Psicología animal

Los animales viven vidas más sanas cuando se reconocen sus emociones

Existe una relación entre el bienestar de los animales y las creencias que tienen los dueños sobre su capacidad emocional

Uno de los casos analizados en este estudio de relación humana con animales, en este caso de Portugal.

Uno de los casos analizados en este estudio de relación humana con animales, en este caso de Portugal. / © University of Portsmouth

Redacción T21

Los équidos de carga, incluidos burros, caballos y mulas, están más sanos si sus dueños les reconocen capacidad emocional y no se limitan a considerarlos como rentables y útiles para sus tareas, ha determinado un estudio desarrollado en comunidades de seis países, entre ellos España.

Una nueva investigación de la Universidad de Portsmouth y de la organización benéfica internacional de bienestar animal, The Donkey Sanctuary, ha descubierto una correlación significativa entre la salud y el bienestar de los animales de trabajo y las creencias que tienen los dueños sobre su capacidad emocional.

El estudio, publicado en Journal of Applied Animal Welfare Science, y del que es primera autora Emily Haddy, descubrió que los animales cuyos dueños creían que sentían emociones o que tenían un vínculo emocional con ellos, tienen una salud significativamente mejor y mejores condiciones corporales que aquellos cuyos dueños no consideran que los animales no tienen emociones, sino que solo tienen en cuenta cuán rentables o útiles son.

Estudio pionero

El estudio es el primero en mostrar un vínculo entre el bienestar de los équidos de trabajo, incluidos burros, caballos y mulas, y las actitudes y creencias de sus dueños, en diferentes países y contextos de todo el mundo. 

Aunque la comunidad científica ha reconocido durante mucho tiempo que los animales, incluidos los équidos, tienen vidas emocionales, esta investigación es la primera en explorar las implicaciones de estas emociones en el bienestar de los animales de trabajo en varios países y contextos a nivel mundial.

La investigación abarcó seis países (Egipto, México, Pakistán, Senegal, España y Portugal) e involucró comunidades donde los équidos son una parte central de los medios de vida de las personas.

España y Portugal

Las entrevistas en España y Portugal se realizaron entre el 8 y el 28 de junio de 2018, explican los investigadores en su artículo. Se reclutaron participantes del suroeste y noroeste de España y del noreste de Portugal. Se entrevistó a dos participantes en la ciudad española de Mijas, donde los burros se usan comúnmente como taxis para la industria del turismo, ya sea montados o tirando de carretas.

Los restantes 60 participantes entrevistados procedían de pueblos rurales, situados en un área fronteriza de 100 kilómetros entre las ciudades de Bragança (Portugal) y Zamora (España), con la mayoría de los datos recopilados en las regiones de Vimioso y Miranda do Douro de Portugal.

Del total de 62 propietarios de équidos que participaron en el estudio, 28 eran mujeres y 34 hombres, con edades que oscilan entre 43 y 91 años

Regiones remotas

Las comunidades eran rurales y, a menudo, remotas, con una alta migración de las generaciones más jóvenes a las zonas urbanas, lo que dejaba a una población de mayor edad que mantenía un estilo de vida agrícola tradicional.

De los participantes entrevistados, 56 (90%) eran agricultores; muchos de subsistencia, que utilizaban équidos para sembrar, arar y cosechar vegetales que los alimentaban durante todo el año.

Algunos participantes poseían viñedos o cultivaban olivos para la producción de aceite de oliva como principal fuente de ingresos; otros criaban ganado como su principal fuente de ingresos y utilizaban los équidos para trabajar con el ganado.

El estudio involucró visitas a comunidades similares de los seis países mencionados, durante las cuales los investigadores administraron cuestionarios a los propietarios de équidos, investigando sus creencias, valores y actitudes hacia sus animales.

Además, se llevó a cabo una evaluación detallada del bienestar de los animales, que proporcionó datos empíricos sobre la salud y el estado de estos équidos de trabajo.

Resultados contundentes

Los resultados del estudio revelan una tendencia nítida: los équidos cuyos dueños creían en su capacidad para sentir emociones o tenían un vínculo emocional con ellos, demostraron condiciones de salud significativamente mejores.

También constataron que los équidos tenían muchas menos probabilidades de cojear si sus dueños creían en su capacidad para sentir dolor. Estos patrones se mantuvieron en los diversos contextos culturales y económicos de los seis países involucrados en el estudio.

Los autores de esta investigación señalan que sus hallazgos podrían revolucionar las futuras iniciativas de bienestar al promover la conexión emocional y la conciencia de la sensibilidad animal entre los propietarios de équidos de trabajo en todo el mundo.

Comprensión con los propietarios

Por otro lado, la coautora del estudio, la Dra. Leanne Proops, advirtió en un comunicado contra hacer suposiciones apresuradas sobre los propietarios cuyos animales tenían peores indicadores de salud y bienestar.

“Es posible que estos propietarios simplemente no tengan los recursos para cuidar a sus animales y, como no les gusta pensar que sufren, ajustan sus creencias para pensar que sus animales no sienten dolor”.

Sugiere en consecuencia que esta podría ser una técnica psicológica para minimizar la angustia cuando el comportamiento y las creencias no se alinean.

Según los autores del estudio, sus hallazgos son un paso crucial para establecer la causalidad y fomentar una comprensión más profunda de la compasión y el bienestar animal.

Con más investigación, este descubrimiento podría impulsar avances significativos para mejorar el bienestar de los animales de trabajo en todo el mundo.

Referencia

Belief in Animal Sentience and Affective Owner Attitudes are linked to Positive Working Equid Welfare across Six Countries. Emily Haddy et al. Journal of Applied Animal Welfare Science, 28 Jun 2023. DOI:https://doi.org/10.1080/10888705.2023.2228029

(Una primera versión de este artículo se publicó el 21 de julio de 2023)