El parque faunístico de Lacuniacha, en el Pirineo de Huesca, acoge desde hace unos días a cuatro osos que vivían enjaulados «en condiciones deplorables» en el recinto del vertedero de Proambiente en Orihuela, según Efe.

La Fundación para la Adopción y el Apadrinamiento de Animales (FAADA), explicó que los osos están ubicados ya en una gran superficie de 3.000 metros cuadrados especialmente habilitada para ellos. Durante años, los cuatro osos pardos fueron mantenidos en condiciones «lamentables» en el interior de las instalaciones de un núcleo zoológico en Orihuela llamado Proambiente, uno de los «peores» de España, en opinión de los responsables de la protectora.

El mismo núcleo zoológico, ubicado dentro del recinto del vertedero de Orihuela, albergó distintas especies salvajes desde los años 90 del pasado siglo hasta 2007, «año en el que las continuas denuncias de asociaciones y de particulares provocaron su cierre». Según FAADA, en los años siguientes algunos de los animales murieron y otros quedaron en una situación prácticamente de semiabandono. Una llamada anónima hecha hace unos meses que alertaba del estado denigrante en el que se encontraban los animales así como de la muerte de dos tigres, una hembra y un cachorro por supuesta inanición, motivó la intervención de distintas organizaciones.

Un informe reveló que no sólo el estado de los animales era deplorable, sino que alertaba de riesgos sanitarios y de medidas para evitar el contagio de enfermedades. El cierre definitivo del centro motivó la puesta en marcha de diversas iniciativas por parte de FAADA para garantizar su adecuada reubicación de los animales. Cuando se ordenó el cierre, el centro contaba aún con varios ponis y burritos, un babuino, macacos, tigres y cuatro osos pardos. Los primeros animales en encontrar un destino fueron los tigres, que se llevaron al centro de la Fundación Raúl Mérida. Mientras tanto, una de las parejas de osos dio a luz a una cría, Bruno, el cual iba a ser vendido a un conocido comerciante de animales salvajes.

Finalmente los cuatro osos fueron enviados a Lacuniacha. Durante años Proambiente promocionó las visitas gratuitas a este inusual zoológico, único por su ubicación en un vertedero, para difundir su pretendida defensa como empresa de valores ambientales frente a las duras críticas que recibía a su gestión de los residuos, investigada judicialmente.