La Universidad de Alicante ha sacado este viernes sus laboratorios a las calles del campus para participar en la quinta edición de la Noche de la Investigación, una iniciativa de la Unión Europea que busca acercar la ciencia a los ciudadanos y mostrar el trabajo científico. Una iniciativa que estaba especialmente dirigida a los más jóvenes y que busca despertar en ellos el gusanillo de la ciencia. Inteligencia artificial, robótica, geología, química, astronomía, matemáticas, las humanidades y estudios con perspectiva de género. Toda una fiesta de la investigación científica repartida en carpas a los largo del campus.

En total había cuarenta stands donde se programaron hasta sesenta actividades de todo tipo, para una jornada en la que había hasta 600 investigadores de la Universidad implicados de manera totalmente voluntaria y altruista en hacer llegar la ciencia a las nuevas generaciones y plantar en ellos la semilla de la curiosidad por los descubrimientos. Por primera vez este año, las actividades se han ampliado al horario de mañana, donde participaron un total de 1.600 estudiantes de ESO, los futuros universitarios que quizá en alguno de estos stands haya encontrado alguna orientación sobre su futura carrera. Pero el evento estaba dirigido para toda la familia donde por la tarde llegaron a acudir más de 6.000 personas.

En algunos stands se desvelaban los secretos de generar sonidos con las piedras hasta llegar a posibilitar conciertos pétreos. Otros mostraban los efectos de los microplásticos en el mar, tambien las técnicas de medición de los terremotos; mientras otro puesto recogía en titulares de prensa algunos de los grandes eventos geológicos de la Humanidad. Algunos captaban la atención de los aspirantes a universitarios mediante juegos y actividades lúdicas, permitiéndoles fabricarse sus propios robots, o resolver puzzles aplicando las matemáticas. En la calle de los Laboratorios de Ciencias había una réplica de los planetas del Sistema Solar, mientras que junto a la torre de control había programada una observación planetaria al anochecer. Otro stand presentaba los estereotipos de género en los que a veces caían las traducciones de algunos oficios, mientras que en otra de las mesas se reivindicaba el papel de geógrafas investigadoras a las que se había dejado de lado en la Historia. Alguno de los stands intentaban hacer comprender a los visitantes qué es la inteligencia artificial y de qué manera está afectando ya a sus vidas cotidianas. Otras de las mesas subrayaba la importancia de las ranas en la investigación científica, presentándolas como superhéroes sin capa; mientras que otro acercaba a la ciudadanía el papel de los insectos en los ecosistemas.

 La rectora de la UA Amparo Navarro destacó que «ésta es una gran iniciativa de la Unión Europea para divulgar la ciencia» y destacó que se ha convertido en una cita obligada, así como la coloración altruista de todos los equipos de investigación.

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Otras sedes

La iniciativa se ha celebrado también en otros recintos del campus de la UA en otras sedesde la provincia. Más allá del campus, las estaciones científicas y el Museo de la Biodiversidad de la UA se han sumado a esta cita con varias actividades y talleres prácticos. En la Estación Científica Font Roja Natura UA–Alcoi se ha llevado a cabo un seminario sobre rastreo de vertebrados para la conservación y educación ambiental y, en el Centro de Investigación Marina de Santa Pola, una actividad de ciencia ciudadana sobre microplásticos. En Ibi, la Estación Biológica de Torretes-Jardín Botánico se presenta la actividad “De la teoría a la práctica: investigación, conservación y divulgación en el Jardín Botánico de la UA” y, por último, “Ciencia a oscuras en el MUBIO: la otra cara de la biodiversidad” es la visita guiada y talleres que acoge el Museo de la Biodiversidad de la UA.