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Catalina Iliescu Gheorghiu, vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria

“La implicación de la comunidad universitaria es la razón de ser del semblante cultural de este vicerrectorado”

Catalina Iliescu Gheorghiu, vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria de la UA, destaca que todas y cada una de las formaciones que han nacido y crecido en el seno de este vicerrectorado son espléndidas maneras de buscar talentos

Catalina Iliescu Gheorghiu, vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria

Catalina Iliescu Gheorghiu, vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria / INFORMACIÓN

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Inicia mandato al frente del Vicerrectorado de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria. ¿Cómo lo afronta?

En general, he sido persona de mandatos únicos, como en la Sede de Alicante o en los Cursos de Verano, y este lo es de alguna manera, al menos en la concepción del legislador. Lo entiendo como un mandato único y con suficiente envergadura para emprender proyectos ambiciosos, de más largo alcance y en los que subyazga un cambio de visión, porque hay que adelantarse al giro exogámico en la percepción de la cultura, lo que en traductología llamamos the outward turn, donde compiten lo diferente, lo heterogéneo, lo contingente y lo volátil.

En el plano personal, que, en mi caso y por la “cartera” que llevo, no se puede deslindar del institucional, este nuevo mandato me encuentra en algo así como un estado de gracia, en el que convergen la culminación de mi carrera docente e investigadora, mis logros como traductora e intérprete y esta maravillosa encomienda de la rectora. Por supuesto, mi familia secunda, como siempre lo han hecho, todas mis decisiones. Ellos son mi línea de vida.

¿Cuáles son sus principales retos u objetivos para el mandato en cuanto a Cultura?

Lo dije en campaña y lo mantengo. Quizás, este privilegio de tozudez es lo que diferencia la política universitaria de otras. Una visión que los expertos en paradiplomacia, o diplomacia cultural, llaman pensamiento glocal, porque lo que necesita la sociedad son espíritus del siglo XXI, con madurez de pensamiento, que aporten grandes ideas europeístas, pero también pequeñas propuestas de mejora de su entorno inmediato.

“Queremos que la cultura siga siendo un arma de construcción masiva en manos de personas capaces de asumir y gestionar el panorama complejo de entramados políticos que les acecha”

Catalina Iliescu Gheorghiu

— Vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria

Seguimos internacionalizando la cultura universitaria, trabajando por la accesibilidad en su sentido más amplio y transversalizando nuestras acciones, aspirando a un encuentro ecuménico de las artes y de los muchos talentos que posee la UA. Tengo la suerte de contar con un Servicio de Cultura implicado y entusiasta para acometer este plan.

¿Cuáles son en cuanto a Deporte?

En Deporte cuento con dos puntales que ocupan la dirección del Secretariado y del Servicio, alfa y omega, comienzo y culmen de carrera gestora, un tándem que integra los resultados investigadores con la experienciaadministrativa y deportiva de décadas.

Ambos, muy bien anclados en las realidades del deporte universitario, que es nuestro rumbo en esta travesía. Nos proponemos fortalecerlo e internacionalizarlo, en tanto que intensificamos su circularidad fomentando la práctica del deporte entre el estudiantado, incentivando la excelencia, entrenándolos con profesorado de la casa, presentándolos a competiciones a todos los niveles, desde local a internacional.

El deporte universitario es banco de pruebas y vivero para el avance científico. Todo ello nos lleva a una juventud saludable cuya práctica deportiva es también competición, pero no deja de ser formación, incluso diría, formación de formadores, en el caso del alumnado del grado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.

Iliescu inicia su mandato al frente del Vicerrectorado de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria de la UA.

Iliescu inicia su mandato al frente del Vicerrectorado de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria de la UA. / INFORMACIÓN

Faltarían los retos u objetivos para el apartado de Extensión Universitaria.

La extensión universitaria, desempeñada por una excelente lingüista, experta en humor y avezada en gestión académica, cuya lengua materna, el ruso, se disputa la maternidad adoptiva con el valenciano y el castellano, celebra su 125 aniversario al tiempo que llegan a Campello los restos de Rafael Altamira, su clarividente defensor.

Nuestra consolidada red territorial, con 13 sedes y una treintena de aulas, predica con el ejemplo el concepto que nos legó nuestro alicantino ilustre. Antonio Machado, acérrimo partidario de la formación complementaria, decía que la cultura es “intensidad, concentración, laborheroica y callada”, una definición que evoca la vertiente pedagógica en la que trabajamos y avanzamos.

¿Qué importancia albergan las áreas que dirige en su vicerrectorado como complemento de la vida universitaria para la comunidad?

Una importancia vital, no me canso de decirlo. Se vio claramente en la pandemia, cuando todos los colectivos de la comunidad académica acudieron a ellas. Y se ve en cada graduación, no solo de las ramas de letras, sino de todas las titulaciones. Siempre hay alguien que ha hecho teatro, música, artes visuales o que ha participado en la plataforma INTERACTUA. Suelo poner como ejemplo la semana cultural, que en realidad es un mes, de la Escuela Politécnica, con múltiples actividades expositivas, audiovisuales, físicas y creativas, entre otras.

La idea de dos mundos irreconciliables como las cifras y las letras perduró un tiempo, pero hoy, entre ambas no existe esa separación de mi infancia que tantas frustraciones vocacionales provocó. Las fronteras se han vuelto líquidas y los saberes transversales. En la UA ofrecemos formación generalista a la vez que profesionalizante en la especialidad elegida, pero, además, satisfacemos la aspiración humanista en su sentido más amplio, con una poliédrica oferta y la complementariedad que proporcionan las artes y la dimensión creativa y emocional del ser humano a través del teatro, la música, el cine, el cómic, la literatura, la traducción, la expresión corporal… Creo firmemente en esta receta para entregar a la sociedad personas sensatas y sensibles, parafraseando a la gran Jane Austin, nacida hace 250 años.

¿Qué destaca del programa cultural Paranimf, una iniciativa consolidada y de relevancia provincial?

En primer lugar, destaco la calidad de la programación. Apostamos por ella como criterio primordial hace unos años. Ofrecemos menos espectáculos, también debido a la desaparición de ayudas, pero son seleccionados tras un detenido análisis de las críticas, impacto mediático, trayectoria de autores e intérpretes, así como de las expectativas e impresiones de nuestro público. Esto es extensible al Festival de Teatro Clásico de l’Alcúdia, que lleva varias ediciones con sold out en toda su oferta.

“Seleccionamos los espectáculos tras un detenido análisis de las críticas, impacto mediático, trayectorias y las expectativas e impresiones de nuestro público”

Catalina Iliescu Gheorghiu

— Vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria

La agenda del Paraninfo, al igual que la del MUA o de nuestras aulas y talleres culturales, se dirige a dos grandes grupos de destinatarios. Por un lado, a quienes desean consumir cultura como la programación de artes escénicas, las exposiciones de artes visuales, los conciertos de la OFUA y Coral o los ciclos de cine, entre otras, y, por otro lado, a quienes desean ejercer la cultura inscribiéndose en las actividades de teatro, música, expresión corporal, dramaturgia, creación y traducción literaria, los Diumenges al MUA, la Nit en Blanc u otras emanaciones didácticas de nuestro museo, que cuenta con 20.000 visitas anuales.

En segundo lugar, destacaría la preocupación formativa, tanto en la oferta para IES de la provincia y su implicación en el Certamen de Teatro Escolar Grecolatino, como en los cursos de formación para agentes culturales abiertos a PTGAS y PDI. También, en el giro acometido por el Aula de Teatro hacia la dimensión formativa multilateral, que incluye sonido, luz, escenografía, vestuario, música, publicidad y tramoya, y orientada al trabajo sobre el texto y a los encuentros de teatro universitario, con salidas al extranjero como en el caso de nuestro montaje Lisístrata. Occupy Acropolis, en el Festival de Coimbra, o La Història del Comunisme contada per a malalts mentals, en el Proyecto Europeo BIP.

¿Cómo valora la implicación de la comunidad universitaria en proyectos como las aulas y talleres culturales, la OFUA y la coral?

La implicación de la comunidad es la razón de ser del semblante cultural de este vicerrectorado. Sin ella, gestionaríamos salas de espectáculos o recorridos museográficos sin alma propia. Nuestras producciones teatrales y musicales, fruto de un complejoprocesoformativo, son el exoesqueleto que le permite a una importante estructura de esta universidad andar y progresar.

¿Y de la participación en el deporte, tanto de competición como en actividades físicas saludables para distintos grupos de edad?

La actividad física saludable es no solo un derecho de los miembros de la comunidad universitaria, sino un deber y una responsabilidad de la institución frente a sí misma y a la sociedad. Es una cuestión de salud pública y también lo es de solidaridad. Hace tres años, Dani Andújar, olímpico y exalumno UA, organizó con nuestro Servicio de Deportes una carrera solidaria a favor del Centro San Rafael para personas con discapacidad intelectual.

Ese día fuimos todos a correr, siguiendo el lema “Lo que la mente quiere, el cuerpo puede”. Y es que el deporte es capaz de sacarnos un domingo de casa, donde estamos remoloneando la mar de a gusto, para ponernos un dorsal y correr. Yo, personalmente, a cámara lenta, como en la película Carros de Fuego (risas).

¿Una de las principales satisfacciones de su labor podría ser la de ver los estrenos que surgen de aulas y talleres, además de los conciertos de la OFUA y la Coral?

No me he perdido, ni pienso perderme ni un estreno de nuestra Aula de Teatro, con sus grupos de clásico, contemporáneo y senior. Hace unos días añadimos a la lista de estrenos el de Diez escenas y un cartón, resultado del taller “Teatro-Estudio” impartido por Elizabeta Domínguez. El año pasado, el taller “Finjamos que somos Shakespeare” dio de sí unas escenas de teatro radiofónico dirigidas por Juan Luis Mira.

Disfruto de cada uno de los montajes de nuestros actuales directores, Paco Sanguino y Begoña Tenés, como los de sus predecesores en su día. Lo mismo ocurre con la OFUA, afianzada gracias a la sólida formación clásica de sus preparadores y directores, que cumple este año dos decenios de vida y que brilla en sus dos encuentros anuales, en verano y fechas navideñas, también con mirada social.

La Coral reúne a todos los colectivos en su crecimiento artístico y diversificación de repertorios para dar cabida a estilos y colores vocales. Todas y cada una de las formaciones que han nacido y crecido en el seno de este vicerrectorado son espléndidas maneras de buscar talentos, a los que apoyamos y acompañamos un ratito en su estela vital. Soy muy dichosa de vivir desde dentro esta cultura. El trabajo en aquello que te apasiona no es trabajo.

Mención aparte merecen los Cursos de Verano Rafael Altamira. ¿Qué opinión le merece el amplio trabajo de puesta en marcha y ejecución?

Son un proyecto al que me siento muy ligada. Creo que debemos cuidarlos porque son como la universidad in nuce, pues abordan un sinfín de temáticas que precisan una dedicada labor de gestión y organización en el campus y en el territorio. Son también garantes de la relación con las sedes y, por ende, con los municipios, esenciales en este modelo win-win capaz de engranar el tejido educativo, asociativo y empresarial de la provincia.

Los Cursos de Verano son un acierto gracias a la valía de su profesorado y al certero diagnóstico emitido por nuestros embajadores, los directores de Sedes, conocedores y conciliadores de las realidades municipal y universitaria. No puedo estar más agradecida al equipo humano que asegura la saludable longevidad de nuestros cursos de verano y a todas las instituciones colaboradoras. Pero, sobre todo, al profesorado, que pone alma y sapiencia al servicio del noble fin de la transmisión de conocimiento.

¿Cómo le gustaría ver la labor del vicerrectorado dentro de seis años?

Me gustaría que se alcanzara mayor coordinación entre el vicerrectorado y las instituciones culturales de la ciudad y de la provincia. Un embrión de esto lo han formado los museos alicantinos unidos en MUSEA. Tengo la esperanza de una colaboración mayor de la escena teatral alicantina. Es verdad que participamos cada año en la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos y que colaboramos con el Teatro Principal, pero quizás se pueda ir más allá en la conjunta organización o creación de espectáculos, así como en la formación específica de equipos mixtos reales, incluso en la crítica musical, teatral o de arte.

También sueño con editoriales que se fijen en la creación artística y en la traducción literaria de nuestros jóvenes. En seis años espero que toda la infraestructura cultural de la UA haya renovado espacios y tecnología, que la plantilla técnica haya alcanzado total estabilidad y que la financiación plurianual sea una realidad palpable que nos permita soñar con más alcance y con objetivos estratégicos más ambiciosos. La cultura universitaria es un bien público y así lo refrenda la LOSU. Dentro de seis años espero que la comunidad universitaria cuente con un Pasaporte Cultural que consigne su labor artística y creativa, la cual se refleje también en sus expedientes académicos y laborales.

En seis años la cultura universitaria seguirá educando en valores, seguirá educando al consumidor a exigir productos de calidad porque, a falta de un gusto educado, la cultura de calidad se convertiría en un bien escaso, al alcance de unos pocos. No queremos eso. Queremos que la cultura siga siendo un arma de construcción masiva en manos de personas capaces de asumir y gestionar el panorama complejo de entramados políticos y engranajes interpersonales que les acecha.

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