Universidad
Expertos urgen en Alicante aumentar la protección legal de la voz y la cara para evitar fraudes con la IA
La subsecretaria de Cultura alerta, en una conferencia internacional de la UA, del impacto de la inteligencia artificial en las obras con propiedad intelectual

Jóvenes con sus móviles viendo vídeos / ANTONIO AMOROS
Caras y voces creadas con inteligencia artificial a imagen y semejanza de una persona real. No solo circulan por WhatsApp o por las redes sociales, sino que se han convertido en una seria amenaza, principalmente para actores, modelos, cantantes y políticos, que aparecen en imágenes y vídeos en los que han clonado su identidad. El debate de aumentar la protección para evitar fraudes de este tipo, en inglés conocidos como deepfakes, ha llegado a la EUIPO, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea, con sede en Alicante.
Hay expertos que apelan a blindar con la categoría de marca los rostros y las voces, porque es la que tiene el nivel de protección mayor. Sin embargo, también está generando discusión si estas señas de identidad de una persona se pueden considerar como una marca al uso o si habría que inventar otro tipo de derecho de autor.
Así quedó en evidencia en la conferencia internacional "30 años del Acuerdo sobre los ADPIC: retos actuales en marcas, diseños industriales y derechos de autor”, un encuentro académico que reunió este viernes a destacados especialistas nacionales e internacionales en materia de propiedad intelectual. El acto fue inaugurado por João Negrão, director ejecutivo de la EUIPO.
Durante la cita, organizada por la Cátedra de Protección Internacional de la Propiedad Intelectual de la Universidad de Alicante (UA), el presidente de Salas de Recurso de la EUIPO, Sven Stüarmann ahondó en una de las problemáticas más actuales que ha generado la IA y advirtió del urgente desafío de diseñar "nuevos derechos de marca para proteger las caras y las voces porque en cuestión de segundos se reproducen con la inteligencia artificial". También apeló a la necesidad de discutir cuanto antes la protección de los olores como marcas, ya que hay establecimientos como hoteles, tiendas o coches que tienen su propio aroma y que todo el mundo identifica, pero no están blindados como tal.
Hay que diseñar nuevos derechos de marca para proteger las caras y las voces

El presidente de Salas de Recurso de la EUIPO, junto a la catedrática de la UA Esperanza Gallego; la representante de la OEPM y la directora del Magister Lvcentinvs, Pilar Montero / Héctor Fuentes
En este contexto, la subsecretaria de Cultura del Gobierno central, Carmen Pérez Soria, subrayó la importancia de situar la cultura, la educación y los derechos de autor en el centro del debate sobre la inteligencia artificial. Destacó que "la inteligencia artificial no nacería sin las obras protegidas por derecho de autor", ya que los modelos de IA se han alimentado de obras protegidas por derechos de propiedad intelectual. Por ello, advirtió de que "la cultura constituye el sustrato básico de los modelos fundamentales de inteligencia artificial" y apeló al deber de “reconocerle y otorgarle el espacio que merece”.
La subsecretaria rechazó la idea de que los derechos de autor sean un obstáculo al desarrollo tecnológico. Desde una perspectiva europea, señaló que "la concepción europea es mucho más humanista, centrada en la persona, en el individuo y en la comunidad", y advirtió de que Europa no debe perder ese enfoque frente al dominio de modelos tecnológicos no europeos.
Alertó además sobre el impacto económico y social de los contenidos generados por IA, que pueden llegar a tener "un efecto sustitutivo de las obras protegidas por propiedad intelectual", lo que afecta especialmente a "diseñadores e ilustradores" y explicó que las creaciones generadas exclusivamente por IA no están protegidas por derechos de propiedad intelectual, "porque nuestra legislación exige la intervención humana". Por último, advirtió del riesgo democrático de la desinformación derivada del uso no regulado de la IA: "Es una responsabilidad de los poderes públicos trabajar en la lucha contra la desinformación", además de asegurar que ni ella ni el ministerio están “en contra del desarrollo tecnológico", pero defendió que "todo el progreso debe llevarse a cabo en beneficio de la sociedad".
La inteligencia artificial no nacería sin las obras protegidas por derecho de autor

Parte del público asistente a la conferencia sobre los retos actuales en marcas, diseños industriales y derechos de autor. / Héctor Fuentes
Diseño industrial e indicaciones geográficas
Por otra parte, durante la conferencia también se abordó la discusión sobre la nueva normativa de diseño industrial de la Unión Europea y su intento de adaptarse al impacto de las nuevas tecnologías. Como ejemplo, la catedrática de Derecho Mercantil de la Universidad Carlos III de Madrid, explicó que el diseño industrial está fuertemente asociado a nuevas tecnologías como el metaverso, teclados láser virtuales, pantallas y, más recientemente, la inteligencia artificial, incluyendo la impresión 3D.
Durante el debate, en el que también participó José Manuel Otero, consejero del Tribunal de Cuentas y Enrique GarcíA-Chamón, presidente de la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Alicante y Tribunal de Marcas de la UE, se planteó la preocupación de que la inteligencia artificial pueda reproducir estilos de diseño, como se ha visto en la industria del guion, y se puso sobre la mesa la incógnita que genera si la IA tiene suficiente capacidad infractora o para producir diseños nuevos y registrables.
En su caso, Pilar Montero, catedrática de Derecho Mercantil de la UA y directora del Magister Lvcentinvs ahondó en un reto inmediato que afronta el sector porque el próximo mes de diciembre la Unión Europea protege mediante Indicaciones Geográficas (IG) los productos artesanales e industriales. Ante ello, destacó la importancia de que los productores y las administraciones de los diferentes países conozcan bien este instrumento de protección similares, como ya lo son los productos agrícolas como la uva del Vinalopó o el turrón de Jijona y como podrían serlo el mármol de Alicante, la alfombra de Crevillent o el calzado de Elche. "Es importante que la gente se prepare para registrarlo porque si no lo hacen no adquieren este reconocimiento". La experta también avisó de que el impacto que tiene un registro de una IG es siete veces superior al registro de una marca.
El impacto que tiene un registro de una indicación geográfica es 7 veces superior al de una marca
Por su parte, María José Rodríguez, jefa de área del departamento de Signos Distintivos de la Oficina Española de Patentes y Marcas, OEPM, admitió que a partir de la pandemia ha cambiado la realidad a la que se enfrentan por el auge de la IA y explicó que ya tienen procesos automatizados, como la renovación automática e informes internos sobre productos y servicios, lo que da una mayor agilidad. Además, estas tecnologías les ha permitido tener una mayor uniformidad en las resoluciones, pero, aseguró que siempre hay una persona humana detrás.
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