Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El CEU de Elche y la Policía Nacional refuerzan la formación en riesgos legales y sociales de los futuros enfermeros

La II Jornada de Enfermería, Ley y Salud reunió a expertos policiales y académicos para abordar temas clave: bullying, riesgos digitales, agresiones a sanitarios y protección de datos

II Jornada de Enfermería, Ley y Salud.

II Jornada de Enfermería, Ley y Salud. / INFORMACIÓN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La enfermería del siglo XXI ya no puede entenderse únicamente como una profesión centrada en la atención clínica. El contacto directo y continuado con pacientes, familias, menores y colectivos en riesgo convierte a los profesionales sanitarios en observadores privilegiados de realidades sociales complejas. Esa posición estratégica implica también responsabilidades que trascienden lo puramente asistencial: detectar situaciones de acoso, prevenir riesgos en entornos digitales, proteger los datos sensibles de los pacientes y saber cómo actuar ante posibles agresiones.

Consciente de esta realidad, la Universidad CEU Cardenal Herrera en Elche ha reforzado en los últimos años su apuesta por una formación integral en Enfermería, en la que el conocimiento científico se combina con herramientas jurídicas y sociales. En ese marco se celebró, el pasado 17 de octubre, la II Jornada de Enfermería, Ley y Salud, un encuentro en el que la universidad y la Policía Nacional compartieron experiencias y formación con estudiantes y docentes en un Aula Magna que se llenó desde primera hora de la mañana.

Una inauguración con respaldo institucional

La sesión inaugural puso de manifiesto la importancia del evento. Intervinieron el vicerrector del CEU en Elche, Álvaro Antón Antón; el comisario jefe de la Policía Nacional de Elche, Pedro Morente Barrachina; la vicedecana de Enfermería, Nancy Vicente; y la profesora Ana Belén Riera, responsable de la Escuela de Salud del CEU y coordinadora de la jornada.

Los representantes institucionales coincidieron en un mismo mensaje: formar a los futuros enfermeros exige hoy prepararles para afrontar problemas sociales y legales que afectan tanto a los pacientes como a los propios profesionales. La colaboración entre universidad y Policía Nacional se consolida como un modelo de referencia en este ámbito.

De la primera edición a la consolidación del proyecto

La jornada celebrada en octubre de 2025 no fue un hecho aislado. Supone la continuidad de una iniciativa que nació un año antes, cuando se organizó la primera Jornada de Enfermería, Ley y Salud. Aquella edición, celebrada en 2024, puso las bases de un diálogo muy productivo entre el ámbito académico y los cuerpos de seguridad del Estado.

La II Jornada de Enfermería, Ley y Salud transmitió un mensaje de fondo: la enfermería es una profesión integral que exige competencias clínicas, legales, éticas y sociales.

La II Jornada de Enfermería, Ley y Salud transmitió un mensaje de fondo: la enfermería es una profesión integral que exige competencias clínicas, legales, éticas y sociales. / INFORMACIÓN

Entonces se abordaron cuestiones como el acoso escolar, las agresiones a sanitarios y la protección de datos clínicos. La buena acogida de la iniciativa llevó a consolidarla en el calendario formativo del CEU. El objetivo se mantiene: acercar al alumnado a los problemas reales que marcarán su ejercicio profesional, con la ventaja de escuchar directamente a quienes trabajan cada día en su prevención.

Bullying y acoso escolar: señales de alerta para los sanitarios

La primera ponencia de esta segunda edición se centró en el bullying y el acoso escolar, una de las problemáticas sociales más persistentes en España. El inspector Pablo Mora, de la Policía Nacional, explicó que los profesionales de la salud, por su contacto directo con menores en consultas, colegios o programas de prevención, están en una posición clave para detectar las señales de un posible caso de acoso.

Cambios bruscos en la conducta, problemas de sueño, somatizaciones o lesiones frecuentes sin explicación clara son algunos de los indicadores que deben hacer saltar la alarma. Mora insistió en que tanto la víctima como el acosador son menores en riesgo, y que las actuaciones deben centrarse en proteger a ambos y ofrecer vías de salida seguras.

Los futuros enfermeros, subrayó, deben estar preparados no solo para atender las consecuencias físicas, sino también para activar los protocolos que permitan a los menores salir de ese círculo de violencia.

Riesgos digitales: el lado oscuro de las apps

Las tecnologías móviles han cambiado la vida cotidiana, pero también han abierto la puerta a nuevas formas de acoso y riesgo. El agente Paco del Pozo alertó sobre fenómenos como el ciberacoso, el grooming, el sexting o los retos virales que circulan en redes sociales y aplicaciones dirigidas a adolescentes.

Cada uno de estos fenómenos, explicó, conlleva consecuencias graves. En el grooming, un adulto establece una relación de confianza con un menor para después abusar de él; el sexting puede derivar en chantajes cuando las imágenes íntimas se difunden sin consentimiento; y los retos virales llegan a poner en peligro la integridad física de los jóvenes.

Para Del Pozo, los profesionales de enfermería son piezas fundamentales porque a menudo son los primeros en detectar signos de ansiedad, depresión o lesiones derivadas de este tipo de prácticas. “El sanitario no es un mero espectador: puede convertirse en la primera persona que escuche lo que está pasando”, destacó.

La sesión inaugural puso de manifiesto la importancia del evento.

La sesión inaugural puso de manifiesto la importancia del evento. / INFORMACIÓN

Agresiones a sanitarios: un problema silenciado

La violencia contra profesionales sanitarios es otra de las grandes preocupaciones de la profesión. Los interlocutores policiales territoriales sanitarios de Alicante, Vicente Romero y Óscar Domínguez, ofrecieron una ponencia práctica sobre cómo actuar ante una agresión verbal o física en el entorno sanitario.

Explicaron qué medidas preventivas pueden reducir los riesgos, cómo reaccionar en el momento del ataque y qué pasos seguir después, desde la atención médica hasta la denuncia.

Ambos insistieron en la importancia de no normalizar las agresiones. Según los datos del Ministerio de Sanidad, cada año se producen miles de incidentes de este tipo en España, aunque muchos no llegan a denunciarse. Denunciar no solo protege al profesional, sino que permite que la Administración tenga datos reales para implementar protocolos de prevención y seguridad.

Datos personales: la importancia de la confidencialidad

El cierre de la jornada estuvo centrado en la protección de datos de los pacientes, un ámbito donde los profesionales de enfermería tienen una enorme responsabilidad.

El experto en ciberseguridad de la Policía Nacional, Víctor Álvarez, explicó que acceder a un historial clínico sin autorización o compartir información confidencial sin justificación constituye una infracción grave, con posibles consecuencias civiles, administrativas y penales.

En un mundo en el que los datos son uno de los bienes más valiosos, la confidencialidad adquiere un papel central en la práctica sanitaria. Para los estudiantes, esta ponencia sirvió como recordatorio de que la confianza entre paciente y profesional se basa en la garantía de que su información más sensible está a salvo.

La enfermería ante nuevos desafíos

Más allá del contenido específico de cada ponencia, la II Jornada de Enfermería, Ley y Salud transmitió un mensaje de fondo: la enfermería es una profesión integral que exige competencias clínicas, legales, éticas y sociales.La profesora Ana Belén Riera, coordinadora de la jornada, subrayó la importancia de este enfoque: “El cuidado no se limita a la técnica. Preparar a nuestros alumnos para que sepan reconocer riesgos sociales, actuar ante la violencia o proteger los derechos de sus pacientes es parte esencial de su formación”.

Tracking Pixel Contents