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A vueltas con la tasa turística, que se impone en todo el mundo

Compromís insiste en que es necesario gravar la estancia de los turistas y volverá a plantearlo a sus socios del Consell en septiembre

Pasajeros en el aeropuerto, principal entrada de turistas a la provincia. áxel Álvarez

En pleno debate en la Comunidad Valenciana sobre la posibilidad de implantar una tasa que grave la estancia de los visitantes -los hoteleros de la Costa Blanca anuncian que la ocupación ha tocado techo- con la oposición frontal de los empresarios alicantinos y de Turisme, en Europa y en el resto del mundo ésta sigue expandiéndose como una mancha de aceite.

La última ciudad en apuntarse al carro es Londres, que plantea cobrar dos libras por turista y noche alojado en un hotel. Turisme se ha aliado con los hoteleros y rechaza implantar tasas, pero ayer el diputado Fran Ferri, portavoz de Compromís, socio del PSOE en el Botànic 2, volvió a anunciar que la tasa volverá al debate político a partir de septiembre. Alojarse una semana en un hotel de 5 estrellas en Baleares cuesta 28 euros en concepto de tasa turística. Hacerlo en uno de 3 estrellas, 14 euros. Cantidades que rechazan los hoteleros alicantinos.

No obstante, 2019 quedará en la historia como el año en que muchas ciudades europeas han comenzado a aplicar tasas turísticas a los viajeros que se alojan en sus establecimientos hoteleros u apartamentos turísticos. También quedará marcado como el año en que más han subido las tasas de las ciudades que ya recaudaban este impuesto, según un informe de la plataforma liligo.com. Si bien Catalunya y Baleares no registran subidas este 2019, en 2018 sufrieron incrementos de hasta un 100% en algunos casos.

París ha subido un 12% su tasa turística en todos los tipos de alojamiento, mientras que en Lyon el incremento llega al 50%. Niza supera todas las previsiones imponiendo con un aumento de casi un 400% en sus hoteles de 5 estrellas.

Lisboa ha subido un 100% el precio de su tasa turística pasando de euro por noche y persona a 2 euros hasta un máximo de 7 noches consecutivas, mientras que la región del Algarve ha comenzado a cobrar este verano una tasa de 1,5 euros por persona y noche.

Ámsterdam ha pasado de cobrar el 5% del total del coste de la habitación al 7% y otras ciudades como Eindhoven o Rotterdam también registran subidas importantes este verano. Otros países que han registrado alzas significativas este verano son Croacia, Eslovenia e Italia.

Edimburgo, Algarve, Kiev, Tokio, Venecia son claros ejemplos de ciudades que han comenzado a implementar el impuesto turístico o «city tax» este 2019. Pero otros destinos como Londres, Oxford, Tenerife o Canarias están debatiendo si comenzar a cobrar este impuesto en 2020.

Estas subidas no solo afectan a destinos europeos. Desde el pasado 7 de enero, quienes visiten Japón deben abonar una tasa extra de 1.000 yenes (algo más de 7,5 euros) para salir del país. El importe se carga directamente en el billete de avión del turista. Nueva Zelanda ha comenzado a cobrar este año 35 dólares neozelandeses como concepto de tasa turística a cada viajero. La mayoría de los destinos del Caribe ya cobran también algún impuesto turístico, entre ellos están Antigua y Barbuda, Aruba, Bahamas, Barbados, Bermuda, Bonaire, Virgin Islands, las islas Caimán, Dominica, República Dominicana, Grenada, Haití, Jamaica, Montserrat, St. Kitts y Nevis, Santa Lucia, St. Maarten, St. Vincent y las Grenadines, Trinidad y Tobago o las islas vírgenes norteamericanas.

En destinos asiáticos como Bali se debe pagar 10 dólares de tasa turística y en otros como Malasia este impuesto asciende a unos 2 euros por noche y persona. En Estados Unidos más de lo mismo. En algunas ciudades como Houston el impuesto turístico allí llamado «occupancy tax» es del 17% del importe total de la factura del alojamiento. Lo mismo ocurre con la mayoría de las ciudades colombianas en donde se ha de pagar entre los 3.000 y 15.000 pesos colombianos (entre 0,82 y 4 euros).

La tasa turística es un impuesto local que los viajeros deben pagar en efectivo al momento de hacer el check-out (salida) en los alojamientos. Este impuesto es por persona y por noche de hotel, por lo que familias numerosas pueden encontrarse con una gran sorpresa estas vacaciones si no cuentan con este ítem en su presupuesto.

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