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Arqueología / Patrimonio Cultural

Descubren un convento medieval perdido hace casi 800 años bajo un campo de fútbol en Dinamarca

Una prospección con radar ha revelado la planta del convento de Santa Clara, fundado en 1256 y posteriormente demolido

El estudio por radar de penetración terrestre identificó claramente restos de mampostería y estructuras de edificios. Las alas norte y este del monasterio parecen estar notablemente bien conservadas, con evidencia de la distribución de las salas internas y del claustro interior.

El estudio por radar de penetración terrestre identificó claramente restos de mampostería y estructuras de edificios. Las alas norte y este del monasterio parecen estar notablemente bien conservadas, con evidencia de la distribución de las salas internas y del claustro interior. / Crédito: Nationalmuseet/NIKU.

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Pablo Javier Piacente / T21

Un complejo monástico medieval, que durante mucho tiempo se creyó perdido, ha sido identificado utilizando un radar de penetración terrestre (GPR) en Roskilde, Dinamarca. Las investigaciones han descubierto restos extensos y bien conservados del Convento de Santa Clara del siglo XIII, aproximadamente un metro por debajo de la superficie del suelo actual, ocupada por un campo deportivo.

El estudio con GPR ofrece una oportunidad excepcional para reconstruir cómo era uno de los principales centros monásticos de la ciudad medieval, según indican especialistas del Instituto Noruego de Investigación del Patrimonio Cultural (NIKU), en una nota de prensa.

La investigación se realizó en Byparken, un espacio deportivo donde el ayuntamiento estudia la construcción de un aparcamiento subterráneo. Antes de intervenir el terreno, el Museo de Roskilde (ROMU) decidió comprobar si podían conservarse vestigios del antiguo convento, cuya existencia figuraba en las fuentes históricas.

La utilización del radar GPR permitió hacerlo sin necesidad de excavar, mediante ondas electromagnéticas capaces de detectar cambios en el subsuelo provocados por muros, cimentaciones y otras estructuras.

Los resultados sorprendieron incluso a los especialistas: el estudio ha identificado buena parte de la planta del monasterio, incluidas divisiones internas, el claustro y una iglesia situada en el ala meridional.

Sorprendente estado de conservación

Las alas norte y este parecen especialmente bien conservadas, con indicios de pilares asociados a las bóvedas y una distribución de habitaciones claramente reconocible. Los investigadores aseguran que la nitidez de las imágenes se encuentra entre las mejores obtenidas mediante GPR en un complejo monástico de Escandinavia.

Uno de los aspectos más llamativos es que las estructuras pudieron distinguirse prácticamente en tiempo real, mientras los investigadores recorrían con el equipo el actual terreno de juego.

Para los arqueólogos, el resultado constituye un caso excepcional: el radar no solo ha detectado restos de edificios, sino que permite interpretar su organización arquitectónica con un nivel de detalle poco habitual.

Un centro religioso medieval

El convento de Santa Clara fue fundado en 1256 y llegó a formar parte de una red de cinco monasterios, que contribuyeron a convertir Roskilde en un importante centro religioso y político durante la Edad Media.

Durante siglos, la ciudad concentró tanto poder eclesiástico como influencia de la monarquía danesa. Sin embargo, la Reforma del siglo XVI puso fin a la vida del convento. El complejo fue disuelto y demolido: según las fuentes históricas, alrededor de medio millón de ladrillos fueron vendidos y reutilizados en el castillo de Selsø.

Precisamente por ese proceso de destrucción se había asumido que prácticamente no quedaba nada del monasterio. La expansión urbana de Roskilde también había dificultado durante años el estudio de sus antiguos edificios religiosos.

Trabajos realizados en la zona sobre la cual se hallaron los restos del convento.

Trabajos realizados en la zona sobre la cual se hallaron los restos del convento. / Crédito: Jesper Langkilde/ROMU.

Una zona clave

El hecho de que Santa Clara se encuentre bajo un espacio abierto que no había sido ocupado previamente por construcciones modernas ha resultado decisivo: el subsuelo ha conservado información que podría haberse perdido en otras zonas de la ciudad.

La distribución detectada por el radar apunta a cuatro alas dispuestas en ángulo recto alrededor de un patio central, formando el característico claustro monástico. Los especialistas también sospechan la existencia de construcciones adicionales, fuera del núcleo principal del convento.

Los especialistas creen que los datos revelan un potencial extraordinario para futuras investigaciones y demuestran hasta qué punto las técnicas geofísicas pueden localizar y proteger patrimonio oculto sin recurrir inicialmente a grandes excavaciones.

Protección del patrimonio y desarrollo urbano

El descubrimiento llega además en un momento decisivo. El área no está actualmente protegida como yacimiento arqueológico, porque durante años se consideró que los restos habían desaparecido.

Las autoridades deberán decidir ahora cómo compatibilizar el proyecto de aparcamiento con la conservación del patrimonio medieval. El siguiente paso previsto son sondeos arqueológicos y nuevas investigaciones, que permitan comprobar físicamente lo observado mediante el radar.

Casi ocho siglos después de su fundación, Santa Clara vuelve así a emerger del olvido. Bajo un campo donde hoy se practica fútbol, los investigadores han identificado las huellas de una comunidad medieval cuya arquitectura parecía haber sido borrada por la historia.

Fuente: Levante - EMV

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