Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Universidad

Detectan por primera vez en Alicante una microalga que puede provocar intoxicaciones alimentarias

La especie, que puede generar problemas de salud al consumir pescado contaminado con altas dosis, se ha encontrado en Dénia y Xàbia

Estos son los pasos a dar ante una intoxicación alimentaria

Estos son los pasos a dar ante una intoxicación alimentaria / Europa Press

A. Fajardo

A. Fajardo

Una microalga que produce toxinas y que puede provocar una intoxicación alimentaria por ciguatera, asociada al consumo de determinadas especies de pescado, ha sido detectada por primera vez en aguas del Mediterráneo, concretamente en el litoral de Dénia y Xábia, al norte de la provincia.

En Europa ya se han registrado brotes de intoxicación alimentaria por ciguatera autóctona en las Islas Canarias, Baleares y en Portugal (Madeira), según el Ministerio de Sanidad. Los consumidores que comen pescado contaminado pueden sufrir una serie de síntomas que incluyen efectos gastrointestinales, cardiovasculares y neurológicos. Algunas personas siguen experimentando síntomas años después de la intoxicación.

Un equipo de investigación del Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef (IMEM) de la Universidad de Alicante (UA), en colaboración con investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), ha confirmado en la costa levantina la presencia del género Gambierdiscus, tras haber realizado muestreos rutinarios.

Esta especie se compone de microalgas que generan ciguatoxinas, que se acumulan en tallas grandes de determinadas especies de peces y su consumo puede producir problemas de toxicidad en humanos, según ha informado la institución académica. No obstante, el investigador principal del estudio, César Bordehore, subraya que, pese a la importancia del hallazgo, “el consumidor puede estar tranquilo”, ya que las concentraciones de células de fitoplancton tóxico encontradas en la península “no son alarmantes” y, la especie australes, dentro del género Gambierdiscus, “no es de las más tóxicas”.

Los investigadores llaman a la calma porque las concentraciones de células de fitoplancton tóxico "no son alarmantes"

Investigadores de la UA, durante el rastreo marino de la microalga en la costa alicantina

Investigadores de la UA, durante el rastreo marino de la microalga en la costa alicantina / INFORMACIÓN

Según el investigador, saben cómo evitar una posible intoxicación alimentaria porque "existen medidas de prevención para evitar a entrada al mercado de pescado con elevados niveles de toxina, basadas en un análisis previo, por lo que el pescado que se distribuye es completamente seguro", detalla.

La presencia de este género de microalgas en aguas del Mediterráneo podría estar relacionada con el aumento de la temperatura del mar, ya que su origen es en aguas tropicales calientes y el aumento de temperatura del Mediterráneo facilita esta expansión geográfica de muchas especies marinas, según el experto. "Para una especie marina, el incremento de un grado de temperatura es un mundo y puede ser la diferencia necesaria para poder colonizar nuevas áreas que antes eran imposibles para ello por tener aguas demasiado frías", ha destacado.

La especie está asociada al aumento de la temperatura del mar, ya que su origen es en aguas tropicales calientes

El estudio se ha desarrollado a partir de dos campañas de muestreo realizadas en marzo y septiembre de 2023 en 12 estaciones distribuidas en seis zonas del litoral, tanto en puntos cercanos a la costa (250 m) como lejanos (1 km de distancia). Los resultados revelan la presencia de Gambierdiscus australes en el 75 % de las muestras recogidas en marzo y en el 100 % de las de septiembre, con abundancias que oscilan entre 20 y 140 células por litro.

El mapa con los puntos de muestreo del estudio.

El mapa con los puntos de muestreo del estudio. / INFORMACIÓN

Monitorización

No obstante, el doctor en Biología de la UA, ha incidido en que hay que estar atentos a este seguimiento y ha destacado que han dado parte a las administraciones competentes, para tomar las medidas necesarias en cada momento con tal de mantener la seguridad alimentaria y evitar riesgos medioambientales, una vez que se ha confirmado la expansión de esta amenaza.

Así, los investigadores destacan también la importancia de los estudios de seguimiento a largo plazo. Como ejemplo, este equipo desde 2010, ha analizado más de 40 kilómetros de litoral norte de la provincia de Alicante, y, gracias a ello, muestras biológicas conservadas de hace más de una década les han servido para reanalizarlas y comprobar que, hace 15 años, el género Gambierdiscus no estaba en la zona de estudio.

Los pescadores, contra las cuerdas

Pescadores descargando género tras una jornada de trabajo en la provincia / INFORMACIÓN

En Baleares

El hallazgo, que se suma al de 2017 en aguas de las Islas Baleares por un equipo del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA), se ha producido en el marco de los muestreos rutinarios de fitoplancton realizados por el Laboratorio Marino UA-Dénia -perteneciente al IMEM-, donde se ha identificado la especie.

Recientemente, la revista Harmful Algae News, boletín editado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (IOC) -por sus siglas en inglés- de la UNESCO que trata específicamente sobre algas tóxicas y proliferaciones algales, se ha hecho eco de este hallazgo del grupo investigador de la Universidad de Alicante.

El equipo se integra por César Bordehore, profesor del Departamento de Ecología de la UA e investigador del IMEM, Eva Fonfría Subirós y John Yañez Dobson, ambos del IMEM, y Emilio Soler Onís, del Grupo de Ecofisiología Marina EOMAR y del Observatorio Canario de Algas Nocivas de la ULPGC.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents