Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Universidad

Investigadores de Alicante alertan del riesgo a que te roben datos personales si usas sensores cerebrales

Un estudio de la UA y la UMH pone el foco en las pulseras y diademas que conectan el sistema nervioso con los móviles y se venden sin control médico

Semana del Cerebro del Instituto de Neurociencias de Alicante

Semana del Cerebro del Instituto de Neurociencias de Alicante / Alex Domínguez

A. Fajardo

A. Fajardo

Un equipo de investigadores de la Universidad de Alicante (UA) y de la Universidad Miguel Hernández (UMH), junto con otras instituciones académicas del país, está analizando los riesgos legales y éticos de los dispositivos de neurotecnología que ya se venden libremente en internet y que prometen reducir el estrés o mejorar la concentración. Estos aparatos, disponibles en grandes plataformas de comercio electrónico, pueden registrar actividad cerebral y otros datos biométricos sensibles sin que exista una regulación específica que controle su uso o el destino de la información que recopilan, con el peligro de que se produzcan robos de datos.

La investigación se desarrolla en el marco de un proyecto sobre salud digital liderado por el catedrático de Derecho Civil de la UA, Juan Antonio Moreno, investigador principal del equipo. Bajo el nombre de «Incidencias del uso de la Inteligencia Artificial y Big Data en la Salud Digital y cirugía 4.0 y de su tutela jurídica por la normativa de la Unión Europea» participan especialistas que abordan el fenómeno desde diferentes disciplinas como el derecho, la ingeniería o la medicina.

Una de las investigadoras del proyecto, la doctora en Derecho y profesora de la UMH, Remedios Guilabert, tiene el cometido de estudiar los llamados neuroderechos, un campo emergente que busca proteger la mente humana frente a los riesgos derivados de las nuevas neurotecnologías. Estas tecnologías permiten registrar, almacenar e incluso interpretar la actividad cerebral mediante dispositivos capaces de realizar mediciones similares a un electroencefalograma.

Los dispositivos están al alcance de todos en plataformas online sin regulación sobre lo que recopilan

La jurista de la UMH, Remedios Guilabert

La jurista de la UMH, Remedios Guilabert / AXEL ALVAREZ

Datos cerebrales

El foco de su investigación se centra especialmente en los dispositivos de uso doméstico o de consumo, que se comercializan sin supervisión médica. Algunos de ellos se presentan como diademas o sensores que prometen mejorar la concentración, favorecer la meditación o reducir la ansiedad.

«La neurotecnoología actual a través de las denominadas interfaces cerebro ordenador, pueden registrar, almacenar decodificar la actividad cerebral y también estimularla y modificarla», explica. Las interfaces cerebro-ordenador (BCI, Brain Computer Interfaces) son dispositivos neurotecnológicos que conectan el sistema nervioso a una computadora o también a otros dispositivos como los móviles.

Además de las diademas de electroestimulación, también pueden ser electrodos conectados en el interior del cerebro con finalidades médicas.

El dato es el oro de nuestro tiempo. Ahora pueden generarse bancos de datos neurológicos»

Remedios Guilabert

— Doctora en derecho y profesora de la UMH

Recreación de la información que puede recibir un móvil con datos neurológicos

Recreación de la información que puede recibir un móvil con datos neurológicos / INFORMACIÓN

El problema, según la experta, es que estos aparatos pueden recoger información extremadamente sensible: los llamados neurodatos, es decir, datos derivados de la actividad cerebral.

Diversos estudios internacionales han analizado el funcionamiento de algunas de las principales empresas del sector y han advertido de que en muchos casos no se garantiza adecuadamente la privacidad de los usuarios. Los datos podrían compartirse con terceros o utilizarse para crear perfiles muy detallados de las personas.

«Hoy el dato es el oro de nuestro tiempo. Ya existen bancos de datos genéticos y biométricos, y ahora también pueden generarse bancos de datos neurológicos», advierte Guilabert.

Ese perfilado podría permitir inferir información muy íntima, desde estados emocionales hasta preferencias personales. En un contexto en el que la inteligencia artificial utiliza grandes volúmenes de datos para entrenarse, la experta alerta de que el uso masivo de neurodatos podría amplificar problemas como los sesgos algorítmicos o la discriminación.

Vacío legal

Actualmente, estos dispositivos no cuentan con una regulación específica en España. Su tratamiento jurídico se apoya en normas generales como el Reglamento General de Protección de Datos europeo o el Reglamento de Inteligencia Artificial, que los investigadores consideran insuficientes para abordar todos los riesgos.

«La Agencia Española de Protección de Datos ya ha señalado que los neurodatos pueden considerarse datos personales porque permiten identificar a una persona, lo que refuerza la necesidad de protegerlos», explica la doctora en Derecho.

Nos preocupa que cualquier persona pueda comprar uno de estos aparatos y usarlo en casa sin saber realmente qué datos está generando o con qué fines se utilizan"

Remedios Gilabert

A nivel internacional también se están produciendo avances. En Estados Unidos, por ejemplo, el estado de Colorado ha incorporado la protección de los neurodatos dentro de su legislación de privacidad del consumidor, una medida que generó un intenso debate con grandes compañías tecnológicas.

En este contexto, los investigadores subrayan que la neurotecnología tiene un enorme potencial positivo, especialmente en el ámbito médico. Puede ayudar a mejorar tratamientos para enfermedades como el parkinson, el alzheimer o la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Sin embargo, el crecimiento del mercado de dispositivos de consumo plantea nuevos retos.

«Nos preocupa que cualquier persona pueda comprar uno de estos aparatos y usarlo en casa sin saber realmente qué datos está generando, durante cuánto tiempo se almacenan o con qué fines se utilizan», señala la profesora de la UMH.

El catedrático en Derecho Civil de la UA, Juan Antonio Moreno

El catedrático en Derecho Civil de la UA, Juan Antonio Moreno / INFORMACIÓN

Hay serios peligros para los derechos más fundamentales como la salud y el tratamiento de datos"

Juan Antonio Moreno

— Catedrático en Derecho Civil de la UA

Sin duda, los avances de la actual Neurotecnologia ofrecen, tal y como suscribe el investigador principal del proyecto, Juan Antonio Moreno, «un esperanzador panorama en el tratamiento de graves patologías neurológicas y psiquiátricas». No obstante, debido a su directa incidencia en la actividad cerebral, el catedrático de la UA incide en que se ciernen «serios peligros para los derechos mas fundamentales como la vida, salud, libertad, tratamiento de datos o igualdad». En función de tales premisas, «el Derecho civil se erige en un valioso mecanismo de tutela jurídica respecto de la privacidad de los neuradatos y frente a los daños por productos defectuosos y las discriminaciones algorítmicas», agrega el experto.

La investigación, adscrita a la Universidad de Alicante y financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, cuenta con la implicación de un total de doce investigadores de ocho universidades. La UMH, la Universidad de València, Deusto (Bilbao), Complutense (Madrid), Pública de Navarra (Pamplona), Universidad a Distancia (Madrid), Perugia (Italia) y L’Aquila (Italia).

Además, incluye la organización de congresos internacionales y la publicación de una obra colectiva con médicos, ingenieros y juristas para analizar el impacto de estas tecnologías.

Con todo ello, el objetivo final, explican, es contribuir a desarrollar un marco jurídico que proteja la privacidad mental y la integridad de las personas en una era en la que la tecnología empieza a acceder directamente a la actividad del cerebro.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents