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El Consell busca un vertedero para 75 toneladas de basura al día tras rechazar Villena más envíos

La Generalitat negocia con varias plantas de residuos para derivar los desperdicios de la Vega

Una imagen de la planta de vertido de residuos ubicada en el término de Villena. carlos rodríguez

La Generalitat Valenciana ha intensificado las negociaciones con distintas plantas de residuos para encontrar un lugar al que llevar 75 de las toneladas de basura diarias que se generan en la Vega Baja. Dichos desperdicios se están derivando ahora al vertedero de Villena, pero el Consorcio de Residuos de esa zona, liderado por el alcalde del municipio, Javier Esquembre, ha propuesto dejar de recibir desperdicios de fuera de su ámbito de actuación. Y quiere que esta medida se lleve a efecto a finales de mayo, lo que obliga a buscar acuerdos a contrarreloj para evitar el colapso en municipios del sur alicantino.

El director general de Cambio Climático y Calidad Ambiental, Joan Piquer, restó importancia al hecho de que Villena quiera poner fin a la llegada de basuras de la Vega y dijo que ese municipio y su Consorcio «ya han tenido un cupo de solidaridad» que es «de agradecer», por lo que ahora toca buscar alternativas. Señaló que se está estudiando una modificación de los flujos de residuos que se producen en la provincia y en la Comunitat, y cabe la posibilidad de que algunos municipios del sur de Valencia que vierten en Alicante pasen a hacerlo en otros vertederos valencianos. Así, los de la Vega Baja podrían tratarse en la propia provincia. Todo ello atendiendo a los criterios de «eficiencia y buena gestión medioambiental».

Joan Piquer dijo que esa redistribución de flujo de basura se intensificará en los próximos meses debido a que los vertederos de la Comunitat están obligados a implementar mejoras para adecuarse a la normativa europea y reducir al 44% como máximo el rechazo de vertidos, es decir, aquello que no se puede tratar y que acaba enterrándose. Por ello algunas plantas verán reducida su capacidad de tratamiento de residuos mientras adecuan su maquinaria y sus sistemas y habrá que derivar basuras de unos sitios a otros.

Una parte de los residuos de la Vega Baja comenzaron a llegar a Villena a finales de septiembre del pasado año tras el cierre de la planta de Abornasa, en Crevillent. El hecho de tener que derivar las basuras hasta Villena en algunos casos, y hasta Jijona y Elche en otros, motivó un incremento de costes de transporte que han asumido los municipios y las adjudicatarias de las contratas locales.

9 euros por habitante

El presidente del Consorcio de Residuos de la Vega, Manuel Pineda, calculó que este hecho ha encarecido el servicio en una media de 9 euros por habitante y año. El también presidente de Rafal (3.900 habitantes) dijo que en su municipio el servicio se ha incrementado en 37.500 euros al año. Así, criticó la cantidad «irrisoria» que la Diputación ha anunciado que invertirá a modo de subvención para paliar esos costes en la comarca, y que asciende a 324.000 euros. «83 céntimos por habitante», dijo Pineda.

Mientras tanto el Consorcio está tratando de poner en marcha el Plan Zonal por tercera vez. La primera acabó enfangada por la corrupción del caso Brugal tras un supuesto amaño de la concesión. La segunda se adjudicó a la UTE Cespa-Ortiz pero el contrato se acabó rompiendo por presuntos incumplimientos. Está por ver si el tercer intento será fructífero.

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