acusadas al no considerar acreditado que, aunque conocieran las actividades ilícitas de sus familiares encausados, participaran en ellas. Varios de los procesados fueron defendidos en este juicio celebrado en Albacete por los abogados alicantinos Francisco Miguel Galiana Botella, José Soler Martín, Alicia Grau Córdoba, Iván Rodríguez Lorente, José Manuel Yepes, Joaquín de Lacy y Alejandro Rodríguez Vidal.

En el caso de El Chato, el tribunal le condena a siete años y seis meses por un delito de tráfico de drogas agravado y a seis meses por organización criminal, además de imponerle una multa de un millón de euros por el valor de la droga incautada, cifrado en 774.750 euros. A su primo le condenan a cuatro años y medio y al vecino de Alcoy encargado de transportar la droga a los compradores le han impuesto siete años y medio de cárcel.

El Chato, de nuevo a la cárcel

INFORMACIÓN

Otros ocho procesados, que estaban al frente o colaboraban con varios puntos de venta de droga desmantelados por la Policía en Albacete, la Audiencia les condena a penas de entre tres y tres años y medio de cárcel, ya que a cuatro de ellos no les castigan por el delito de organización criminal.

Según los hechos declarados probados en la sentencia, durante 2024 El Chato, su primo y otro acusado, junto con otra persona que no pudo ser apresada y está en paradero desconocido, se dedicaron «de modo conjunto, coordinado y estable a la venta de cocaína y anfetamina a diferentes compradores situados en las provincias de Albacete y Alicante».

Liderazgo

El fallo recoge que Ángel Alberola ostentaba en el grupo «un papel de liderazgo» y se encargaba de contactar tanto con los proveedores como con los compradores de la droga, así como de gestionar las transacciones y organizar su ejecución adoptando medidas de seguridad para dificultar la acción policial.

Así fue el registro de la gallera de El Chato en Aspe

CNP

Otro acusado residente en Alcoy se encargaba del transporte de la droga bajo la dirección de El Chato y a cambio de una remuneración económica. Por su parte, el primo de El Chato enjuiciado se encargaba de acompañarlo a las reuniones con los compradores para reforzar su seguridad, custodiaba parte del dinero de la trama y en alguna ocasión entregaba personalmente el estupefaciente, según la sentencia de la Audiencia de Albacete.

Para el transporte de la droga contaban con un coche que disponía de una caleta para esconder la sustancia estupefaciente y de una baliza de geolocalización que le colocó El Chato.

El fallo hace referencia a una docena de vigilancias policiales sobre diferentes viajes realizados por El Chato y otros acusados con el fin de distribuir la droga a los compradores y adquirirla a los proveedores. Muchas de las vigilancias se refieren a transacciones de droga y dinero realizadas con otros acusados de Albacete. En uno de los dispositivos establecidos en Aspe, el vecino de Alcoy enjuiciado entregó a El Chato dos bolsas con fajos de billetes envasados al vacío.

Detenciones

La vigilancia del 6 de octubre de 2024 fue la que acabó con las detenciones de los implicados. El Chato y su primo viajaron a Albacete en un turismo, mientras que el encargado de llevar la droga circulaba en el coche con la baliza de geolocalización. La Policía paró a este coche y localizó en una caleta debajo del asiento del conductor un paquete con 499 gramos de cocaína que iban a entregar a traficantes de Albacete. A continuación fueron detenidos El Chato y su primo y la Policía intervino en una vivienda de Alcoy más de 5,5 kilos de cocaína y 10,9 de anfetamina en un frigorífico.

Pese a intentar desvincularse en el juicio del alijo incautado en Alcoy, el tribunal señala en el fallo que tanto El Chato como el encargado de transportar la droga -que culpaba al investigado que está prófugo- eran «conocedores de la existencia de toda la droga almacenada» en una casa de la calle San Nicolás en Alcoy. La Audiencia no tiene dudas de que el dueño de dicha droga era El Chato y «tenía el poder de decisión sobre el destino concreto» de la cocaína y anfetamina incautada.

Por otro lado, el tribunal rechaza las peticiones de nulidad de las intervenciones telefónicas y del registro realizado en Alcoy al no estar presente El Chato. La Audiencia considera que no se produjo una vulneración de un derecho fundamental.

La sentencia no es firme y el abogado de El Chato, José Soler, así como los letrados Francisco Miguel Galiana Botella, Alicia Grau e Iván Rodríguez ya han anunciado que la recurrirán ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha.

Ángel Alberola, que está en prisión desde octubre de 2024, ya fue condenado el pasado año a una multa de 270 euros por un delito leve de amenazas al alcalde de Aspe, Antonio Puerto, y aún tiene otras causas pendientes.

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