La vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Responsabilidad Social, Eva Espinar, ha iniciado esta nueva etapa en el cargo con la entrega del Premio IgUAldad 2021 a la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT). Un punto de partida para seguir trabajando en la institución educativa en materia de igualdad, un reto que ya ha iniciado con ilusión y muchos objetivos.

¿Qué destacaría de la entidad premiada?

Creo que son muchas las cosas que hay que destacar de AMIT. Por ejemplo, el mero hecho de ser una red de mujeres investigadoras y tecnólogas que se han unido con el objetivo de aumentar la presencia de mujeres en la ciencia y la tecnología, y eliminar los diferentes factores que dificultan su acceso a la actividad investigadora y el desarrollo de sus carreras científicas.

También que reúne a profesionales de muy diversas disciplinas. Es decir, la asociación es, en sí misma, es una muestra de la diversidad del trabajo científico y tecnológico. Me parece muy relevante que la asociación dirija su actividad a cuatro ámbitos fundamentales: la sensibilización en torno a los diferentes factores que continúan discriminando a las mujeres científicas e investigadoras, el análisis y la investigación en torno a esos procesos discriminatorios, la puesta en práctica de diferentes estrategias para la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres como, por ejemplo, la creación de una base de datos de mujeres y tecnólogas que, hoy día, cuenta con más de 3.000 mujeres registradas. Y, finalmente, la participación directa en el desarrollo de políticas de género, a través de la colaboración con distintas instituciones públicas y privadas.

¿Piensa que entidades como esta tienen un rol esencial para que la mujer aumente su presencia en algunos campos profesionales y académicos en los que aún están en minoría?

Sin duda. Por ejemplo, la labor que están realizando para visibilizar a las mujeres científicas y tecnólogas y su trabajo me parece fundamental. La creación de referentes en estos ámbitos para las niñas y adolescentes puede ser una estrategia clave en la promoción de su vocación científica o para acercarlas a las ingenierías.

En este sentido, ha tenido un gran éxito mediático la campaña «NoMoreMatildas», desarrollada por AMIT con el objetivo de romper los estereotipos de género que pueden estar incidiendo en la menor presencia de mujeres en las disciplinas conocidas como las STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Quiero destacar que este también es un reto para la propia Universidad de Alicante, los datos para nuestros grados en ingenierías y arquitectura muestran que estamos todavía muy lejos del equilibro entre mujeres y hombres.

En el presente curso, sólo un 28% del estudiantado de primer año de la Escuela Politécnica son mujeres. Un porcentaje similar al de los últimos años. En este sentido, en la universidad también hemos desarrollado iniciativas muy valiosas, como por ejemplo el proyecto «Quiero ser ingeniera» o el campus GigabytGirl, que a través de una serie de talleres pretende acercar a las alumnas de secundaria el mundo de la informática y las tecnologías de la información.

Un momento del acto de entrega del premio. Pilar Cortés

Dentro del Plan de Igualdad de la UA, ¿cuál es la hoja de ruta en cuanto a actividades y acciones?

Precisamente a lo largo de este año tenemos que elaborar el IV Plan de Igualdad. Es decir, tendremos que realizar el diagnóstico de las posibles desigualdades de género todavía persistentes y, a raíz de él, volver a establecer ejes, objetivos y acciones para los próximos cuatro años.

En el ámbito universitario, y especialmente en la UA, se ha desarrollado un trabajo enorme en los últimos años en torno a las políticas de igualdad. Ahora nos toca dar continuidad a esas políticas e incidir en aspectos en los que parece más lento el cambio. Necesitamos fortalecer las medidas de conciliación de la vida laboral, familiar y personal de los miembros de la comunidad universitaria, aumentar la presencia de mujeres en las ingenierías, incrementar el liderazgo de las mujeres en actividades de investigación y transferencia, erradicar cualquier forma de acoso sexual, por razón de sexo y por orientación sexual, y continuar formando y sensibilizando a los diferentes colectivos que formamos parte de la universidad en torno a las formas de discriminación por razón de género que todavía persisten.

Entre estas prioridades debemos también incluir la atención a las posibles brechas salariales que pueda haber en la universidad. Elementos como el todavía reducido porcentaje de mujeres catedráticas o las diferencias en el número de sexenios obtenidos o cargos ocupados pueden afectar a la brecha salarial.

Recientemente el Ministerio de Universidades y la Crue han firmado un acuerdo para conocer las dimensiones de la brecha de género en las universidades públicas españolas. Es un dato que nosotros también necesitaremos conocer para desarrollar las medidas necesarias que nos permitan eliminar esta brecha.

¿Cuáles son sus objetivos como vicerrectora de este área ahora que se inicia en el cargo?

Necesitamos continuar con el trabajo que se ha venido realizando en los últimos años. Como prioridades, queremos incrementar la participación de los diferentes colectivos de la comunidad universitaria en el diseño y desarrollo de las políticas de género.

Así, espacios como la Comisión de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres, donde están representados los centros, los sindicatos, el estudiantado, el equipo de dirección y las compañeras del Instituto Universitario de Estudios de Género será un espacio clave en ese trabajo colectivo. También hemos querido fortalecer la propia Unidad de Igualdad, incorporando personal y creando la figura de la Dirección del Secretariado de Igualdad. En concreto, se trata de un secretariado que ha asumido la profesora Carmen Vives, que es quien ejercerá las funciones de directora de la Unidad de Igualdad.

El próximo lunes se va a realizar un webinar centrado en la mujer gitana. ¿Por qué se ha elegido este tema? ¿Cuál es el objetivo de este foro virtual?

Este seminario es iniciativa de la Cátedra de Cultura Gitana de la Universidad de Alicante, y de su directora, la profesora Clarisa Ramos. Creo que es una actividad perfecta para cerrar un mes, el de marzo, que ha contado con numerosos eventos en torno al Día Internacional de las Mujeres.

Esta actividad se convierte, así, en una forma de puente entre el 8 de marzo y el día 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano. Hablar de las mujeres gitanas en el marco del mes de marzo permite recordar la diversidad del colectivo de mujeres y las formas de discriminación pero también de organización y luchas que pueden vivir. Es una gran oportunidad.